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Alimentación saludable

Consumo limitará los ultraprocesados en todos los centros públicos, incluido bibliotecas, universidades o centros deportivos

El Gobierno saca a información pública el real decreto que fomentará la alimentación saludable en hospitales, residencias de mayores y otras instalaciones públicas y privadas

Los ultraprocesados se disparan en España

Los ultraprocesados se disparan en España / Agencias

Patricia Martín

Madrid

El consumo de alimentos ultraprocesados se ha triplicado en España en los últimos 30 años, desplazando a los alimentos frescos o mínimamente elaborados, deteriorando la calidad de la dieta y aumentando el riesgo de obesidad y sobrepeso, así como de enfermedades como diabetes, dolencias cardiovasculares, depresión o afecciones gastrointestinales, según han advertido recientemente tres artículos científicos publicados en 'The Lancet'. Para frenar su consumo, el ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Pablo Bustinduy, ha anunciado este jueves que el real decreto destinado a fomentar una alimentación saludable en hospitales y residencias de mayores limitará también la oferta de ultraprocesados y frituras en otros centros públicos como museos, bibliotecas, universidades, espacios deportivos o las cafeterías de los centros públicos de trabajo.

Los criterios de calidad nutricional y sostenibilidad se aplicarán también en los centros, sean públicos o privados, que atiendan a personas dependientes o con necesidades especiales como centros sanitarios, sociosanitarios, residencias y centros de mayores, centros de atención a mujeres víctimas de violencia de género o centros de tutela de personas menores. El real decreto, que sale este jueves a información pública, limitará la cantidad máxima de ultraprocesados y frituras que se pueden servir en los menús y cafeterías de hospitales, residencias y los centros mencionados y, en concreto, en aquellos espacios en régimen residencial o pensión completa, restringirá como máximo a dos raciones semanales la oferta de alimentos formulados industrialmente. En el caso de los desayunos y meriendas, el límite será de máximo uno a la semana.

Y, tal como explicó el ministro recientemente, se prohibirá por el completo ofrecer ultraprocesados a los niños y adolescentes en los hospitales y, por ende, el resto de centros mencionados. Por ejemplo, se impedirá inclurilos en los menús que se ofrecen a los menores ingresados, así como en la cafetería y comedores abiertos al público. Además, el real decreto establece que se atiendan las necesidades individuales de las personas usuarias en estos espacios, que necesiten dietas especiales por motivos de salud, éticos o religiosos.

Máquinas expendedoras

La normativa garantizará, además, que al menos un 80% de los alimentos de las máquinas expendedoras existentes en estos espacios sean saludables, impidiendo, además, que el 20% de los alimentos industriales permitidos se sitúen en las filas centrales o con mayor visibilidad. Asimismo, favorecerá la implantación de fuentes en las instalaciones públicas, con agua potable y gratuita, para evitar, por ejemplo, que los visitantes y acompañantes de los pacientes, que en ocasiones pasan muchas horas en el hospital, tengan que comprarla embotellada.

El texto legislativo fijará también un porcentaje mínimo de frutas y hortalizas de temporada del 90% y procedentes de circuitos cortos y producción ecológica (el 10%) y que las comidas sean preparadas por las cocinas de los centros mencionados. Por último, establecerá que se realicen cribados nutricionales tanto en hospitales como en centros residenciales, en los ingresos y de forma periódica, para prevenir y detectar precozmente situaciones de desnutrición o riesgo nutricional. A raíz de estos cribados, se informará a los pacientes o residentes del resultado, se fomentarán planes de atención nutricional y se les dará indicaciones si son dados de alta o cambiados de instalación.

Publicidad infantil

La normativa sigue la estela del real decreto de comedores escolares, que el Gobierno aprobó en abril y se está implementando ya en los colegios e institutos. La normativa garantiza que los alumnos accedan a cinco comidas saludables, con un consumo diario de frutas y verduras frescas y de temporada, en línea con los estándares marcados por la Organización Mundial de la Salud. “Hemos querido plantear los comedores no sólo como lugares donde se proporcionan comidas a millones de escolares, sino también como espacios de aprendizaje de lo que es una dieta saludable. Espacios para la educación en salud, favoreciendo la incorporación de buenos hábitos que acompañarán a los niños y niñas durante toda la vida”, ha explicado el ministro en la XVI Convención Naos, donde se han entregado los Premios Estrategia NAOS, que ha sido presidida por la Reina y Bustinduy.

En su discurso, el titular de Consumo ha recordado además que su departamento quiere restringir la publicidad infantil de alimentos insanos, porque "no se puede consentir que los intereses económicos primen sobre el derecho a la salud de los niños y, como consecuencia, se vean bombardeados con cantidades ingentes de publicidad de alimentos contrarios a las recomendaciones sanitarias". No obstante, el anterior ministro del ramo, Alberto Garzón, también intentó regular este tipo de publicidad pero no lo logró, por presiones de la industria.

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