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Fieles valedores de la información

En un momento en el que las personas están confinadas en sus casas, los quioscos trabajan para que las noticias lleguen a los lectores // Defienden y potencian el esfuerzo y la dedicación de los periodistas, tan necesaria ante la incesante cantidad de bulos que corren por la red

FOTO: Antonio Hernández
FOTO: Antonio Hernández

BRAIS FDEZ.  | 26.03.2020 
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Haciendo posible que cada día nuestros lectores puedan informarse sobre las noticias que suceden en Santiago y comarca, Galicia, España y también en el panorama internacional, los quioscos representan la fiel defensa de la información, más si cabe en estas fechas. Asegurando su salud y la de todos los clientes con las medidas de seguridad recomendadas por las autoridades, cada jornada trabajan al pie del cañón para que los periódicos lleguen a las manos de la gente.

A pesar del cierre de los locales comerciales y de restauración como consecuencia del covid-19, este tipo de establecimientos, al igual que nuestros prestigiosos e incansables periodistas, siguen con su labor diaria para acercar las noticias a unos vecinos y vecinas que precisan información real en un tiempo en el que abundan los bulos que corren por la red.

Con la confianza que ofrece una casa que cumplirá próximamente 143 años de vida, el tesón de quiosqueros y quioesqueras, así como de las personas del reparto, hacen posible que se cierre la cuadratura del círculo, esa que comienza con la búsqueda de las fuentes y la elaboración de los textos y que termina con el periódico en posesión de nuestros fieles lectores.

Por ello, tal y como aseguran algunos, los consumidores valoran y agradecen enormemente que sigan abiertos mientras la gran mayoría de personas trabajan desde sus hogares.

Precisamente, el hecho de estar tantas horas en casa, potencia esa necesidad de lectura informativa, en la que su esfuerzo contribuye al bienestar de unos ciudadanos obligados a confinarse.

Cada uno con sus métodos se han adaptado a este cambio en la actividad comercial, pero todos cumplen con su misión de acercar la prensa a sus adeptos.

Por ejemplo, Narenka Pérez, del Quiosco Espolón, en Padrón, realiza un servicio de puerta para que la gente de mayor edad no precise salir de sus casas. "Son un colectivo de riesgo que tiene miedo a salir, pero al mismo tiempo necesita saber, por lo que hago este servicio", indica.

Si bien no llegan al volumen de ventas que desearían todos, como consecuencia de los agravantes del coronavirus conocidos por todos, los encargados de estos puestos si que coinciden en que la gente sigue apostando por el periódico en papel para informarse y entretenerse.

"A maior parte da xente segue levando a prensa, sobre todo a maior. Fíanse máis do papel que de todo o que circula pola rede ou pola televisión. Variaron as cantidades, pero o que máis vendemos é a prensa e os pasatempos", comenta Balbina Señorís, de la Librería Escolma, en Área Central.

En este sentido, EL CORREO GALLEGO ha incorporado una sección de ocio, que se suma al crucigrama diario, con la intención de cubrir este deseo del lector. "Vaise vendendo, pero non é como antes, xa que nos temos moitos establecementos que pecharon e mesmo a sede da Xunta que se atopa sen case persoal. Iso si, ademais da prensa, levaron moitos pasatempos nesta tempada", señala Marcos Beiroa, de Prensa Baba, también en el centro comercial de Área Central.

Esta tarea indispensable que llevan a cabo cada uno de ellos, tiene más valor si cabe en el caso de Teresa Turnes, ya que el Cinderella Bazar que regenta se encuentra en el Hospital Clínico. "Facemos un servizo moi necesario porque ademais da xente que colle os xornais, tamén contamos con artigos de droguería e coa dispoñibilidade de recargar os móbiles", explica.

En esta ubicación, las medidas de limpieza deben ser extremas, aunque en todos los casos se adaptan al máximo a los requerimientos sanitarios.

"Eu poño máscara, guantes e gardamos as distancias. O meu posto é pequeno, polo que teño todo a man e xa non entra ninguén dentro", expresa Preciosa Pastoriza, dueña del quiosco de la calle Aller Ulloa, 5.

"Somos cinco traballadores, pero como medida, estas semanas só traballan dous en cada unha delas. Unha vez aquí, todos estamos con guantes, gardamos as distancias e lavamos as mans todo o tempo e tamén limpamos continuamente os cristais, o mostrador ou as portas", remarca Xaquín Mato, de la Papelería Xaquín (Rúa Nova de Abaixo, 14).

De este modo, estamos muy agradecidos y valoramos enormemente, al igual que los clientes, su dedicación para mantener viva la llama de la información.