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Los 10 pueblos más bonitos de Galicia para ver antes de Nochevieja

En plena resaca de la candidatura de Combarro, invitamos a recorrer los rincones más hermosos de la comunidad para despedir el año con buen pie

El municipio de Castro Caldelas (Ourense) entrará en 2018 a formar parte de la Asociación de los Pueblos más Bonitos de España  - FOTO: Emi Yáñez
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El municipio de Castro Caldelas (Ourense) entrará en 2018 a formar parte de la Asociación de los Pueblos más Bonitos de España - FOTO: Emi Yáñez

ELVA OTERO. SANTIAGO  | 20.12.2017 
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Castro Caldelas (Ourense) y Mondoñedo (Lugo) entrarán en 2018 a formar parte de la Asociación de los Pueblos más Bonitos de España. Compartirán el distintivo con otras 57 localidades repartidas por todo el país. Pero son muchos más de los que están. Solo Galicia atesora unos cuantos rincones de cuento en los que merece la pena perderse antes de las campanadas de Nochevieja. Hay que ir a Combarro (a punto de ganar días atrás un concurso) y también a Mugardos, a Celanova, a Betanzos… La lista es larga, así que toca organizarse y lanzarse a la carretera para conocer mejor lo que está más cerca.

Gabriel González
Combarro (Pontevedra)
FOTO: Gabriel González

1. Combarro. Hasta no hace mucho su nombre encendía las redes sociales gracias al concurso Luce tu pueblo. La villa del Concello de Poio (Pontevedra) logró llegar a la final, pero Guadalupe (Cáceres) consiguió más votos del público y se llevó el premio. Con menos de dos mil habitantes, los hórreos -que conservan su función original de almacén-, cruceiros y casas de piedra que yacen frente al mar constituyen su foto más característica. 

Gabriel González
Ribadavia (Ourense)
FOTO: Gabriel González

2. Ribadavia. Antigua sede del Reino de Galicia, el municipio ourensano reúne todas las esencias de los ribeiros. Su historia está ligada a sus afamados caldos, pero también al pueblo hebreo. Su judería es la más relevante de la comunidad, tanto por la importancia que tuvo como por su estado de conservación. De hecho, el comercio del vino que se producía en la zona fue casi monopolizado por los judíos y, ya desde la Edad Media, se bebía en Italia, Países Bajos, Alemania e Inglaterra. A ellos precisamente se les atribuye el cultivo de las vides aprovechando el terreno en terrazas y extendiendo la red de regadíos.

Amaianos
Redes (A Coruña)
FOTO: Amaianos

3. Redes. Enclavado en el municipio de Ares (A Coruña), es otro minúsculo pueblo marinero que ha ido cobrando fama gracias a las cámaras. Su hermoso telón de piedra que cuelga armónicamente sobre el mar le ha servido de escenario a Pedro Almodóvar para el rodaje de Julieta y también al gallego Jorge Coira para la serie emitida por TVG Padre Casares.

Alberto Permuy
Castro Caldelas (Ourense)
FOTO: Alberto Permuy

4. Castro Caldelas. Construida en el siglo XIV, la fortaleza es el símbolo más visible de la historia de este acogedor municipio de la provincia de Ourense. La planta del castillo se adapta a la orografía del lugar, del cual se conservan casi todos los lienzos de muralla, tres torres cuadrangulares y el patio de armas. Además del casco histórico, merece la pena empaparse del inmenso valor paisajístico del entorno y perderse durante unas horas por la Ribeira Sacra.

Canarina
Mugardos (A Coruña)
FOTO: Canarina

5. Mugardos. Es una de las postales más singulares de las Rías Altas. Localizada en la provincia de A Coruña, en la villa marinera se respira ese aire inconfundible de los pueblos que se han gestado con lo que viene del mar. El paseo destapa además significativos ejemplos de arquitectura indiana (en O Seixo), militar (castillo de A Palma) y religiosa (iglesia de Santiago de Franza).

José Luis Cernadas Iglesias
Allariz (Ourense)
FOTO: José Luis Cernadas Iglesias

6. Allariz. Declarado conjunto histórico artístico en 1971, es otra de las joyas de la provincia de Ourense. A los pies del río Arnoia se erige una villa monumental que tiene su origen en la época sueva y que, durante la Edad Media, sería la escuela en la que Alfonso X el Sabio aprendió gallego. El esfuerzo rehabilitador de los últimos años fue reconocido en 1994 con el Premio Europeo de Urbanismo.

José Luis Cernadas Iglesias
Betanzos (A Coruña)
FOTO: José Luis Cernadas Iglesias

7. Betanzos. Fue una de las siete capitales del Reino de Galicia, tal y como atestiguan sus rúas de aire señorial. Arropada por el Mandeo y su afluente el Mendo, conserva tres iglesias góticas que imprimen personalidad: Santiago, Santa María do Azogue y San Francisco. Aprovechando la visita, hay que acercarse a los pazos de Bendaña, Taboada y Torre de Lanzós. Ya por último, toca perderse por el parque do Pasatempo, construido a instancias del benefactor y emgirante Juan García Naveira.

Diego Delso
Cambados (Pontevedra)
FOTO: Diego Delso

8. Cambados. En pleno corazón de la comarca de O Salnés (Pontevedra), emerge uno de los cascos históricos con más encanto de las Rías Baixas. Declarado Bien de Interés Cultural, atesora obras como la iglesia de San Benito, el convento de San Francisco, la Torre de San Saturniño o el pazo de Fefiñáns. Sembrado de playas paradisíacas y viñedos infinitos (es la capital del Albariño), su entorno natural constituye otro de sus principales atractivos.

José Luis Cernadas Iglesias
Mondoñedo (Lugo)
FOTO: José Luis Cernadas Iglesias

9. Mondoñedo. Situado en un amplio valle de A Mariña lucense, es una de las más evocadoras capitales del antiguo Reino de Galicia. Presidido por  la catedral románica, su casco histórico está declarado Bien de Interés Cultural. Entre otras joyas, la basílica atesora uno de los museos de arte sacro más importantes de España. En la misma plaza que la seo se localizan el Palacio Episcopal, el Consistorio Viejo y el monumento al ilustre autor mindoniense Álvaro Cunqueiro.

Darío Álvarez
Celanova (Ourense)
FOTO: Darío Álvarez

10. Celanova. Es otro de los núcleos que invita a sumergirse en el pasado medieval de Galicia. El municipio ourensano ha sido capaz de conservar las estrechas callejuelas concebidas siglos atrás para llegar hasta la torre del Castillo (s. XIV), ahora transformada en Centro de Información Comarcal. Con origen en el siglo X, hay que acercarse al monasterio benedictino de San Salvador, un majestuoso monumento que preside la plaza mayor.