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La OCU denuncia la «preocupante» falta de transparencia en el mercado eléctrico

Una revisión de miles de facturas eléctricas revela grandes diferencias de precios

Una pareja revisa las facturas

Una pareja revisa las facturas / PEXELS

Alba Prada Estévez

Alba Prada Estévez

El estudio de 11.000 facturas eléctricas que la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) realizó con el apoyo del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 muestra «una preocupante falta de transparencia en el mercado eléctrico», indican desde la organización. Advierten de la importancia de ir revisando la tarifa y comparándola con otras porque en las sucesivas revisiones anuales el precio puede ir encareciéndose.

Clientes de primera, segunda y tercera

En su análisis la OCU observó que claramente los clientes nuevos «pagan precios significativamente más bajos» que los que llevan ya tiempo en la misma comercializadora. Y es que las compañías reservan sus mejores ofertas para atrapar clientes.

Actualización de precios

La OCU advierte de que cuando una comercializadora renueva el contrato y actualiza el precio, la tarifa nueva solo se comunica a cada cliente de forma individual. «Por eso, una vez que has elegido tu tarifa, debes prestar atención a los avisos de subida. Deberían llegar con un mes de antelación a que se empiece a aplicar y, en ese momento, podrías darte de baja sin penalización. Sin embargo, te será difícil tener una referencia porque los nuevos precios no se hacen públicos, no sabrás si a otros usuarios les suben lo mismo que a ti, menos o más», apuntan desde la organización.

Y es que, avisan, a veces las diferencias de precios entre clientes son debidas a la contratación en momentos diferentes pero también a la aplicación de criterios ‘personalizados’ a cada uno de ellos.

Hasta 942 euros más para el mismo consumo

La Organización de Consumidores y Usuarios explica que otro punto llamativo observado en el estudio fueron las grandes diferencias en las facturas anuales, que oscilan entre 622 €/año (Octopus Energy) y 1.564 €/año (Factor Energía). «Es decir, que hay consumidores pagando 942 €/año más por el mismo consumo», asegura la OCU.

La publicidad suele ser engañosa, por lo que no es tan fácil evitar las tarifas caras. «A veces, te llama la atención por un precio muy bajo por el kWh consumido, pero esconde que te van a cobrar muy caro por la potencia contratada. Además, las continuas llamadas comerciales que se siguen haciendo, a pesar de la legislación que trata de controlarlas, causan confusión entre los usuarios», señala la organización.

«A veces, una tarifa te llama la atención por un precio muy bajo por el kWh consumido, pero esconde que te van a cobrar muy caro por la potencia contratada»

Diferencias abismales

Algo que ha impactado del estudio son las significativas diferencias de precios en una misma comercializadora. Por ejemplo, los clientes de Naturgy tienen unas tarifas muy homogéneas, pues la diferencia entre los de «primera» y los de «tercera» es de solo 126 euros al año. En cambio, las distancias llegan a ser de 792 €/año en TotalEnergies.

Pero quizás lo más llamativo del estudio es que existen tarifas iguales con 30 o 40 precios diferentes. «En facturas del llamado Plan Estable de Iberdrola, vimos 47 precios distintos para el kWh, desde 13 céntimos hasta casi 36, el triple. Para la veterana One Luz de Endesa hemos visto 23 precios distintos, entre 12 y 25 céntimos por kWh consumido; y más de 30 precios para A tu aire Luz de TotalEnergies», explica la OCU. Dicha variabilidad se observa, además, en el precio de la potencia contratada, que antes era parecido en todas las compañías.

«En facturas del llamado Plan Estable de Iberdrola, vimos 47 precios distintos para el kWh desde 13 céntimos hasta casi 36, el triple»

Ley del Sector Eléctrico

La OCU denuncia que la Ley del Sector Eléctrico, que establece la información que las comercializadoras deben proporcionar a los usuarios y a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), «se queda muy corta y facilita que el mercado eléctrico siga siendo uno de lo más opacos y confusos para los consumidores».

La OCU avisa de que todas las tarifas deberían ser fácilmente identificables por su nombre: una tarifa, un precio. Además, en la publicidad, en las facturas y en el área de cliente tiene que aparecer la tarifa identificada siempre de la misma manera. «Es imprescindible que exista un libro de tarifas o un área en las páginas web que refleje todas las que están vigentes con todos los precios que se están cobrando a los clientes».

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