Pasear por plataformas de venta de productos en los ratos libres es algo común ahora que todo lo que podamos desear está a un click de distancia. Este mercado online ha hecho proliferar las falsificaciones de marcas de todo tipo, ya que es relativamente fácil engañar a las páginas que facilitan su distribución y saltarse los controles para que bolsos, zapatos o móviles de imitación lleguen a cualquier lugar.
El mundo de las falsificaciones no se reduce únicamente a las prendas o dispositivos electrónicos, sino que existe un amplio mercado de maquillaje y productos cosméticos de imitación. En ellos lo único que se copia es el packaging, en el que normalmente va escrito el nombre de la marca y el color del producto. De este modo, lo único que tienen en común los productos originales y los pirateados es el exterior cuando lo verdaderamente importante es lo que va dentro, aquello que nos colocamos sobre la piel.
Y es que antes de comprar maquillaje pirata tenemos que tener varias cosas en cuenta. La primera es que, al tratarse de una imitación, es algo que está completamente prohibido y que entra al país porque no es detectado dentro del paquete. Y lo segundo, es que el verdadero problema no es participar en esta economía sumergida, sino que el hecho de que su comercialización se haga a escondidas de las autoridades también implica que estos productos no sigan el Reglamento sobre cosméticos de la Unión Europea n.º 1223/2009, que pone especial énfasis en garantizar que los productos cosméticos sean seguros para los consumidores: incluyendo requisitos estrictos para evaluaciones de seguridad y pruebas de productos.
Además, en España los cosméticos están controlados por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) y por las autoridades sanitarias de las Comunidades Autónomas (CCAA) en permanente coordinación y cooperación, por lo que se someten a controles que en otros países –como aquellos en los que se fabrican las réplicas– no tienen. Y es que la mayoría de los productos de imitación se producen en el continente asiático, concretamente en China, India, Tailandia...
Vídeos en redes
Antes de explicar el peso de las imitaciones en redes sociales, hay que diferenciarlas de los conocidos como ‘dupes’. Y es que los dupes no son productos falsos de una firma de lujo, sino que son duplicados, es decir, su composición es muy similar a la de otros que son más caros. En este caso el cosmético sí que pasa por los controles sanitarios pertinentes.
A pesar de toda la información que hay sobre el maquillaje pirata, un tipo de vídeo muy extendido en redes es ‘poniendo a prueba’, que son imitaciones para que los usuarios puedan comprobar si los tonos se corresponden con los originales. Los creadores de contenido que hacen este tipo de vídeos redirigen a los usuarios a páginas como AliExpress, donde es muy sencillo localizar el maquillaje pirata.
Teniendo en cuenta el poder de influencia de muchos youtubers y tiktokers sobre la juventud, el peligro de promocionar este tipo de maquillaje no homologado es evidente.
Consecuencias
Aplicar en la piel maquillaje falso implica graves consecuencias. El dermatólogo Emilio del Río, que ejerce en Santiago, explica que usar un cosmético falso puede provocar «irritación, quemaduras, alergias, pigmentación, absorción y toxicidad sistémica».
«Usar un cosmético falso puede provocar «irritación, quemaduras, alergias, pigmentación, absorción y toxicidad sistémica»
El especialista señala que el maquillaje que compramos en España, al atenerse al Reglamento europeo actual sobre cosméticos, llega hasta el consumidor a través de «un sistema de cosmetovigilancia, parecido al que existe de farmacovigilancia». Por tanto, indica que, de forma general, podemos estar razonablemente tranquilos a la hora de comprar maquillaje. «El sistema sanitario, los estándares europeos y los mecanismos de cosmetovigilancia en Europa, son de los más exigentes del mundo y los más garantistas de la historia siempre que se compren por los cauces reglamentarios».
Y es que, eso sí, el dermatólogo advierte que si adquirimos estos productos por internet es más fácil caer en la trampa. «Los nuevos mercados globales por internet sí que pueden suponer un cierto riesgo si no se someten a estos controles sanitarios», dice.
«Los nuevos mercados globales por internet sí que pueden suponer un cierto riesgo si no se someten a estos controles sanitarios»
Ingredientes prohibidos
Entre los componentes prohibidos que contienen los maquillajes falsos se encuentra el plomo, un ingrediente que, por su efecto blanqueante, fue usado durante siglos como cosmético. «Se conocía tradicionalmente como ‘albayalde’ y también se usaba el antinomio, que los egipcios empleaban como marcador negro para los ojos (el famoso kohl)», cuenta Emilio del Río. «Pero ya hace mucho tiempo que está prohibido usarlos en cosméticos, como todos los metales pesados, porque son tóxicos».
El experto explica que, de forma puntual, la Administración hace o recibe análisis cromatográficos de cosméticos y dará el visto bueno o no al producto en función de la cantidad de ciertos compuestos que descubran en él. «Cuando observa trazas casi indetectables, que, en realidad, serían inocuas, no bloquea la comercialización del producto. Pero, si están en cantidades apreciables se paraliza la comercialización, se incautan los lotes y se inicia un expediente sancionador. Es decir, se actúa de forma similar a como se hace con los alimentos», explica Del Río.