Dime dónde juegas y te diré cómo creces: ¿Por qué los parques infantiles de Santiago son tan diferentes del norte de Europa?
En España, las áreas de juego públicas priorizan la seguridad, la higiene y el control limitando la libertad, la creatividad y la asunción de riesgos por parte de los menores

Suelo de caucho frente a arena y columpios estandarizados frente a soluciones que desarrollan la creatividad y el juego colectivo / ECG

Dos niños juegan en parques infantiles muy distintos: uno corre entre árboles, escalando troncos y cavando en la tierra; el otro, en un parque urbano de caucho multicolor, sube a un tobogán de plástico y baja por la misma ruta una y otra vez. Ambos juegan, sí, pero lo hacen en mundos que responden a filosofías muy diferentes sobre la infancia. ¿Qué hay detrás de esta disparidad?
Santiago: seguridad, color y uniformidad
En Santiago y en Galicia, como en el resto del Estado español, los parques infantiles urbanos siguen, en general, un patrón reconocible: superficies de caucho o goma, juegos homologados de plástico o metal, espacios vallados, muchos colorines y una estricta normativa. El objetivo es claro: ante todo, seguridad.
Este tipo de parques infantiles, que son mayoritarios en Compostela, están diseñados pensando en la prevención de riesgos y también en la comodidad de los progenitores. Los de la Alameda, la Plaza Roja o Belvís son buenos ejemplos: amplios, accesibles y con zonas diferenciadas por edades, pero con un diseño previsible y poco conectado con la naturaleza.

Estado actual del parque da Praza de Vigo tras su puesta a punto / Concello de Santiago
Este enfoque responde a una cultura que prioriza el orden, la higiene y el control. Como señala el investigador británico Tim Gill en su obra Sin miedo: crecer en una sociedad que rechaza el riesgo, “los niños necesitan riesgos reales para aprender a gestionar el mundo. La seguridad absoluta es una ilusión peligrosa”.
Eugenio Rodríguez, profesor de expresión corporal y vicedecano de la Facultade de Educación de la USC coincide en esta crítica: “Aquí parece que os parques están feitos para evitar calquera risco, pero esa sobreprotección ten un prezo. Moitos rapaces non saben nin subir a unha espaleira. Non é que non poidan, é que lles treme o corpo porque nunca tiveron ocasión de practicar ese tipo de movementos”.
El modelo del norte de Europa: naturaleza, riesgo y autonomía
En contraste, países como Dinamarca, Noruega o Alemania apuestan por un tipo de parque más natural, abierto y creativo. En estos lugares, se anima a los niños a experimentar, a ensuciarse e incluso a asumir pequeños riesgos.

Tobogán integrado en el paisaje en el Gorlitzer Park de Berlín / ECG
Un ejemplo es el Egeskov Naturlegeplads, en Dinamarca, un parque ubicado en un bosque donde los juegos están hechos con madera natural y los niños pueden escalar redes suspendidas entre árboles o crear juegos con los elementos que encuentran en el entorno. No hay caucho ni vallados, sino libertad y exploración.
En Berlín, el Natur-Park Südgelände mezcla naturaleza y restos industriales. Los niños pueden explorar viejas estructuras metálicas, caminar entre hierbas altas y construir juegos propios. Otro ejemplo es el Tøyen Park, en Oslo, que incorpora zonas verdes, toboganes excavados en colinas y estructuras de madera no convencionales, integradas en el paisaje natural del parque.

En el Norte de Europa los parques infantiles priorizan el contacto con la naturaleza / cc
Este tipo de espacios fomenta, según el pedagogo ambiental Robin Moore, “un derecho básico de los niños: el contacto directo con la naturaleza, indispensable para un desarrollo saludable”.
“Doutro xeito”, dice Eugenio Rodríguez, “o parque é bonito, é cómodo de utilizar e seguro pero non provoca ou non fai usuarios hábiles. Raspar un xeonllo tamén é parte de medrar”, conclúe, “e se non queres rasparte, aprendes a non caer. Iso tamén é aprendizaxe”.
¿Qué tipo de desarrollo se promueve?
La diferencia entre modelos va más allá del diseño físico: es una cuestión de visión educativa. Los parques urbanos españoles buscan prevenir lesiones y facilitar el mantenimiento, aunque no siempre se miman. Por su parte, en el norte de Europa se prioriza fomentar la creatividad, el riesgo controlado y la toma de decisiones.

Los educadores insisten en la necesidad de promover juegos colaborativos en los parques infantiles para favorecer la socialización de los menores / ECG
El investigador Roger Hart, en su libro La participación infantil: teoría y práctica para implicar a los niños en el cuidado de su entorno, defiende que “los niños deben poder explorar espacios reales, donde tengan voz y protagonismo, no entornos pensados solo para observarlos desde un banco”. Más allá va el investigador italiano Francesco Tonucci, autor de La ciudad de los niños y doctor honoris causa de la USC quien excluye de esta urbe 'ideal' los toboganes y columpios por considerarlos propuestas de separación y exclusión: "La ciudad moderna excluye muchas categorías de personas como a los niños, creando espacios para ellos (parques) para que no molesten en los espacios para todos", afirma.
Nuevos modelos emergentes
Aunque en Santiago el modelo de parque infantil predominante sigue siendo el urbano convencional, comienzan a aparecer iniciativas diferentes. Además del Parque da Balea, la Cidade da Cultura cuenta con varias áreas de juego infantil que apuestan por un diseño más abierto, con estructuras de madera, integración paisajística e inspiración artística.
En otros contextos educativos, también se exploran opciones más libres. Rodríguez describe el caso de un centro educativo de Brión con patio de arena y elementos simples como cajas de plástico: “Os nenos pásano en grande con caixas baleiras. Podes facer unha casiña, un tobogán, un muro... Canto máis sinxelo é o material máis deben imaxinar, crear. É aí onde realmente se desenvolve a creatividade”.
- La Navidad en Galicia más allá de las luces de Vigo: del belén artesanal más grande al pueblo gallego más navideño
- Tres alcaldes del área de Santiago, entre los diez mejor pagados de Galicia
- El presidente del Ateneo de Santiago: «La sala Yago puede ser ese recinto de actos con más aforo que necesitamos»
- La comisión de fiestas de Conxo denuncia la venta ilegal de rifas por falsos miembros en la zona de Volta do Castro
- Rosalía cuenta en la televisión brasileña cómo se cortó el pelo en A Coruña: 'Cometí un error
- El Ejército del Aire planea dotar de almacén de munición a la base militar de Lavacolla
- ¿Qué supermercados abren este puente de la Constitución en Santiago?
- La fábrica de IA de Santiago es la tercera mejor valorada de las 19 concedidas en Europa

