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Las espadas en alto

Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy mantienen abierto el duelo tras un ajustado primer asalto

El líder del PP acusó al presidente de mentir a los españoles, de "agredir" a las víctimas del terrorismo y de "insensible" con los problemas reales // El candidato socialista reprochó a su rival la gestión de los gobiernos de Aznar y le reprocha la estrategia de crispación y división en estos cuatro años
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Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy, frente a frente, en el escenario montado en el recinto ferial de Ifema, en Madrid, para el debate moderado por Campo Vidal - FOTO: Academia de las Ciencias y las Artes de la Televisión
Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy, frente a frente, en el escenario montado en el recinto ferial de Ifema, en Madrid, para el debate moderado por Campo Vidal - FOTO: Academia de las Ciencias y las Artes de la Televisión

A.F.-M.R. • SANTIAGO   | 26.02.2008 
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El primer debate televisivo quince años después del que enfrentó a Felipe González y José María Aznar escenificó una gran sesión de control entre gobierno y oposición, una especie de juicio final a la legislatura que termina. Zapatero y Rajoy repitieron los argumentos que se han escuchado hasta la saciedad en los últimos años, por lo que el primer asalto mantiene abierta la contienda.

Rajoy buscó bajar a la calle con los problemas de los ciudadanos y Zapatero optó por moverse en las grandes cifras. Tal vez lo más significativo fue el mensaje final de ambos. "Quiero que esta noche se vayan a dormir sabiendo que se pueden encarrilar las cosas. Podemos mirar al mañana con optimismo", sentenció el candidato popular. "Yo quiero que la niña que nace en España tenga una familia, una vivienda y unos padres con trabajo", resumió. "En los próximos cuatro años me propongo seguir aumentando la prosperidad", dijo, al reivindicar el cumplimiento de su programa electoral desde la retirada de las tropas de Irak hasta las leyes de avances sociales.

El debate sobre la política económica fue uno de los momentos estelares del cara a cara entre Zapatero y Rajoy y se movió en los parámetros ya conocidos. El candidato socialista apeló a las positivas cifras de la macroeconomía mientras su adversario optó por bajar el debate al terreno de los precios y los salarios. Con las estadísticas del incremento de las hipotecas y del endeudamiento de las familias, Rajoy aseguró "que los españoles viven hoy peor que cuando llegó al Gobierno" y acusó a Zapatero de permanecer "impasible e insensible" a los problemas de los españoles. "Usted no le ha dado cuerda al reloj y el reloj se ha parado", dijo gráficamente.

"La demagogia no vale en la economía, el balance actual nos da tranquilidad para afrontar un proceso de desaceleración mundial", replicó Zapatero, que advirtió a su adversario de que "debería haber tomado nota del debate Solbes-Pizarro". "Usted no se ha preocupado de la economía en estos años, todos sabemos a qué se ha dedicado: a hacer oposición con lo único que no debía hacer oposición, con ETA", dijo.

Rajoy replicó enarbolando sendos gráficos de inflación y de desempleo y Zapatero hizo lo propio con las estadísticas de crecimiento económico. "Cuando ustedes gobernaron toleraron la vergüenza del redondeo del euro", recordó, al recordar la etapa de Rajoy como ministro: "Usted congeló los sueldos de los empleados públicos e hicieron perder poder adquisitivo a la rentas más bajas". El candidato popular contraatacó de nuevo para instar a Zapatero a explicar a los españoles su situación personal.

De la economía pasaron ambos candidatos a la política social. Zapatero prefirió apelar a las leyes de ampliación de derechos aprobadas en la legislatura y Rajoy hizo especial hincapié en la inmigración. A su juicio, hay una "avalancha" que no está "controlada", por lo que es urgente "poner orden y control" ya que la llegada masiva de inmigrantes puede afectar a los pilares del Estado de bienestar. Zapatero recordó que cuando llegó al Gobierno se vio obligado a regularizar a 700.000 inmigrante ilegales. Incluso llegó a esgrimir una regularización de la etapa del PP gracias a un bonobús. "¿Eso qué es?, se preguntó el líder del PP.

Zapatero recordó, por si parte, los avances en materia de investigación con células madre y acusó al PP "de no mover un dedo para que los españoles tengan mas derechos".

La política antiterrorista protagonizó otro de los momentos culminantes del debate aunque los dos candidatos trasladaron al plató de la ATV los debates que ambos han mantenido en el Congreso a lo largo de la legislatura. "Cuando llegó usted al Gobierno, ETA estaba más débil que nunca, no mataba por que no podía. Usted negoció con ETA, rompió el pacto y les dio esperanza. Ahora ETA está en los ayuntamientos y en el Parlamento con nuestro dinero y vuelve la kale borroka", señaló Rajoy.

Zapatero le recordó su compromiso con el Gobierno de Aznar cuando él era líder de la oposición. "Yo propuse el pacto sin condiciones, siempre di mi apoyo como un cheque en blanco", explicó Zapatero, que añadió que es "inmoral utilizar la lucha contra el terrorismo". "Usted no han hecho otra cosa que debilitar al Gobierno".

"El señor Zapatero ha agredido a las víctimas del terrorismo", llegó a decir Rajoy cuando el candidato socialista afirmó que su adversario llamó "untados" a los artistas que apoyan la candidatura de Zapatero. Y es que Rajoy se había declarado agredido por esa plataforma de artistas.

Antes, en el debate sobre la política antiterrorista, Rajoy espetó al líder del PSOE que su "frivolidad" ha "beneficiado" a los terroristas y "perjudicado a los demás". "Este es el fracaso más importante de la legislatura, ha afectado a la dignidad del Estado y ha sido lesivo para nuestros intereses", apostilló.

Tras el debate sobre ETA, –Zapatero recordó en varias ocasiones el 11-M–, la política territorial fue la "munición" de otro de los bloques. Rajoy acusó a Zapatero de "dividir" a los españoles y "radicalizar" a los nacionalistas. Con el trasvase del Ebro y la política del agua sobre la mesa, el líder del PSOE aseguró que "quien ha sembrado el enfrentamiento entre comunidades" ha sido el PP. "Nosotros creemos en el Estado de las Autonomías, ustedes siempre han estado arrastras en el estado autonómico. Han crispado, han trasladado que se rompe España, cizañando con el tema del catalán", dijo, al defender sus reformas para "mejorar el autogobierno". El candidato del PP recordó la convocatoria de referéndum de Ibarretxe y el anuncio similar de Carod Rovira para 2014 para justificar el fracaso de la estrategia de Zapatero. "Ni España se rompe -replicó el candidato socialista-, ni Navarra ha sido entregada a ETA, más bien gobiernan ustedes".

Subida de la cesta de la compra versus desaceleración ni profunda ni larga

El debate sobre la economía y el empleo fue plantado por parte de Rajoy incidiendo en la “actitud impasible” de Zapatero ante la subida de los precios de la cesta de la compra que afecta a las economías domésticas (citó los de productos como la leche, el pan o los huevos). El líder popular acusó a los socialistas de no haber hecho nada tampoco por paliar las consecuencias de la desaceleración, mientras que Zapatero recalcó los 3 millones de puestos de trabajo creados en cuatro años o la tasa de paro más baja de la democracia. El líder socialista sostuvo además que España puede asumir con “tranquilidad” una situación mundial de desaceleración, que no será “profunda ni prolongada”, gracias a la política de los últimos cuatro años, que generó un superávit de 70.000 millones.

Política Social: el bonobús frente al contrato laboral para lograr ‘papeles’

Rajoy dejó claro desde el principio le interesaba hablar de inmigración. Pero Zapatero no se dió por enterado hasta el último momento. Primero alardeó de los que el considera logros de sus cuatro años en Moncloa: Ley de Igualdad, Ley de Dependencia, subida de las pensiones, ayudas para alquiler a los jóvenes, entre otras. “Veo que usted no tiene el más mínimo interés en hablar de inmigración, pero yo sí y los españoles también”, insistía Rajoy, para achacarle que la regularización de inmigrantes provocó el efecto llamada. Zapatero guardaba un as en la manga y lo mostró al final. “¿Con qué cara habla de regularizaciones quien como ministro regularizó con un bonobçus?”, le espetó Zapatero, para contraponer el contrato de trabajo necesario para conseguir papeles con el PSOE.

Cruce de acusaciones en torno a ETA y el recuerdo de la foto de las Azores

El terrorismo centró buena parte del debate de política exterior y seguridad. Zapatero acusó al PP de ser “el único partido del mundo” en contra de un gobierno en política antiterrorista y contrapuso la imagen de paz que España se ha ganado, a su juicio, en el exterior durante su mandato a la foto de las Azores de Aznar y la guerra de Irak. Rajoy se centró en la crítica a la negociación con ETA y lo acusó de “jugar con la ley” durante el proceso de paz, “mentir” y “ceder al chantaje” de la banda terrorista. Dijo además que en 2004 ETA estaba más débil que nunca y que con los socialistas se ha reforzado, a lo que Zapatero replicó que cómo era entonces posible que el PP atribuyese a la banda el 11-M. Recordó también que Aznar se refirió a ETA como movimiento de liberación nacional.

La ruptura de España a la que Mariano Rajoy nunca se refirió

El modelo territorial de España y el trasvase del Ebro centraron el bloque de Política Institucional. El discurso, como a lo largo de todo el debate, sonaba ha conocido. Sin embargo, Rajoy sorprendió. Zapatero le acusaba de su falta de apoyo al Estatuto de Cataluña. “No les importaba el contenido ni los artículos, sino sembrar la discordia, alarmar para ver si así en el resto de España podían obtener algún respaldo, eso hicieron al grito de “se rompe España” que todos los españoles lo han escuchado”, subrayó Zapatero. “Eso lo dijeron González y Guerra”, replicó Rajoy. Zapatero defendió que con él ha llegado la normalidad a Moncloa en donde entran todos los presidentes autonómicos. “Lo que sucede es que este país, que es plural, que es diverso, hay que construirlo entre todos”, señaló.

El futuro, en clave de vivienda, I+D, educación y efecto invernadero

Ambos candidatos resaltaron como retos de futuro la vivienda. Zapatero puso como garantía el aumento en estos cuatro años de las viviendas protegidas, con el compromiso de aumentarlo aún más, así como la ayuda de los 250 euros al alquiler. Rajoy contraatacó criticando lo “grotesco” del Ministerio de Vivienda y advirtió que la agencia del alquiler es “un coladero de fraudes”. La educación y la apuesta por la I+D fueron los otros retos destacados, con igual estrategia: Zapatero, resaltó sus logros frente a la gestión de Aznar y Rajoy esgrimió los pobres datos de España en el informe PISA. Zapatero se refirió además al cambio climático, que abrió una guerra de cifras sobre las emisiones de CO2 en España. Rajoy aprovechó el tema para criticar además la política forestal socialista.