ESPECIAL INFORMATIVO
Resumen del 2025: los temas que interesan a los ciudadanos
RED DE CONTENIDOS DE PRENSA IBÉRICA
A diario, los periódicos de Prensa Ibérica hemos publicado a lo largo de 2025 decenas de noticias. Informaciones de todo tipo: exclusivas, últimas horas, reportajes, explicativas, opiniones, análisis, entrevistas… Acumuladas, estas noticias forman una mirada y una conversación: la mirada editorial de los profesionales del periodismo de Prensa Ibérica a la realidad de una sociedad compleja, cambiante, sujeta a transformaciones veloces, y la conversación que a diario proponemos a nuestra comunidad de lectores sobre esta sociedad.
En un solo día, miles de decisiones tomadas de forma colectiva impactan en esta conversación, le dan forma. Por nuestra parte, la del periodismo, son decisiones sobre qué publicar, cuándo y cómo distribuirlo. Por parte de los lectores, vosotros decidís qué leéis y cómo lo leéis, si os interesa el texto bastante para llegar al final o con el titular tenéis suficiente, si lo compartís con vuestra comunidad en vuestras redes o lo guardáis para una lectura más reposada. Miles de decisiones de miles de personas en un día. Analizadas en un año, esta catarata de decisiones se traduce en que los 577.383 contenidos publicados por Prensa Ibérica en toda España entre el 1 de enero y el 30 de noviembre de 2025 han generado estas cifras de navegadores y páginas vistas en la comunidad autónoma:
únicos
analizados
Con ayuda de la IA, la interpretación de estas cifras nos indica cómo ha sido nuestra conversación con vosotros este año, basada en datos de acciones reales: qué temas llaman más la atención, cuáles interesan más y cuáles son los principales argumentos.
Economía, Seguridad
e impacto del clima: los
ejes que ordenan el
interés informativo
en Galicia
El análisis temático de millones de páginas vistas durante 2025 dibuja una pauta clara en Galicia: los lectores priorizan aquellas informaciones que afectan de forma directa a su estabilidad material y a su vida cotidiana. Economía y empleo, seguridad ciudadana y clima concentran los mayores niveles de atención, con la carestía de la vivienda como telón de fondo constante. A su alrededor, política, sanidad y movilidad completan un mapa de interés donde utilidad y emoción se cruzan de forma recurrente.
A partir de los datos de consumo de los lectores de Prensa Ibérica, esta radiografía permite ir más allá del titular más leído y detectar las lógicas que activan el interés informativo: qué preocupa, qué información se busca cuando la rutina se altera y qué relatos ayudan a orientarse en momentos de incertidumbre.
1. Cuando el trabajo peligra: cierres, concursos y la fragilidad del empleo
El interés se concentra en noticias que ponen rostro a la inestabilidad laboral y al funcionamiento real del tejido productivo, especialmente en el comercio y la hostelería. En verano, ese seguimiento se ha intensificado con historias de cierres, sanciones y conflictos laborales, como el caso de una camarera de Vigo cuyo conflicto judicial fue una de las informaciones con más seguimiento.
Las informaciones sobre avisos de Hacienda, sanciones fiscales y cambios en la Seguridad Social se sitúan también entre las que captan mayor atención y se sitúan en el campo del interés por lo práctico y la vida cotidiana.
2. El apagón como síntoma de vulnerabilidad estructural
El apagón eléctrico que dejó sin luz a España y Portugal se ha consolidado como uno de los hitos informativos del año también en Galicia. El corte de suministro concentra un alto interés por su efecto inmediato en hogares, comercios y servicios esenciales, como hospitales, que ha tenido su mayor pico con la noticia ‘Un apagón deja sin luz a España y Portugal y provoca el caos’.
El interés se prolonga más allá del incidente, con informaciones de contexto que combinaron clima, seguridad, sanidad, economía y transporte.
3. La normalidad rota: sucesos con impacto emocional
El interés por la seguridad ciudadana ha tenido una gran importancia debido al seguimiento de sucesos de enorme impacto emocional. Mayo concentró un pico extraordinario tras la liberación en Asturias de tres menores víctimas de maltrato, un caso que acaparó la atención durante días. Junio volvió a disparar el interés con el grave accidente de Cerceda, que propició el seguimiento de informaciones sobre emergencias, prevención e infraestructuras. Delitos, accidentes y operativos completaron una temática que se consume especialmente cuando afecta a un entorno cercano.
4. El mar como protagonista cotidiano en un territorio vulnerable
El interés por el clima se cuela en la vida diaria a través de noticias sobre daños, restricciones y fenómenos extremos. Agosto registra el mayor pico del año con el oleaje en las Cíes y los vídeos de una pasarela arrasada por una ola. Marzo también repunta con un vídeo grabado en Galicia que obtuvo reconocimiento internacional, lo que muestra la importancia de los contenidos audiovisuales. El impacto climático se lee también en clave económica en sectores como el marítimo, mientras que los incendios, en Galicia y fuera de la comunidad, vuelven a captar interés en el periodo estival.
5. El impacto local de la información política
La interacción de los lectores de PI en Galicia con las noticias de Política muestra que estos otorgan mayor valor a las informaciones que afectan de forma directa a los gallegos, sobre todo en su vida cotidiana. En junio, por ejemplo, hubo picos de interés con el seguimiento de acuerdos institucionales con impacto directo en la comunidad.
Las referencias a los principales partidos —PSOE y PP, seguidos por el BNG— superan a las de los nombres propios, lo que muestra una lectura centrada en los efectos más que en el liderazgo. En esta línea, los lectores de los tres periódicos de PI en la autonomía muestran un fuerte interés en las informaciones de impacto más local, de proximidad. Como sucede en el resto de España, la figura de Pedro Sánchez aglutina el interés en la política nacional.
6. La sanidad se lee como enfermedad o como relato humano
La sanidad mantiene un interés sostenido ligado a enfermedades, diagnósticos y atención hospitalaria. Enero deja un primer repunte con la búsqueda masiva de información sobre el mieloma múltiple tras la muerte de un presentador de la TVG, un ejemplo de cómo una pérdida pública activa la inquietud colectiva. Abril alcanzó el pico anual con el caso del hombre que casi muere en Vigo tras beber agua hirviendo por error, y la información sobre el cáncer mantiene un interés sostenido todo el año.
7. Movilidad como servicio: entre trayectos y rutinas
El interés por la movilidad depende del efecto inmediato en el día a día. Enero ha registrado el mayor pico de atención, marcado por un accidente familiar de enorme dureza. En septiembre, la retirada de Ryanair de Santiago ha disparado la conversación sobre la conectividad aérea en Galicia. En conjunto, infraestructuras, obras y cambios de tráfico han dominado una temática que interesa para anticipar desplazamientos y reajustar planes.
8. La vivienda como temática transversal
La vivienda se consolida como una preocupación estructural que aparece en distintas temáticas como un asunto transversal y que afecta a la vida cotidiana en las ciudades gallegas. Marzo deja un pico extraordinario con la noticia sobre una macroocupación de una urbanización en obras en Lanzarote, que incluye una historia humana que ha impactado a los lectores gallegos.
En agosto, la presentación de un nuevo barrio en A Coruña ha reactivado el interés sobre planificación y acceso a un hogar.
9. Dépor y Celta: emoción y pertenencia
El mayor pico del año se ha producido en mayo, con la muerte de Joel, que trascendió la información estrictamente deportiva para convertirse en un relato humano de fuerte impacto. Ese episodio marcó el máximo anual de la temática, evidenciando hasta qué punto el deporte se lee también desde la empatía y la conmoción.
En verano, el foco vuelve al fútbol, que sigue siendo el motor del interés por el deporte, con un seguimiento intenso de la actualidad del Celta y del Dépor. La posible llegada de Denis Suárez al conjunto vigués concentró buena parte del interés, junto a las expectativas deportivas y los movimientos de ambos clubes de cara a la temporada.
10. El ocio y la cultura despegan en verano
El ocio muestra una estacionalidad clara: julio y agosto concentran el consumo con playas, rutas y gastronomía. La guía de playas se convirtió en referencia del verano, leída como servicio y como deseo de aprovechar lo cercano. La cultura aparece entre las principales temáticas con una cadencia constante durante todo el año y especial incidencia en verano. Julio alcanzó un máximo con la boda mediática celebrada en A Toxa, un fenómeno social que mezcló crónica y curiosidad y agosto sumó lecturas en torno al cine y los festivales, mientras que la música, el patrimonio y las artes escénicas sostuvieron el interés durante el resto del año.
Sánchez , Trump
y la dana
(más allá de Mazón)
copan el interés
a nivel nacional
El análisis de un año de noticias muestra que la atención de los lectores se centra también en noticias sobre cáncer, apagón, vivienda, empleo, movilidad, fútbol y las guerras.
¿Cuáles han sido los argumentos que han movido la conversación social en España en 2025? Los lectores de Prensa Ibérica han creado su propio balance al decidir qué y cómo leer las informaciones.
Pedro Sánchez marca la conversación, en un contexto muy polarizado entre PSOE y PP. Su nombre aparece en titulares concretos, pero los picos informativos se desplazan hacia su entorno más cercano: las noticias sobre su mujer y su hermano, con diligencias de jueces como Peinado, investigaciones internas y recursos ante instancias superiores.
La política se mezcla con los casos judiciales y se consolida como uno de los grandes motores de lectura del año. Bajo ese paraguas se agrupan la trama Koldo–Ábalos, el papel de Santos Cerdán y las derivadas de los casos Begoña Gómez y hermano de Sánchez: el ‘sanchismo’ funciona como uno de los ejes centrales. El interés también se extiende al resto de partidos, con Vox ganando peso en pactos y bloqueos, y a nombres propios como el novio de Ayuso o el fiscal general del Estado, que se cruzan en la misma narrativa de política judicializada.
La dana de Valencia de 2024 marca un antes y un después y empuja a los lectores hacia todas las noticias de fenómenos climáticos extremos: no solo cuando hay lluvias torrenciales o inundaciones, también responsabilidades políticas, prevención y protocolos de emergencia. La pregunta “¿y si pasa aquí?” se vuelve motor de lectura y coloca el cambio climático y la transformación ecológica en el top del año, desde desbordamientos y olas de calor hasta sequías, restricciones y contaminación.
Bajo ese paraguas entran desbordamientos de ríos, alertas meteorológicas, olas de calor, episodios de sequía y contenidos sobre impacto en la vida diaria (reciclaje, restricciones, prohibiciones), sostenibilidad, contaminación y biodiversidad.
Donald Trump no aparece como un líder lejano, sino como un presidente cuyas decisiones comerciales, energéticas y de defensa tienen efectos directos en España: exportaciones, seguridad y papel en el nuevo orden mundial. Las noticias sobre su Gobierno se leen como termómetro de inestabilidad y se aterrizan en historias muy concretas, con el campo como primera línea: aranceles al vino de Rioja, aceite cordobés, queso manchego o cereza aragonesa. En paralelo, ganan peso los argumentos sobre refuerzo de la industria armamentística y de defensa y sobre el empuje a políticas populistas.
Los lectores convierten al cáncer en la palabra del año. Especialidades médicas y enfermedades mandan en la conversación y se articulan alrededor de ese término, que aparece ligado a sanidad, ciencia, igualdad, deporte e incluso clima, con grandes picos de lectura cuando hay famosos o alertas científicas. A su alrededor crece el interés por otras dolencias, síntomas confusos, diagnósticos tardíos, virus muy contagiosos, la salud mental y los problemas del sistema público y, a más distancia, del privado.
En paralelo, se detecta una fuerte curiosidad por el miedo a enfermar, por envejecer mejor y por una mayor y más saludable longevidad.
El gran apagón que dejó sin luz a España y Portugal se ha convertido en un sobresalto este 2025 que, como la dana, se lee como advertencia y atraviesa categorías tan distintas como cambio climático, transporte, economía, seguridad ciudadana o vivienda. La historia arranca como un gran susto con una crónica de caos —mapas a oscuras, trenes parados, aeropuertos colapsados, hospitales en tensión— continúa como aviso de fondo sobre lo frágil que puede ser la red eléctrica y termina con la recomendación del kit de supervivencia. Los lectores buscan qué ha pasado y dónde y, después, qué falló y hasta qué punto puede repetirse.
La vivienda aparece como una preocupación sostenida durante todo el año, con un bloque potente de lecturas que mezcla precariedad vital y disputa por el espacio urbano. Los argumentos sobre okupación y la tensión entre vecinos y turistas centran buena parte del interés, aunque son los precios del mercado de compraventa y del alquiler lo que de verdad manda en la conversación: reportajes sobre propietarios que venden en lugar de renovar, el difícil acceso a la vivienda para sectores esenciales y testimonios de familias que huyen de ciudades como Barcelona porque ya no pueden permitirse vivir en ellas.
En el relato, la vivienda también se polariza. La okupación se asocia a inseguridad, frustración vecinal y vacío legal, mientras que los desahucios movilizan más la empatía. A ello se suman noticias sobre la Sareb, grandes tenedores y pisos turísticos, que alimentan un discurso crítico sobre la falta de soluciones estructurales, junto a la gentrificación como elemento que agrava la tensión.
La economía que afecta al bolsillo —empleo, pensiones, coste de la vida e impuestos— se convierte en un eje central de la conversación. Mandan las noticias sobre trabajo y condiciones (registro horario, horas extra, reducción de jornada), con Yolanda Díaz como rostro político, y un segundo foco en impuestos y fiscalidad, con Hacienda y la Agencia Tributaria como referentes.
La atención se desplaza después al sector primario y al sector terciario. Del campo atraen las historias de agricultores, ganaderos y pescadores arruinados por cambios de ayudas, plagas, danas o vaivenes del mercado. En los servicios, el foco se pone en bares, restaurantes, comercios, hoteles y en las quejas de sus trabajadores. El interés por el turismo se divide entre el destino vacacional y de descanso y el factor de tensión en barrios y ciudades por la masificación y los pisos turísticos.
El transporte se lee con matrícula de coche. Carreteras y movilidad urbana giran alrededor del vehículo privado: atascos, sustos en autopistas, zonas de bajas emisiones, guerras de carriles bici y patinetes, restricciones al centro o cambios en bus y metro que obligan a replantear el trayecto diario. El lector quiere saber si podrá aparcar, cruzar la ciudad o si una obra le arruinará la jornada.
El tren, en cambio, ocupa un papel mucho más discreto en la lectura: las noticias sobre la alta velocidad y cercanías aparecen, pero no marcan el ritmo de la temática. Retrasos encadenados, averías, cambios de horarios o nuevas conexiones generan indignación puntual, pero no logran desbancar al coche como eje central del relato. Alrededor de ambos polos se ordenan el resto de temas: infraestructuras de transporte y movilidad, tráfico aéreo, transporte marítimo, urbanismo, movilidad urbana a pie o en bici.
El deporte se lee a través de nombres propios y del fútbol, el gran rey, al acaparar en torno a seis de cada diez páginas vistas. De Lamine Yamal irrumpiendo como estrella precoz a los últimos capítulos de Rafa Nadal y el asalto definitivo de Carlos Alcaraz. Pero también es escenario de casos que salpican a las cúpulas y uno de los más comentados es el de Rubiales y Jenni Hermoso. Y de un rosario de tragedias —jóvenes futbolistas, hijos de entrenadores, pilotos y exjugadores fallecidos— que convierten muchas noticias deportivas en relatos de duelo.
El fútbol femenino, el baloncesto, el motor y el tenis completan el ecosistema, donde mandan las historias humanas y los sobresaltos: entrevistas a veteranos como Fernando Romay, accidentes que marcan carreras y gestas individuales que se cuelan en el top de lectura. En conjunto, pesan menos las clasificaciones que los relatos que ponen cara —y escudo— a victorias, crisis y ausencias.
Las guerras y los conflictos bélicos emergen con fuerza y se leen atravesados por una preocupación de fondo: la seguridad exterior de España. Buena parte de las noticias más vistas giran en torno a Ucrania, Gaza e Irán, pero aterrizan en escenas muy concretas que activan esa sensación de riesgo: la Armada interceptando un submarino ruso frente a Baleares, aviones militares sobrevolando el espacio aéreo español, destructores con base en Rota que se despliegan en el Mediterráneo o confesiones de mercenarios españoles que han combatido en el frente. Cada movimiento de tropas, cada maniobra de la OTAN o cada aviso de Estados Unidos se interpreta no solo como geopolítica, sino como un posible cambio en el escudo que protege las fronteras españolas por mar y por aire.
Ese tablero global se completa con el foco en la población civil y en la diplomacia, especialmente en Gaza y Oriente Próximo, y con un debate creciente sobre el modelo de defensa europeo.
Opinión
Joan Cañete Bayle
Una gran madeja interconectada: así funciona la conversación pública
La conversación pública es emocional, personalizada, transversal y altamente influida por la experiencia individual, con una fuerte tendencia a la polarización
La conversación pública es una gran madeja. Miles y miles de emisores (medios, personas, bots, instituciones...) hablamos al mismo tiempo (millones de mensajes) de un amplio, pero mucho más acotado, número de temas. Cada uno de estos temas están divididos en subtemas, y la conversación se nutre de argumentos que aparecen con mayor o menor intensidad en las conversaciones. Sucede cada día. Visto acumulado a un año vista, la conversación se asemeja a una gran madeja de temas y subtemas interrelacionados entre ellos mediante argumentos de intensidad variable. La educación es un tema y un argumento en el debate migratorio. La inmigración es un gran tema de debate y al mismo tiempo un argumento en la conversación sobre gestión sanitaria. Y así con casi todo.
La complejidad de la conversación pública hoy no es solo de los temas en sí, sino que rara vez se articulan en torno a debates puros, cerrados o perfectamente delimitados. Lejos de responder a compartimentos temáticos estancos, se configuran a partir de una lógica de transversalidad en la que los asuntos se entrecruzan de forma constante. Esta red de intersecciones es el rasgo estructural que define hoy el espacio del debate público.
Un mismo acontecimiento puede activar, de manera simultánea, lecturas sociales, económicas, identitarias y políticas. Un conflicto ambiental se convierte en una discusión sobre modelo productivo; una innovación tecnológica deriva en un debate ético o educativo; una polémica cultural acaba funcionando como termómetro ideológico. La transversalidad no solo amplía los significados, sino que también incrementa la complejidad del relato, dificultando lecturas simples y favoreciendo interpretaciones múltiples, a menudo contradictorias.
Esta dinámica se ve reforzada por el movimiento constante entre escalas. La conversación oscila entre lo micro y lo macro, entre lo local y lo global. Un problema aparentemente menor puede adquirir dimensión nacional, mientras que una crisis internacional se filtra en la vida cotidiana a través de precios, servicios o expectativas económicas. Este salto permanente de escala modifica la intensidad del debate: cuanto más abstracto y global es el marco, mayor tiende a ser la polarización; cuanto más cercano y concreto, más espacio existe —al menos potencialmente— para el matiz.
Sobre este entramado actúan los acontecimientos inesperados como potentes catalizadores. Temporales, apagones, escándalos o episodios de violencia activan mecanismos automáticos de interpretación ideológica. El hecho deja de analizarse por su complejidad propia y pasa a ser leído como confirmación de posiciones previas. A esta lógica se suma el peso de la experiencia individual. La conversación se organiza cada vez más desde la percepción personal, que se erige en criterio central de interpretación. Lo vivido en primera persona adquiere una legitimidad superior a los datos o a los análisis. Las redes sociales refuerzan esta tendencia al crear entornos donde la subjetividad se presenta como una forma compartida de realidad.
Así, la conversación pública actual se define menos por los temas que aborda que por la forma en que los entrelaza. Comprender esta lógica de intersecciones resulta clave para interpretar no solo de qué se habla, sino cómo se construyen hoy los significados compartidos. En es las intersecciones entre los temas, filtrados por la experiencia propia y el filtro de la cercanía, donde los temas de conversación calan. Gestión de la inmigración, desigualdad (de renta, de género, generacional) y vivienda... son algunas de las temáticas transversales más potentes que, al interseccionar con casi todos los temas de debate, dominan la conversación. Por ejemplo: mientras el discurso oficial habla de inmigración como derechos e igualdad, en la madeja de la conversación diaria aparece a hablar de educación, sanidad, vivienda, ayudas sociales, gestión del espacio público, seguridad, etcétera. Es en las intersecciones de la madeja conversacional donde se forman las opiniones reales.
Un reportaje multimedia de Prensa Ibérica
Textos: Marian Navarcorena y David Guardado.
Infografías: Ricard Gràcia y Nekane Chamorro.
Coordinación: Nekane Chamorro, Marian Navarcorena y Jorge Fauró.
Dirección: Joan Cañete Bayle y Gemma Robles.