Entrevista | Carlota Ocáriz Poeta

“Cada persona tiene su historia que contar y, si lo hace bien, siempre es especial”

Carlota Ocáriz, que estudia 1º de Bachillerato en el Colegio Manuel Peleteiro de Santiago, acaba de presentar su primer poemario, Blanca Sombra (Teófilo Edicións)

Carlota Ocáriz leyendo un libro

Carlota Ocáriz leyendo un libro / Cedida

Las aulas del mundo están llenas de jóvenes con proyectos, ambiciones y sueños que desean cumplir con ansias. La energía que hay detrás de alguien que tiene una motivación siempre es mayor de la que aquellos que, simplemente, se dejan llevar por el paso de los meses. Carlota Ocáriz, de 16 años y que estudia 1º de Bachillerato en el Colegio Manuel Peleteiro de Santiago, acaba de presentar su primer poemario, Blanca Sombra (Teófilo Edicións), un libro con poemas que muestran dolor, esperanza, amor, sufrimiento y los sentimientos más profundos del ser humano.

¿Cuándo nace en usted la necesidad de expresarse de esta forma artística?

Pues empecé antes de saber escribir, grabándome la voz contando las historias. Tengo una sobre un ratón al que le roban el queso y otra sobre dinosaurios, ambas acompañadas de los dibujitos que hace una niña. Después lo dejé un tiempo, tenía muchas faltas de ortografía y dejé de tenerlas. En 5º de primaria se me ocurrió una idea con unas amigas y estaba convencida de que era genial, que tenía que escribirla. Lo hice y se la enseñé a mis padres, quienes me dijeron que estaba muy bien escrito y que debía continuar. En 1º de la ESO, para la asignatura de Lengua, me pidieron una redacción y la profesora también me animó a escribir.

Empezó a contar historias antes de saber escribir, ¿qué es lo que la mueve a hacer esto?

Todo el mundo quiere contar historias. Cuando somos pequeños nos gusta que nos cuenten cuentos y a la gente mayor también le gusta hablar de sus vivencias. Cada persona tiene su historia que contar y, si lo hace bien, siempre es algo especial. A cada cosa minúscula que hay en el mundo le han pasado muchas cosas... Todo tiene algo que enseñarnos. Nosotros mismos somos pequeñas historias que, juntas, conforman una personalidad.

Contar historias como tal suena a algo profundamente narrativo. Sin embargo, su primera publicación ha sido un poemario, ¿por qué ha optado por este género?

El primer poema que sale lo escribí en 6º de primaria como deberes. Después de eso simplemente tenía algo que transmitir y fue la forma en la que lo conseguí. El año pasado volví a escribir poesía de forma natural, tal vez incluso más que si escribiera un cuento, ya que eso exige continuidad. Un poema es emoción pura, el pensamiento lo expresas sin necesidad de que tenga un sentido intrínseco. No tiene por qué ser tan evidente la relación entre los poemas. Yo cuando vivo mi vida diaria veo pequeñas cosas, por ejemplo, uno de mis poemas se me ocurrió mirando por la ventana de la clase de Historia a unos niños jugando. También es lo que quiero que vea el lector cuando me lee: el sentimiento de esos momentos.

¿Y tiene pensado algún proyecto narrativo?

Sí, pero para eso necesito más tiempo, ya que son proyectos que tienen un sentido interno y más complicados. Tengo ideas ya definidas, pero no me he puesto. No voy a empezarlo y dejarlo a medias, quiero que el resultado esté cuidado. También tengo ideas para dos obras de teatro, una en prosa y otra en verso.

Antes de publicar muchas personas sienten vergüenza de que el mundo pueda leerlas, ¿qué fue lo que la animó a dar el salto?

A mí me daba bastante vergüenza. Tengo un montón de libretas escritas a mano en las que están recopilados todos mis poemas y, a excepción de algunos, no había dejado que ni mis amigas los leyeran. Un día se los enseñé a mis padres y me animaron a publicar, pero yo no estaba del todo convencida. Al final es algo muy personal que compartes con el mundo. Entré en contacto con unas personas que me están ayudando a documentarme para una cosa y me dijeron que tenía que publicarlo porque, cuanto antes empezara, mejor.

Siendo el primer poema escrito en 6º de primaria y el resto más recientes, ¿cómo es contraponer escritos de etapas tan distintas de su vida?

A partir del sexto ya son recientes y, aun así, aunque solo ha pasado menos de un año de los últimos que escribí siento que es otra persona la que los hizo. Es un poco raro leer sabiendo lo que te impulsaba en aquel momento a escribir, mirar hacia atrás y ver una versión de ti que ya no existe. Si lees los poemas en orden también se puede ver una evolución, tanto en el estilo como en la mentalidad que tengo.

Queriendo dedicarse a escribir, ¿cómo afronta los estudios?

Quise hacer Humanidades, pero terminé en la rama de Sociales. Considero que a las personas que estudiamos eso se nos trata como si fuéramos menos. Constantemente escucho comentarios de que no tenemos que estudiar tanto, que trabajamos menos para conseguir nuestros objetivos... Ese desprecio que veo hacia las ciencias sociales, que es algo que no puedes dejar que te afecte, sí que te hace ver que la gente tampoco las valora. Al final acabas dándote cuenta de que un abogado, por muy bueno que sea, nunca será tan valorado como un médico solo por la rama a la que pertenece. La gente debería apreciar el papel de las humanidades.

Y, por lo que tengo entendido, es algo que considera que en Estados Unidos no pasa.

En casi todas las universidades es obligatorio hacer un curso sobre escritura, lo que te muestra que les importa cómo se comunican las cosas. En Harvard, Brown... Los estudios literarios tienen mucha importancia y tienen códices de gran relevancia que están allí preservados. Tienen un cuidado por las humanidades que yo no veo aquí, por eso pretendo estudiar allí si tengo la oportunidad.