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El tocomocho: salta a la actualidad un viejo timo con huella en Santiago

Hace unos días detenían en Madrid a tres personas, entre ellas una mujer de 80 años, que buscaban víctimas a las que estafar dinero haciéndoles creer que tenían un boleto premiado

Una persona prueba suerte con unos boletos de rasca y gana

Una persona prueba suerte con unos boletos de rasca y gana / PEXELS

Alba Prada Estévez

Alba Prada Estévez

El reciente caso del timo del tocomocho en el distrito madrileño de Usera, que terminó con la detención de tres personas, entre ellas una mujer de 80 años, cuando se disponían a actuar contra nuevas víctimas, ha vuelto a poner el foco sobre una de las estafas más antiguas y conocidas del repertorio delictivo en España. Aunque pueda parecer un engaño que forma parte del pasado, puesto que los timos recientes se perpetran por medio del wasap o el correo electrónico, lo cierto es que sigue vigente y los estafadores continúan aprovechándose, sobre todo, de la vulnerabilidad y la buena fe de las personas mayores.

¿En qué consiste?

Mediante esta estafa, bautizada como tocomocho, los timadores hacen creer a la víctima que un supuesto desconocido tiene en su poder un billete de lotería o un décimo premiado que no puede cobrar, por lo que ofrece entregarlo a cambio de una cantidad de dinero inferior a su supuesto valor. Para dar credibilidad al engaño, los estafadores suelen actuar en grupo, repartiéndose papeles y creando una situación de urgencia que empuja a la víctima a tomar una decisión precipitada.

Casos en Santiago

Santiago no es ajeno al timo del tocomocho. De hecho, se han registrado casos en los últimos años. En marzo de 2023, la Policía Nacional detuvo en Santiago a un hombre y una mujer relacionados con el timo del tocomocho. La intervención sirvió para esclarecer dos estafas cometidas mediante este método, una con víctima en A Coruña y otra en Pontevedra, lo que confirmó que los arrestados actuaban de forma itinerante y que su radio de acción se extendía por distintos puntos de Galicia. Aunque los hechos investigados no se habían consumado en la capital gallega, la operación situó a Santiago como punto clave de la investigación policial y evidenció la presencia de este tipo de delincuencia en el entorno gallego.

En febrero de 2020 un hombre y una mujer estafaban 68.000 euros en Santiago a una señora de Santa Comba. Los acusados, que tenían antecedentes penales, admitieron ante la Audiencia de Santiago que abordaron a la señora en San Pedro de Mezonzo. Él le hizo creer que tenía diez cupones de la ONCE premiados pero que, como era analfabeto, no sabía cómo cobrarlos. Entró en escena después la mujer, que actuó como gancho, y ofreció ayuda, simulando que llamaba a una oficina de la ONCE en la que le dijeron que cada uno de los cupones estaba premiado con 35.000 euros. Al teléfono había otro cómplice no identificado que corroboró la información a la víctima. La mujer fue hasta su casa, en Santa Comba, a coger el dinero y en un descuido se apropiaron de su bolso.

A este listado de antecedentes en Santiago se suma también un caso registrado en julio de 2017, cuando se produjo la detención de tres personas en Santiago por su presunta implicación en un intento de estafa de 200.000 euros. Aunque en este episodio no se trataba del timo del tocomocho clásico, sí respondía a una mecánica similar, basada en el engaño, la simulación y la creación de una oportunidad aparentemente ventajosa para la víctima. En este caso, la modalidad fue descrita como una especie de “estampita inmobiliaria”, una variante del fraude tradicional adaptada al ámbito de los negocios y las operaciones económicas de gran cuantía.

Otros casos en Galicia

El año pasado la Guardia Civil informó de la desarticulación de una organización criminal que cometía estafas mediante el tocomocho y la estampita en varias provincias, entre ellas A Coruña. También en 2025 la Guardia Civil de Oleiros detuvo a un hombre acusado de estafar a diez personas mayores en Galicia usando el timo de la estampita y el tocomocho. En 2024 se registraron igualmente un par de casos: la Policía Nacional detuvo a dos integrantes de un grupo criminal por estafas de este tipo en Ourense y se hizo público el caso de una vecina de Moaña, a la que robaron unos 30.000 euros con este método.

La Guardia Civil insiste en que la mejor defensa frente a este tipo de engaños es, ante todo, la información y la desconfianza ante oportunidades demasiado ventajosas. Recuerdan que si un desconocido nos aborda con una historia sobre un billete premiado y nos pide dinero a cambio, se trata de una estafa. La recomendación es cortar la conversación, no entregar dinero ni acompañar a nadie al banco, pedir ayuda si es necesario y avisar cuanto antes a las fuerzas de seguridad. Y es que tal y como recuerda la propia institución, los timos tradicionales siguen conviviendo con nuevas formas de fraude, de modo que conviene mantenerse siempre alerta.

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