El engaño está servido: productos que venden bienestar y esconden azúcar
Los publicistas encargados del marketing de muchos alimentos han hecho tan bien su trabajo que nos creemos que son saludables cuando en realidad están cargados de grasas, azúcares u otros aditivos artificiales
Los nutricionistas advierten de que, antes de nada, es importante revisar los ingredientes y descartar el producto si entre los tres primeros aparece el azúcar o derivados o edulcorantes

Un tazón de leche con cereales / PEXELS
Estás en la oficina desde bien temprano, dan las doce del mediodía y piensas «ahora me comería algo». Sopesas fugazmente la idea de bajar a la frutería de al lado y coger un plátano, pero tu cerebro, ansioso de algo más graso, te dice que es mejor optar por un snack de la máquina expendedora. Intentas justificar tu elección, para sentirte menos culpable: «Así no pierdo tiempo saliendo y escogeré lo más saludable que haya». Así que muy satisfecha con tu ‘fuerza de voluntad’, evitas las patatas fritas y te decides por una de esas barritas de cereales tan ‘fit’ que salen en la tele. Lo que no sabes es que en realidad podrías haberte dado el gusto de tomar las patatas porque, al fin y al cabo, el cuento no cambia mucho. Lo que en realidad estás tomando es una buena cantidad de azúcar, jarabe de glucosa, aceite de palma y coco. Eso sin contar la interminable lista de aromas y otros ingredientes impronunciables que reza su etiqueta.
Revisar los ingredientes
El supermercado está lleno de productos disfrazados de saludables que no lo son. Los publicistas encargados del marketing han hecho muy bien su trabajo y han logrado que pensemos que son opciones casi tan ideales como tomarnos una pieza de fruta, pero la realidad es muy distinta. Marisol Pérez, dietista-nutricionista en atención primaria y vocal del Colexio Oficial de Dietistas-Nutricionistas de Galicia (Codinugal) anima a revisar, antes que nada, la etiqueta. «Lo primero de todo es mirar el listado de ingredientes, pues es el que nos va a indicar lo que estamos comprando. Debe coincidir lo que quiero comprar con el primer ingrediente, es decir si voy a comprar maíz en conserva, pues el primer ingrediente tiene que ser maíz, si voy a comprar un pan, pues el primer ingrediente tiene que ser la harina y si voy a comprar un cacao el primer ingrediente debe ser cacao», explica. El orden de los mismos, recuerda la nutricionista, va de mayor a menor cantidad. «Se desaconseja el producto si entre los tres primeros ingredientes aparece azúcar o derivados o edulcorantes», recuerda. Después recomienda revisar la composición nutricional. «Debemos fijarnos en la cantidad total de grasas saturadas y la cantidad total de azúcares simples, cuantos menos mejor», dice.
«Lo primero de todo es mirar el listado de ingredientes, pues es el que nos va a indicar lo que estamos comprando»
Trucos de márketing
Es muy común que ciertos productos destaquen en su packaging que son ricos en cierta vitamina o fibra. En estos casos hay que estar alerta porque como dice el refrán «dime de qué presumes y te diré de qué careces». Y es que dejarse llevar por este tipo de mensajes a la hora de comprar un determinado alimento y no revisar los ingredientes es un error. «Si dice que no lleva azúcar añadido, es que no lo lleva, pero eso no implica que no pueda tener otros componentes que no sean buenos para la salud», señala Marisol. «Hay muchos productos integrales como las galletas o el pan de molde, que pueden llevar un alto contenido en grasas saturadas, además de mucho azúcar y sal», señala. «La gente suele pensar que es mejor un yogur desnatado con frutas, por ejemplo, que un yogur natural entero cuando es infinitamente mejor el yogur natural entero que solamente lleva leche y fermentos lácteos. El yogur desnatado con frutas va a llevar leche desnatada (sin vitamina D), edulcorantes, colorantes, aromas y conservadores de la fruta, como mínimo», asegura.
«La gente suele pensar que es mejor un yogur desnatado con frutas, por ejemplo, que un yogur natural entero cuando es infinitamente mejor el yogur natural entero que solamente lleva leche y fermentos lácteos»
Alimentos disfrazados
Las barritas de cereales, cargadas de azúcares de absorción rápida, suelen ser uno de los alimentos que más comúnmente se asocian a producto saludable cuando no lo son. Lo mismo sucede con los típicos copos de cereales para tomar con la leche: «los cereales tipo fitness normalmente contienen mucho azúcar aunque tengan fibra y otros elementos que pueden mejorar su calificación en el nutri score. En el etiquetado frontal suelen llevar muchos aditivos, a veces también grasas saturadas. El cacao recordemos que es una grasa saturada».
Otro alimento que suele despistar son los zumos de frutas. «Se hacen normalmente a partir de concentrados de frutas, con lo cual se condensa la cantidad de azúcar de absorción simple de la fruta y el producto resultante tiene un contenido total demasiado elevado, y eso en el mejor caso, que es un zumo 100% natural», aclara.

Un zumo de naranja / PEXELS
Los refrescos light son otro producto del que se suele abusar al no aportar calorías, pero la nutricionista avisa de que están cargados de edulcorantes y aditivos que les dan sabor y color, ingredientes todos ellos artificiales. Son productos, indica, que pueden tomarse de forma ocasional, pero no a diario, «porque desplazan a otros alimentos que deberíamos de consumir cada día, como las frutas, que deberíamos comer al menos tres al día».
Salud digestiva
El consumo de alimentos ultraprocesados en detrimento de los naturales acarrea graves consecuencias en la salud. Se asocia con mayor riesgo de obesidad, diabetes tipo 2, hipertensión, enfermedad cardiovascular y algunos tipo de cáncer. Su alta palatabilidad y densidad calórica favorecen el exceso de ingesta y alteran las señales de hambre y saciedad. Mientras, su bajo o nulo aporte nutricional contribuye a déficits de vitaminas, minerales y compuestos protectores. A nivel metabólico e inflamatorio, promueven picos de glucosa, resistencia a la insulina y un estado proinflamatorio crónico que, mantenido en el tiempo, deteriora la salud y aumenta la mortalidad prematura.
- Viajar en coche de Santiago a Vigo o A Coruña por la AP-9 supera el coste de un vuelo de ida y vuelta a Barcelona
- Sirat', del gallego Óliver Laxe, suma un premio clave en su camino a los Premios Oscar 2026
- Rosa Crujeiras se convierte en la primera rectora de la USC en sus 531 años de historia
- Pescadores y cazadores gallegos podrán usar la licencia interautonómica en diez comunidades a partir de 2026
- El precio de la gasolina se desboca en Santiago y rompe la barrera de los 2 euros el litro
- Ganadería Xesteiro de Zas compra una vaca frisona criada en Val do Dubra por más de 5.300 euros
- Del Benidorm Fest a la verbena gallega: El Combo Dominicano recupera a su estrella
- Una pasarela salvará la senda entre Milladoiro y la Intermodal de Santiago
