Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Santiago dijo adiós en los últimos años a sus negocios más emblemáticos

Compostela se ha despedido de librerías, quioscos, confiterías y varias tiendas que llevaban toda la vida en la ciudad, algunas más de cien años

La falta de relevo generacional, el alto precio de los alquileres o los cambios en los hábitos de consumo son algunas de las causas por las que la ciudad está perdiendo negocios que ya forman parte de su identidad

Confecciones Sánchez, uno de los locales de Santiago que cerró tras 79 años

Confecciones Sánchez, uno de los locales de Santiago que cerró tras 79 años / ECG

Alba Prada Estévez

Alba Prada Estévez

Santiago, tan reconocible en su dimensión histórica y patrimonial, también se ha construido a través de otra red de lugares más discretos, pero esenciales: librerías, tiendas, cafeterías, pastelerías y, en definitiva, negocios de toda la vida que hoy los picheleiros guardan en su memoria. En los últimos años, la ciudad ha asistido al cierre de muchos de sus negocios más emblemáticos. Algunos sucumbieron al relevo generacional imposible; otros no resistieron a los cambios en los hábitos de consumo, al encarecimiento de los alquileres, a la presión turística o a la transformación del propio modelo urbano. En este reportaje recorremos esa geografía de las ausencias: la de los establecimientos que un día fueron punto de encuentro, referencia comercial o símbolo de una época, y que hoy sobreviven en la conversación, en la nostalgia y en la memoria urbana.

1. Deportes Amancio

Entre los cierres que mejor retratan la transformación comercial de Santiago en los últimos años está el de Amancio Deportes, una tienda histórica de la avenida de Rosalía de Castro que durante 33 años formó parte de la rutina de generaciones de compostelanos. Fundada en 1990, y asociada al nombre de Amancio García, su desaparición fue fruto del cansancio acumulado de mantener en pie, durante décadas, un comercio independiente. El conocido negocio lleva cerrado desde 2023.

Deportes Amancio

Deportes Amancio / Javier Rosende Novo

2. Confecciones Riande

El cierre de Confecciones Riande supuso la despedida de uno de los grandes nombres del comercio tradicional compostelano. Situado en la Praza do Toural y dedicado durante décadas a la moda masculina, el negocio había sido fundado en 1920 y superaba ya el siglo de historia cuando su propietario, Jorge Riande, decidió ponerle fin de forma definitiva el año pasado. Confecciones Riande fue el primer establecimiento textil de Santiago que ofertaba prendas confeccionadas. El peche del local fue una decisión difícil para la familia, pero finalmente bajó la persiana ante la falta de relevo generacional. A lo largo de su historia, el comercio ha ido atrayendo a clientes de todo tipo y han vestido a figuras tan conocidas como Norman Foster, Manuel Fraga, Pepe Domingo Castaño o Torrente Ballester.

Local que albergó a Confecciones Riande

Local que albergó a Confecciones Riande / Jesús Prieto

3. Quiosco do Toural

El cierre del Quiosco do Toural fue mucho más que la desaparición de un punto de venta de prensa: supuso la pérdida de uno de los símbolos más reconocibles del casco histórico de Santiago. Situado en la entrada de la rúa Nova por el Cantón do Toural, el quiosco anunció en 2023 que bajaría la persiana de forma definitiva tras 113 años de actividad continuada en ese emplazamiento. El desplome de la venta de periódicos y revistas debido al impacto de la digitalización fue el principal motivo de su cierre.

Quiosco do Toural

Quiosco do Toural / Jesús Prieto

4. A Gata Tola

La librería especializada en cómic de la avenida de Romero Donallo anunció su liquidación en enero de este año, apenas unas semanas después de haber cumplido 25 años, una trayectoria que la convirtió en punto de referencia para varias generaciones de lectores. Un alquiler próximo a vencer, la pérdida de clientela junto a circunstancias personales fueron algunos de los motivos que precipitaron su cierre.

Santi Navia, de la librería compostelana A Gata Tola

Santi Navia, de la librería compostelana A Gata Tola / Jesús Prieto

5. Mercedes Mora

La pastelería Mercedes Mora echaba el cierre el año pasado. Fundada en 1924 con raíces en Casa Mora, en la Rúa do Vilar, su desaparición puso punto y final a una de las sagas reposteras más conocidas de la capital gallega. Sus fundadores, José Mora y Dolores Beccaría, fueron los artífices de la idea de coronar la tarta de almendra con la cruz de Santiago, convirtiendo el popular dulce en un símbolo de la ciudad y del Camino. Tras la muerte de José Mora en 1948, fueron su esposa y su hija quienes continuaron al frente de la confitería. Desde 1964 se hizo cargo del negocio Salvador Mora, hijo del fundador, junto a su esposa Teresa Bermúdez. Tras la muerte de Salvador en 1987, Teresa asumió la dirección hasta el cierre definitivo de Casa Mora en 2002. La tradición familiar continuó gracias a Mercedes Mora, que fundó la confitería Delicatessen, posteriormente rebautizada con su propio nombre hasta su cierre definitivo el pasado año. Bajaba la persiana primero el local histórico de Rúa do Vilar y después el de Frei Rosendo Salvado.

Mercedes Mora con el escaparate tapado

Mercedes Mora con el escaparate tapado / ECG

6. Bazar Docobo

Situado en la Rúa do Vilar, el negocio estaba en manos de la familia Docobo desde 1950. Durante décadas se convirtió en un referente para compostelanos y peregrinos gracias a su mezcla de papelería, bazar, recuerdos y regalos. La tienda echó el cierre en 2022 tras la jubilación del propietario, Ricardo Docobo.

Local en el que estaba el Bazar Docobo

Local en el que estaba el Bazar Docobo / ECG

7. Copynino

El cierre de Copynino supuso la desaparición de uno de los grandes referentes de la reprografía en Santiago. La empresa, conocida también como Nino Centro de Impresión Digital, cesó su actividad en 2024 después de 47 años de trayectoria, un recorrido que la había convertido en un nombre muy reconocible tanto en la ciudad como en Galicia. Fundada en 1977 por José Benigno Castro Ambroa, y asentada en su última etapa en la avenida de Rosalía de Castro, la firma estuvo muy vinculada primero al mundo universitario y más tarde al de la empresa.

Fachada de Copynino

Fachada de Copynino / Javier Rosende Novo

Estos son solo algunos de los negocios más apreciados por los compostelanos que la ciudad ha perdido últimamente, pero a ellos hay que sumar muchos más como la sastrería Pepecillo, la Joyería Gómez o Confecciones Sánchez, entre otros.

Tracking Pixel Contents