Entrevista | Cecilia Lavilla Soprano

Cecilia Lavilla: “La influencia de mis padres me impulsó al principio a no dedicarme al canto”

La soprano actúa hoy, junto al pianista Miguel Ituarte, en el Auditorio Abanca de Santiago

Cecilia Lavilla

Cecilia Lavilla / Sofía Álvarez

La soprano Cecilia Lavilla actuará hoy en el Auditorio Abanca de Santiago en el marco del recital Cántame no peito. Lo hará acompañada del pianista Miguel Ituarte, e interpretará las canciones xacobeas que su madre, la reconocida cantante de ópera Teresa Berganza, llevó al escenario del Auditorio de Galicia en el 93 bajo la dirección de García Abril. Afundación está honrando a la mezzosoprano, fallecida hace dos años, también con una exposición de las piezas más emblemáticas de su atuendo, que puede verse hasta el 17 de agosto en la Sede Afundación. Además, el pasado día 20, se celebró una mesa redonda que abordó su legado artístico.

Santiago está honrando a su madre, Teresa Berganza, y hoy usted tendrá la oportunidad de participar en dicho homenaje. ¿Está emocionada con la perspectiva de este concierto?

Sí, siempre. Además, todas estas exposiciones que organiza Román Padín llevan mucha carga emocional porque las hace con muchísimo cariño y profesionalidad. Verlo y sentirlo es maravilloso. Cada concierto que hacemos para mí es especial porque casi todo lo he trabajado con mi madre, y más atrás con mi padre. Los tengo siempre presentes, aparecen en cada canción y en cada momento. Además, estamos deseando ver esa maravillosa exposición.

Actuará acompañada del pianista Miguel Ituarte. ¿Han formado dúo muchas veces?

Siempre, normalmente siempre actúo con él. Además, es mi pareja, así que imagínate si hacemos dúo (risas). Es mi pianista habitual, excepto que no podamos por algo concreto.

Cecilia Lavilla y Miguel Ituarte

Cecilia Lavilla y Miguel Ituarte / Sofía Álvarez

¿Qué se va a encontrar el público santiagués en este concierto?

Son doce las canciones xacobeas que García Abril escribió para mi madre, y que estrenó ella en Santiago con él. Ya habíamos interpretado unas cuantas, pero ahora abordamos el ciclo entero. Ha sido un trabajo difícil pero maravilloso, y además también tendremos un par de bloques de canción francesa, por lo que creo que va a quedar un programa muy variado y bonito. Esperamos que lo disfrute mucho el público.

Entonces ya habían interpretado antes las canciones xacobeas...

Hace unos años empezamos a hacerlas. En el Festival de Panticosa, cuando todavía estaba García Abril, hicimos algunas. Luego interpretamos otras en Casa de Galicia en Madrid, pero ahora, en Santiago, ya venimos con todas, no podía ser de otra forma aquí.

Cecilia Lavilla en una foto en blanco y negro

Cecilia Lavilla en una foto en blanco y negro / Sergio Parra

¿Ya habían actuado antes en Santiago?

Sí, tanto yo como Miguel hemos hecho conciertos en Santiago, pero es cierto que hacía mucho que no veníamos y nos apetecía porque nos encanta estar y trabajar aquí. Además, creo que con Miguel nunca había cantado en Compostela, lo hemos hecho por separado.

Hablando un poco de sus orígenes. Antes de dedicarse plenamente al canto, cursó estudios de danza y teatro e incluso de diseño de interiores. Su madre era cantante de ópera y su padre, Félix Lavilla, pianista. ¿Fue la influencia de sus padres lo que la impulsó al canto?

No, la influencia de mis padres me impulsó al principio a no dedicarme (risas). Tener dos padres con un nivel tan alto en la música, al principio te da un poco de vértigo. Pero mi madre siempre insistió, y cuando ya tuve mi carrera de diseño de interiores terminada, le dije que ahora ya podía probar con el canto y ver qué pasaba. Tanto mi madre como mi padre me ayudaron muchísimo con el repertorio cuando empecé, así que al principio no quise, pero después toda esa ayuda fue maravillosa para salir adelante.

"Tener dos padres con un nivel tan alto en la música, al principio te da un poco de vértigo. Pero mi madre siempre insistió"

¿Sus padres ya veían el talento en usted desde pequeña?

No lo sé. La verdad es que en casa siempre cantamos todas las óperas y canciones de mi madre, y entonces me imagino que algo verían o que no querrían quedarse con la espinita de no haberlo intentado.

Comentaba en alguna entrevista que al principio, dado el gran parecido físico con su madre, la comparaban mucho con ella e incluso le ofrecían papeles similares. ¿Esto la ha perjudicado de alguna manera?, ¿o al contrario?

Yo siempre digo que la balanza se inclina hacia lo positivo. Haber podido nacer y crecer en un ambiente cultural como el que me brindaron mis padres creo que vale la pena por encima de todas las cosas. Cuando empiezas y te comparan con una figura tan célebre como fue mi madre, te cohíbes un poco. Ese puede ser el punto negativo, pero siempre pesa más todo lo vivido y lo positivo de haberlos tenido ahí.

"Haber podido nacer y crecer en un ambiente cultural como el que me brindaron mis padres creo que vale la pena por encima de todas las cosas"

Su carrera está orientada ampliamente a la música de cámara. ¿A sus conciertos acude gente joven?

Pues depende de los sitios, normalmente no mucha. Es verdad que en estos tiempos que corren es difícil... pero a veces hay lugares que sí, en los que vemos más juventud. Pero bueno, es complicado, siempre detectamos un público de mediana edad para arriba en los conciertos.

Desde su punto de vista, ¿cree que en España no nos enseñan a amar la cultura?

Eso por supuesto. Creo que es un problema de base de nuestra educación. No lo conocemos, entonces la gente si no lo conoce, no va. Además, hay mucha más oferta de cien mil cosas más accesibles. Con todo, creo que si desde pequeños nos enseñasen estas cosas, habría más gente interesada. Mucha gente no ha ido nunca a un concierto de este tipo y por alguna razón va a uno y le encanta y repite. Pero es cierto que nosotros mismo tenemos que adaptarnos y hacerlo más cercano a la gente joven. Ahora es todo mucho más visual y tendríamos que buscar formatos para llegar a ellos, más allá de los conciertos.

¿Con qué género se queda, con ópera o zarzuela?

Creo que cada cosa tiene su encanto. A mí me gusta escucharlo todo, igual que la música de cámara. Hay tanto que escuchar y que aprender, que todo lo que se pueda abarcar, bien está.

¿Qué proyectos tiene entre manos?

Este verano Miguel y yo vamos a Cuenca a dar un curso de canto y también tengo un concierto en Puebla de Sanabria.

Por último y volviendo al concierto de hoy en Santiago. ¿Por qué animaría a la gente a acudir?

Porque es una música maravillosa. Las canciones xacobeas de García Abril son preciosas. Son muy variadas, los textos son estupendos y creo que es un concierto muy ameno, que no se hace pesado, sino todo lo contrario. Hay mucho por descubrir, son canciones que no se escuchan normalmente, y eso es lo interesante.