El Correo Gallego

Noticia 1 de 1 Tendencias | tendencias@elcorreogallego.es  |   RSS - Tendencias RSS

en I Guerra Mundial

Corcubión abastecía clandestinamente submarinos alemanes

El historiador Eduardo González Calleja, profesor en la Universidad Carlos III de Madrid, explica la incidencia logística de la primera gran guerra mundial en España

Eduardo González Calleja, profesor titular de Historia Contemporánea en la Universidad Carlos III de Madrid - FOTO: Cabalar
Eduardo González Calleja, profesor titular de Historia Contemporánea en la Universidad Carlos III de Madrid - FOTO: Cabalar

ELISABETH LÓPEZ. A CORUÑA  | 14.12.2014 
A- A+

El puerto coruñés de Corcubión abastecía clandestinamente de combustible y provisiones a los submarinos alemanes durante la Primera Guerra Mundial, pese a que España era un país neutral en el que se libró una contienda invisible a través de sabotajes y espías y al que "la guerra se le metió en casa".

El historiador Eduardo González Calleja, profesor en la Universidad Carlos III de Madrid, explica en una entrevista con Efe la incidencia logística de la primera gran guerra mundial en España, nicho de espías que eligieron la Costa da Morte coruñesa como uno de los puntos clave desde el que enviar información y abastecerse.

"El objetivo era formar redes complejas de espionaje y contraespionaje para bloquear las iniciativas del enemigo en España, el país neutral más importante de Europa con importantes recursos mineros que los países en guerra querían captar de forma clandestina", asegura González Calleja.

El profesor, que ha publicado este año el libro "Nidos de espías. España, Francia y la Primera Guerra Mundial (1914-1919)", de Alianza Editorial, investiga sobre la violencia política, la evolución de los grupos de extrema derecha y fascistas en la Europa de entreguerras, la acción política y cultural del franquismo, la historia del terrorismo o la relación entre memoria e Historia.

Según sus datos, "aunque España permaneciera neutral en la Primera Guerra Mundial, no estuvo del todo al margen" sino que fue un "campo de batalla para los servicios de espionaje de los bandos contendientes".

"Desencadenaron sobre nuestro territorio una lucha despiadada con medios legales e ilegales: bloqueo portuario y marítimo, guerra submarina, abastecimiento de los beligerantes, violación de aguas jurisdiccionales, pero también difusión de rumores y mentiras, e impresión de libelos en el idioma del enemigo", argumenta.

Desvela así la información recogida en archivos militares franceses de gran relevancia, inéditos hasta hace unos meses, sobre la distribución del servicio en esta red de vigilancia, que abarcaba grandes ciudades españolas, pero sobre todo puertos, entre ellos los gallegos de Ferrol, A Coruña, Vilagarcía de Arousa, Vigo y Corcubión.

De hecho, la vigilancia marítima francesa cubría en Galicia más de 600 kilómetros de costa, pues en sus cinco importantes puertos se encontraban retenidos veinte barcos alemanes y austríacos, y los submarinos UB-32 y UC-48.

Desde el punto de vista naval, los alemanes desarrollaron la tecnología submarina para luchar contra las flotas aliadas, mucho más grandes y con mayor autonomía, por lo que necesitaban abastecerse en las costas de agua, combustible y víveres.

"Como no tenían bases propias se abastecían clandestinamente en puertos como el de Corcubión", continúa el profesor, que detalla que la tripulación de cada uno de estos submarinos alemanes, de unos quince metros de eslora, ascendía a poco más de doce personas que vivían "hacinadas, con falta de higiene y mala alimentación".

Fue precisamente la vigilancia de este puerto coruñés, bastante "conflictivo" por ser "paso habitual de submarinos sospechosos de ser abastecidos desde la costa gallega", una de las más costosas, con 1.200 pesetas al mes, frente a Vigo que costaba 900 y Vilagarcía, 350 pesetas.

La ría de Corcubión se convirtió entonces en un área de abastecimiento frecuente de los sumergibles alemanes que partían de los puertos del Mar del Norte hacia los escenarios bélicos del Mediterráneo, y parece ser que el U-250 solía avituallarse en esta zona junto al casco de un barco varado.