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¿Un simple dulce o algo más? Hallan derivados del cannabis en unas gominolas

La OCU alerta de que se han detectado gominolas que contienen cannabidiol

Aunque no tiene efectos psicoactivos como el THC, no sería inocuo para la población vulnerable

Surtido de gominolas

Surtido de gominolas / PEXELS

Alba Prada Estévez

Alba Prada Estévez

El cannabidiol (CBD) es un compuesto químico natural que se encuentra en la planta del cannabis, sobre todo en el cáñamo industrial, y que a diferencia del THC no tiene efectos psicoactivos, es decir, no genera euforia ni altera la percepción. Se usa a veces para tratar la ansiedad, el estrés, el dolor crónico o los problemas de sueños. En la Unión Europea el CBD se considera un «nuevo alimento» y no puede incluirse legalmente en alimentos o complementos alimenticios sin una autorización específica que aún no se ha concedido.

A pesar de ello, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) lo ha detectado durante un estudio sobre productos con CBD, concretamente en unas gominolas. Según indica la asociación, en un establecimiento en España se vendían como complemento alimenticio: «cada gominola contiene 16,6 mg de CBD, con una recomendación de hasta tres gominolas al día», explica. «Sospechamos que estos productos podrían no cumplir la legislación vigente, de entrada por su contenido en CBD y porque presentan irregularidades en su etiquetado, relativas a la trazabilidad del producto o la responsabilidad de la empresa comercializadora».

Una mano llena de gominolas

Una mano llena de gominolas / PEXELS

Por ello, desde la OCU ya han alertado a la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) para que compruebe si es legal en España la venta de estas gominolas, se asegure de que la información del envase sea correcta y completa, confirme quién es el responsable del producto y averigüe si cumple con sus obligaciones.

Población vulnerable

El cannabidiol no es psicoactivo como el THC, pero no es inocuo, especialmente entre la población vulnerable. En niños y adolescentes, teniendo en cuenta que el cerebro sigue en desarrollo hasta los 20-25 años, puede alterar la regulación del sistema endocannabinoide en evolución, producir somnolencia, cambios en el apetito y afectar a la concentración.

En el embarazo y lactancia su consumo no se recomienda porque el CBD atraviesa la placenta y puede pasar a la leche materna. Además, no existen estudios suficientes sobre seguridad fetal.

Una mujer embarazada

Una mujer embarazada / PEXELS

Las personas mayores son otro grupo de riesgo, pues su consumo puede aumentar la posibilidad de sufrir caídas (por somnolencia o bajadas de tensión), interactuar con otros medicamentos o alterar el metabolismo hepático.

Algunos estudios sugieren además un efecto ansiolítico en pacientes con trastorno bipolar, esquizofrenia o depresión grave y en personas con enfermedades hepáticas el CBD puede elevar enzimas hepáticas o aumentar el riesgo de toxicidad en combinación con otros fármacos.

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