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PREMIOS GALLEGOS DEL AÑO

«Ni en mis mejores sueños como deportista me imaginé un año así»

Susana Rodríguez Gacio, con el Oro que logró en los Juegos Paralímpicos de París 2024

Susana Rodríguez Gacio, con el Oro que logró en los Juegos Paralímpicos de París 2024 / J. R.

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Susana López Carbia

Susana López Carbia

Santiago

La médica y triatleta viguesa Susana Rodríguez Gacio es una de las galardonadas con los Premios Gallegos del Año, que concede EL CORREO GALLEGO y que se entregarán el próximo día 28 en la Cidade da Cultura. Un reconocimiento «especial» que le recuerda los años «increíbles» que pasó estudiando y trabajando en Santiago, ciudad que sigue sintiendo «muy cercana» y en la que comenzó su romance con el triatlón.

Segundo Oro paralímpico, campeona en el Mundial y campeona de Europa. Este 2024 ha sido un año absolutamente redondo para usted... Hasta han hecho una Barbie a su imagen y semejanza...

No se podía esperar más. Ni en tus mejores sueños como deportista te imaginas algo así y todo en el mismo año, sobre todo porque en el camino hubo obstáculos, con el accidente de bici en Vigo, a tan poco de los Juegos. Así que en ese sentido ha sido un año excelente y fruto de mucho trabajo.

Susana Rodríguez Gacio, en el podio de París 2024, junto a su guía

Susana Rodríguez Gacio, en el podio de París 2024, junto a su guía / J.E.

¿En algún momento pensó que no iba a llegar suficientemente preparada a París?

En los primeros momentos, con el dolor que tenía lo que menos me importaban eran los Juegos. Pero cuando me dijeron que no tenía ninguna fractura ya empecé a pensar otra vez en París. No sabía cómo iba a llegar, pero sabía que iba a llegar.

«Los Juegos son un escaparate para mostrar las cosas extraordinarias que hacen las personas con discapacidad»

Nació con albinismo y una patología del nervio óptico que le produjeron una patología visual muy severa, pero ha contado usted que con 12 años les dijo a sus padres que quería ir a los Juegos Olímpicos. De alguna manera sentía que su discapacidad no tenía por qué ser un obstáculo...

Me llamaba mucho la atención ese evento, con gente de todos los países y tantas modalidades deportivas, de las que muchas eran anecdóticas el resto del año. Pero lo decía sin conocimiento de lo mucho que hay que esforzarse para llegar hasta allí. Era como quien dice: quiero ser astronauta (risas). Pero, al final, la vida va pasando, vas cumpliendo metas cada vez más exigentes y un día se convirtió en realidad, y no solo ganar los Juegos, sino conseguir repetir, que creo que es lo más difícil.

¿Confiaba en sus posibilidades de volver a ganar el Oro?

Cuando gané los juegos de Tokio en 2021, justo al terminar me encontré con el presidente de la Federación Española de Triatlón y me dijo: Susi, acabas de conseguir esto, pero lo más difícil es mantenerse. Y yo pensé: qué aguafiestas (risas). Pero tenía toda la razón. Sabía que iba a estar en la pelea, pero el circuito de París, con la natación que tenía, con la contaminación y la corriente, era para mí el mayor hándicap. Sin embargo, cuando gané en Montreal, en junio, empezamos a pensar que realmente había opciones a pesar del accidente. Y al final tuvimos una carrera fantástica.

«Estoy en proceso de reflexión posjuegos, porque cuando pasan hay un vacío grande»

Y entre tantos momentos inolvidables, ¿hay alguno que sobresalga sobre los demás?

De todas mis carreras tengo muchos recuerdos, pero las tres participaciones en los juegos paralímpicos son muy especiales. Los Juegos de Tokio por ser mi primer Oro y por disputarse en pandemia, con lo que aquello supuso; los de París, porque el lugar era increíble, estar con mi familia, con los chicos que me ayudan en Galicia a entrenar, mi entrenador... y también mis primeros Juegos, porque fue una experiencia brutal a nivel personal que te cambia para toda la vida. Y, lo que digo siempre, el Oro de Tokio nació en la carrera de Río. Ese día me di cuenta de que si quería pelear por las medallas, tenía que darle una vuelta de tuerca más al trabajo. Y los cinco años siguientes se basaron en eso.

Pero a una deportista de tan alto nivel, ¿qué le produce más felicidad: un logro deportivo o lo que le ocurre en la vida personal?

Yo siempre decía que para mí el momento más feliz había sido ganar el Oro en Tokio, porque es un triunfo de mucha gente que está a mi lado. Pero el 1 de enero de este año nació mi sobrino Álex y para mí el momento más feliz fue ir a conocerle. El deporte es muy importante, pero al final es una parte más de la vida. Ahora mismo mi momento más feliz no tiene que ver con el deporte.

¿Cómo es un día feliz en la vida de Susana Rodríguez Gacio?

Un día en el que pase tiempo de calidad con las personas que quiero, con mi familia y mis amigos. Eso es lo más importante. Pero también soy feliz entrenando, porque entreno con amigos. Mis guías son mis amigos. Y aunque sufres entrenando lo pasas bien porque estás entre amigos.

¿Llega a abrumar tanta atención mediática?

No es fácil. Paralelamente a mi carrera deportiva, he hecho una carrera académica y profesional, y he estado muchos años con una vida muy dividida entre ambas cosas. Pero la portada de la revista Time en 2021 fue un momento de inflexión a nivel mediático.

«Lo que más me relaja es poder viajar y no tener que estar pendiente del reloj»

Supongo que de alguna manera hay que ejercitar también la mente para sobrellevarlo todo...

Sí, porque es bonito que se reconozca tu trabajo y es importante que se hable del deporte paralímpico. Ahora la gente te sabe decir cuatro o cinco nombres y eso antes no pasaba. Pero hay que saber quienes están cerca en todo momento, cuando las cosas salen bien y cuando no salen bien. Es importante tener siempre en cuenta cuál es ese círculo de soporte que tienes porque es el que va a estar contigo ahora y cuando las cosas vengan mal dadas.

El deporte paralímpico ha dado un paso de gigante en los últimos años. ¿Hasta qué punto ha sido eso positivo para la integración de las personas con discapacidad?

Se conoce lo que se enseña y el deporte paralímpico se enseña a través de los medios de comunicación. Y creo que en los próximos cuatro u ocho años se darán a conocer aún más. Es muy bonito, porque es una de las ventanas más importantes para que el mundo conozca de lo que son capaces las personas con discapacidad. Obviamente a nivel deportivo tienen un altísimo nivel y la prioridad es la alta competición, pero el impacto que tienen a nivel social es brutal. Hay mucha gente de muchos países a la que quizás solo a través de los Juegos les llega esa imagen. Los Juegos son un escaparate para mostrar las cosas extraordinarias que hacen las personas con discapacidad.

¿Y cuál es su próxima meta?

Estoy en pleno proceso de reflexión posjuegos, que siempre es una época difícil porque vives varios años con eso en mente y, cuando pasa, te queda un vacío grande. Estoy retomando mi rutina diaria y tengo en mente otros proyectos, pero el gran problema es el tiempo. Según como venga el futuro podré focalizarme en unas cosas u otras. Durante toda mi vida he intentado compatibilizar actividades, pero a día de hoy es complicado porque el deporte paralímpico nos exige más. Adoro la medicina. Pero la vida da muchas vueltas y nunca sabes dónde vas a acabar. Tenemos que estar abiertos a experiencias y oportunidades que surjan. Y también creo que por el estilo de vida que he tenido desde siempre necesito tener varios frentes abiertos y creo que así será cuando deje el deporte de alto nivel.

Como se relaja?

Me gusta mucho viajar, pero para conocer los sitios, porque cuando compites no es posible. Quiero ir a Japón, porque he estado ocho veces y no conozco nada. Lo que más me relaja es no tener que estar pendiente del reloj.

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