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El precio de las bodas en Galicia se dispara... pero cada vez se celebran más

Festejar el matrimonio cuesta, de media, unos 35.000 euros, aunque el presupuesto puede superar los 40.000 en función de los extras, a los que los gallegos conceden cada vez más importancia

La edad de los novios va en aumento: ellas se casan a los 35 y ellos, a los 37, por lo que cada vez es más habitual que sean sus propios hijos los que se encarguen de llevar los anillos

Unos novios casándose al aire libre

Unos novios casándose al aire libre / PEXELS

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Alba Prada Estévez

Alba Prada Estévez

Parece que en Galicia lo de vestirse con un precioso y carísimo vestido blanco (ellas) y con un estiloso traje y también caro, aunque no tanto, (ellos), organizar una fiesta por todo lo alto, en un pazo con años de historia, contratar mesas repletas de marisco, barra libre, DJ, fotos, mesa dulce y todos los complementos inimaginables sigue estando en pleno auge. De hecho, las celebraciones de boda han aumentado este 2026 con respecto al año anterior. Así lo asegura el presidente de la Asociación de Profesionales de Galicia de Bodas y Eventos (Aprogabe), Rubén Bastero.

Rubén Bastero trabajando en una boda

Rubén Bastero trabajando en una boda / CEDIDA

Todo ello coincide con la subida de matrimonios en Galicia que muestran los últimos datos del IGE: 9.714 matrimonios en 2025, 9.194 en 2024 y 9.028 en 2023. «El incremento de contrataciones en servicios para bodas se ha notado en todos los sectores. Yo, que dirijo la empresa Baster discomóvil, debo decir que he crecido un 10% con respecto al año pasado», cuenta.

El precio, al alza

Como todo, también casarse y celebrarlo ha subido, y mucho. Según Rubén Bastero, el precio medio de una boda de unos cien invitados se sitúa en torno a los 35.000 euros. «Evidentemente, hay factores que pueden reducir o aumentar esa cantidad. Hay bodas de cien invitados que superan los 40.000 euros», señala.

El presidente de Aprogabe considera que afirmar que todo lo que lleva la etiqueta «boda» es más caro supone hablar a la ligera, ya que los precios responden a una mayor dedicación y a la prestación de servicios específicos. «En el caso del menú, no es lo mismo contratarlo para una boda que para un 50 cumpleaños, por ejemplo, porque en una boda hay muchos más extras: el restaurante viste las sillas y las mesas, es decir, hay un gasto en decoración que no se hace en un cumpleaños. Además, hay una prueba o varias de menú, reuniones, llamadas... En definitiva, una dedicación muy grande detrás. Además, el espacio se reserva para ti y el tiempo de duración es mayor que el de otra celebración», explica.

Mesa dulce en una boda

Mesa dulce en una boda / PEXELS

Y lo mismo ocurre, indica, en el resto de sectores. «El fotógrafo va a casa de la novia y del novio, y se pasa horas sacando fotos. El DJ, lo mismo: trabaja 12 o 14 horas, monta varios equipos y ambienta según la temática», señala.

De hecho, asegura que, debido a la inmensa competencia, en muchos casos los proveedores ya están conteniendo las tarifas.

¿A qué dan más importancia las bodas gallegas de hoy?

Rubén explica que las bodas que se celebran actualmente incorporan muchos más extras que las de antaño. «Antes la mayor partida presupuestaria se destinaba al menú y hoy, aunque este sigue siendo importante, los novios reservan buena parte del presupuesto a la parte de ocio», apunta.

«Antes la mayor partida presupuestaria se destinaba al menú y hoy, aunque este sigue siendo importante, los novios reservan buena parte del presupuesto a la parte de ocio»

Otra tendencia muy actual es la de reservar todo con antelación. De hecho, lo habitual es hacerlo año y medio o dos antes. «Lo primero que se suele cerrar es todo lo relacionado con la restauración, y se hace con mucho tiempo porque hay sitios con mucho caché que se quedan pronto sin disponibilidad», comenta.

«Al resto de proveedores solían dejarnos para el final. La música, por ejemplo, se contrataba tres o cuatro meses antes, pero ahora ya se está adelantando la reserva cada vez más. Yo tengo bloqueado desde noviembre de 2025 un servicio para una boda que se celebra en mayo de 2027», señala.

Temporada alta

Agosto ha sido, desde siempre, el mes escogido por los novios, pero ya hace varios años que la tendencia ha ido cambiando. «Septiembre empezó a ganar terreno y a estos dos meses, al poco, se sumó junio. Ahora ya puede decirse que la temporada alta empieza a finales de abril. Desde mayo hasta octubre incluido, todos los meses son fuertes», observa Rubén.

«Ahora ya puede decirse que la temporada alta empieza a finales de abril. Desde mayo hasta octubre incluido, todos los meses son fuertes»

El resto del año hay muy pocas bodas y es por ello que los precios bajan. «A lo mejor te encuentras con un descuento de un 20 o 30% y eso supone un gran ahorro en una boda», dice.

Los fotógrafos pueden hacer descuentos en temporada baja o si te casas un viernes o un domingo

Los fotógrafos pueden hacer descuentos en temporada baja o si te casas un viernes o un domingo / PEXELS

En cuanto a los días de celebración, el sábado sigue siendo la opción preferida, aunque cada vez se organizan más bodas los viernes e incluso los domingos, jornadas en las que algunos proveedores ofrecen pequeños descuentos.

Edades

En Galicia la gente se casa cada vez más tarde, una realidad que puede explicarse por una combinación de factores sociales, económicos y culturales. Entre las posibles causas se encuentran la prolongación de los estudios, la incorporación más tardía al mercado laboral, la inestabilidad en el empleo, las dificultades para acceder a una vivienda y el retraso en la emancipación juvenil. Según los últimos datos del IGE, la edad media al contraer el primer matrimonio se sitúa en torno a los 35 años para las mujeres y los 37 para los hombres. «Hace un par de semanas se casó una pareja de veintipocos años y me sorprendió muchísimo. Ahora lo habitual es encontrarte con novios cuyos hijos les llevan los anillos al altar», explica Rubén.

Bodas «a la gallega»

El director de Aprogabe lo tiene claro: «Lo que diferencia al sector nupcial gallego del resto de la península es, por un lado, la calidad y la abundancia de nuestro marisco. En las bodas de otros lugares de España ves, como mucho, unas gambas», afirma.

Los platos de marisco no faltan en las bodas gallegas

Los platos de marisco no faltan en las bodas gallegas / PEXELS

Por otro lado, destaca el valor de los espacios de celebración: «Nuestros pazos y zonas verdes son impresionantes para organizar una boda y constituyen el entorno perfecto para conseguir unas fotos magnéticas».

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