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HUMOR EN CANAL (4)

Carlos Blanco, del blues de Sabina a ‘Retorno a Brideshead’ y ‘Mad men’

Este arousano empezó en Radio Galega y TVG antes de ser actor // De niño veía ‘Don Gato’, luego sonrió ante ‘Los Roper’ y hoy admira a Berto Romero

Carlos Blanco en Cans 2019
Carlos Blanco en Cans 2019

XABI SANMARTÍN  | 19.08.2019 
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A Carlos Blanco le leyó el futuro Sabina, sin saberlo ni uno ni otro. La canción El blues de lo que pasa en mi escalera dice... “A mis cuarenta y pocos tacos, ya ves tú, igual sigo de flaco, igual de calavera”.
Embarquemos hacia el matiz.

Llegó a la interpretación con otro arousano insigne, Manuel Millán, tras contestar a un anuncio del grupo de teatro Ítaca.

Comunicador de radio y televisión en los años 80 y 90, brilló en Radio Galega; le recuerdo con Ana Romaní (Diario Cultural) pero su afán actoral sintió que debía navegar, con eco posterior en series como Mareas Vivas (1998-2002), gran hit de aquella TVG junto a Pratos Combinados (1995-2006).

“Foi todo moi tarde. Con mais de 40 anos. Nin se me pasara pola cabeza antes pero mira...”, cuenta sobre su inicio como cómico.

“Sentín sempre incomodidade en televisión, moitas veces pudor e outras moitas raiba porque podería ter mellorado o que fixen. Agora son máis permisivo comigo mesmo”, matiza.

 Carlos Blanco Vila, marino de cabotaje inquieto nacido en Vilagarcía de Arousa (1959), sabe que la mar sube y baja, nunca duerme.

De niño, veía Don Gato y Los Picapiedra, dibujos animados norteamericanos de los años 60 creados por la pareja Hanna y Barbera, redinfundidos hasta décadas después por TVE.

“Tamén vin aqueles debuxos polacos chamados Oleg y Boleg, que sempre remataban poñendo Koniek e deducín que era Fin en polaco”, remarca.
Desde ese ayer al hoy, opina que la comicidad televisada reina en el siglo XXI.

“Nos últimos 20 anos do humor destaca a tele seguramente. Se fose antes tería que citar as revistas El Jueves (desde 1977), Por favor (1974-78) ou Hermano Lobo (1972-76). Aqui debería citar a Forges e Luis Davila, como mestres da viñeta diaria”, aclara quien encara el humor como “un discurso sempre en estado de revisión”.
Ante la era digital y su mapa, él intuye marejada.

“Imos cara a autocensura, penso. Non queda outra se non queres ser lapidado nas redes. Pero non só nos afecta aos/as humoristas, penso que ninguén está libre de que lle poida suceder. Asusta un pouco. Eu desde logo son moito máis prudente”.

Reír y llorar. Para lo primero, este actor que encarnó a Oubiña en Fariña (2018, A3), recita predilecciones que son buen casting para salir de crucero y rodar una desopilante comedia de Berlanga.

“Gila e os humoristas daquela época: Cassen, Mary Santpere, Mari Carmen y Sus Muñecos, Tip y Coll. Máis recentemente rin moito con Faemino y Cansado, Buenafuente, Monty Python, Les Luthiers e moitos compañeiros como Mofa e Befa, Chévere, Os Magical Brothers, Quico Cadaval, Touriñán...”

A esa lista intergeneracional suma sus series favoritas: Los Roper (1976-79), Friends (1994-2004), Mr Bean (1990-95) y una por encima de todas: “Retorno a Brideshead (1981) pareceume marabillosa”.

“De hoxe? Mad Men (2007-15, AMC) fascinóume... E actualmente fánse series de humor magníficas aquí, por exemplo, Vergüenza, en Movistar+, e encántame o que fai Berto Romero, está moi moi ben”.

Junto a compadres como Luis Zahera, Carlos ultima para ese canal de alma telefónica la grabación de La Unidad, serial dirigido por el monfortino Dani de la Torre con la productora coruñesa Vaca Films.

“E en outono- inverno vou facer a serie de Sorogoyen. De camiño, fago teatro con Touriñán en Unha Noite na Praia”, detalla antes de asegurar que si tuviera en las manos la máquina del tiempo de Martin McFly y Doc brincaría al mañana: “Eu tentaría ir ao futuro e ver qué pasa. Se non hai porque xa estragamos de todo o planeta volvo e aviso. De ir ao pasado supoño que gostaría de estar en Cuba no 1959. Tiña que haber un ambientazo”, concluye Carlos, en cuya escalera siempre hay un peldaño al mar.