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"Hito médico internacional"

El Hospital Vall d'Hebron realiza en Barcelona el primer trasplante de cara del mundo con una donante que falleció por eutanasia: "Ya puedo tragar y hablar"

Es el tercer trasplante de cara que realiza el centro sanitario, y uno de los 54 que se han hecho en todo el mundo a lo largo de toda la historia médica

Carme, la paciente trasplantada, junto a una sanitaria, este lunes en Vall d'Hebron.

Carme, la paciente trasplantada, junto a una sanitaria, este lunes en Vall d'Hebron. / Jordi Otix

Beatriz Pérez

Barcelona

A finales de 2024, una mujer de mediana edad en algún lugar de Cataluña solicitó la eutanasia. Mientras, otra mujer, Carme, de 60 años, acudió al Hospital Vall Vall d'Hebron de Barcelona totalmente desesperada. El julio pasado, estando de vacaciones en Canarias, un insecto le picó en la cara con tan mala suerte de que sufrió una sepsis. Carme pasó cuatro meses en coma "luchando por su vida". Todo podría haber quedado en una anécdota si no fuera porque una bacteria, el Streptococcus pyogenes, le provocó una necrosis facial que le impedía tragar, hablar y le provocó una pérdida de visión. Necesitaba un trasplante facial.

Los médicos de Vall d'Hebron acudieron entonces a aquella otra paciente que hacía poco había solicitado la eutanasia. Dijo que sí, que quería ser donante. "Y preguntó si su cara era válida y se podía donar. Esa mujer, con las limitaciones que le generaba su enfermedad, expresó la felicidad de ayudar a otra persona y que le aportaba donar todos sus órganos. Fue la máxima expresión de amor y generosidad", asegura Joan Pere Barret, Jefe de Cirugía Plástica y Quemados de Vall d'Hebron. Carme no lo sabía aún, pero una lucecita en su vida se acababa de encender.

Vall d'Hebron, el más grande de Cataluña, emblema de la sanidad pública, ha realizado el primer trasplante de cara del mundo con una donante que falleció por eutanasia. "Es un hito médico de alcance internacional", ha resaltado la directora asistencial del centro, María José Abadías. Este es el tercer trasplante de cara que realiza Vall d'Hebron (el primero fue en 2010) y uno de los 54 que se han hecho en todo el mundo a lo largo de toda la historia médica. Pero es el primero del planeta que se realiza con una donante fallecida por eutanasia. "Esa mujer —señala la doctora Elisabeth Navas, coordinadora médica de Donación y Trasplantes de Vall d'Hebron— donó también sus pulmones, hígado, riñones, tejidos y córneas. En total, salvó la vida de cuatro personas pero mejoró la calidad de vida de muchas más". La ley española establece que la donación es anónima, por tanto se desconoce la identidad de la donante y donante y receptora, Carme, nunca se conocieron. Pese a que esa mujer le ha dado la oportunidad de seguir viviendo.

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