El Correo Gallego

Noticia 1 de 1 Tendencias | tendencias@elcorreogallego.es  |   RSS - Tendencias RSS

"Hoy en día estamos yendo hacia la cirugía biológica, intentamos reconstruir"

Ángel Echeverry Barreiro. Especialista en Traumatología y Ortopedia Emérito del Sergas

RAQUEL MOSQUERA/M. SALGUEIRO SANTIAGO   | 21.05.2019 
A- A+

Este prestigioso cirujano, que a lo largo de una intensa vida profesional realizó operaciones quirúrgicas de extrema complejidad y pioneras en el mundo, ha aplicado las últimas técnicas para la reconstrucción de los discos de la columna vertebral y la eliminación del dolor cervical a una paciente que al poco tiempo se recuperó en su casa.

Tiene la Medicina en su ADN...

Me dediqué a la Medicina porque me gustaba muchísimo la Biología, a pesar de que tenía mis reparos al tema de la sangre y mi madre quería que estudiase Derecho para que me hiciese diplomático. Mi padre tenía en Santiago un hospital privado que en ese momento era el más grande de Galicia, entonces el haber nacido y haberme criado entre batas blancas, pudo más que el birrete de un letrado.

¿Qué es para usted su profesión? El ser médico siempre se comparó clásicamente con el sacerdocio, pero la Medicina es mucho más amplia y más completa quizás que lo otro. El facultativo no solo se dedica a curar los problemas de tipo corporal, sino también los problemas de tipo psíquico, sentimental, afectivo que pueden afectar a un paciente, porque van íntimamente unidos. Soy el primer profesor emérito de Traumatología y Ortopedia del Sergas y el único. Tengo muchos compañeros que lo han sido y son de Cirugía, de Pediatría, de Anatomía... De lo que es mi especialidad, soy el primero, lógicamente a mi me crea un orgullo, pero sobre todo una gran obligación y responsabilidad, sin pensar en lo que a uno le pueden hacer, ni regalar, ni ofrecer, ni nada, simplemente cumplir con ese instinto que uno lleva de médico.

¿De qué manera ha evolucionado su especialidad?

Tuve la suerte, cuando hice mis estudios de especialidad en París de haber trabajado con el profesor R. Camille, que ha sido uno de los padres del concepto contemporáneo de la columna, y el que abrió un poco el camino de la cirugía actual de esta especialidad. Él me inculcó la curiosidad y el seguir los temas de la columna vertebral. De aquí nació que lleve años con las técnicas percutáneas, que se han ido mejorando mucho con el tiempo. Los cirujanos queremos siempre hacer el menor daño posible cuando realizamos una agresión, porque las intervenciones son agresiones al cuerpo con fines curativos, pero son agresiones. Hoy en día estamos yendo hacia la cirugía biológica. Es decir, intentamos no destruir, reconstruir.

¿Cómo reconstruye?

Mi maestro decía: "Hay que intentar conservar al máximo posible la movilidad de las articulaciones de la columna vertebral". De ahí vino a que se desarrollase muchísimo el estudio de la zona anatómica más importante de la columna, que es el disco, e intentar conservar la movilidad de los segmentos que hay en la columna vertebral. A base de tener técnicas de rehidratación, de rejuvenecimiento de esos discos, ahora estamos con las células mesenquimales, que se emplean para regenerar cantidad de tejidos. Las retiramos del tejido graso, se hace con anestesia local, no se dan puntos y los enfermos no necesitan ningún tipo de pernoctación en un hospital. Y después tenemos la aplicación al mismo tiempo de esto, de sustancias medicamentosas que actúan sobre los discos, por ejemplo sobre la hernia discal que destruyen químicamente la fibrosa y producen su retracción. Los resultados son alentadores, sale bien en aproximadamente el 96% de los casos, cuando la técnica está bien hecha y cuando el enfermo está bien elegido, porque no todos los pacientes con problemas de columna vertebral están verdaderamente seleccionados para poder hacer estas cosas.

¿Puede comentar las técnicas más actuales que utiliza para evitar el dolor?

Para sacar el dolor lumbar y el dolor cervical, que es de lo que más se quejan los pacientes, cuando son casos aislados de pequeñas artrosis posteriores, quemamos los nervios con corrientes de alta frecuencia que van a esas pequeñas articulaciones con anestesia local y conseguimos una remisión importante de los dolores. Tenemos hoy en día armas químicas para mejorar la patología discal y reservamos aquellas técnicas más agresivas o menos naturales, como es la fijación, para aquellos casos en los que no hay hoy otra solución.

¿Qué criterios sigue?

Yo siempre en la medicina, por lo menos en mi práctica tengo dos axiomas: primero, la escalera se va subiendo de peldaño en peldaño, no de tres en tres; segundo, una buena exploración química te conduce a un diagnóstico certero. ¿Por qué y cómo aconseja sus métodos?

Simplemente contagiarle la ilusión a mis compañeros, que se metan también un poco en este tipo de cambios, que va haciendo la especialidad, en concreto los tratamientos de columna, que vale la pena, porque yo si no tuviese constatación en la experiencia de los resultados no seguiría haciéndolo. Un detalle además, hace dos meses que a mi hija le trate dos hernias discales lumbares de esta misma manera. Antes de hacer esto se caía en la calle porque le fallaba la pierna, desde que hizo esto lleva una vida normal y se dedica a su profesión. Cuando un cirujano hace esto en su propia hija, es porque está seguro y cree en estas herramientas.

DESCRIPCIÓN DE LA INTERVENCIÓN QUIRÚRGICA

La paciente Clara Pérez Barrientos presentaba una lesión por degeneración desde la 2.ª lumbar hasta el sacro (cinco lumbares) y los discos entre estos segmentos óseos. 

Siguiendo el estudio clínico y apoyado en el radiológico, el doctor Echeverry personalizó las diferentes técnicas para que la columna funcionase bien y, sobre todo, para corregir el dolor. Aplicó, por vía percutánea con anestesia local y sedación, células mesenquimales en los discos entre la 1.ª y 2.ª lumbar y entre la 2.ª y 3.ª. También existía entre la 3.ª y 4.ª una herniación muy grande con un vacío total del disco a nivel del canal que llevan las vértebras “canal neural”, que produce una patología de tipo neurológico importante, la cual no se puede tratar con ningún sistema químico, por ello, para corregirlo, abrió el espacio por detrás, extrajo la gran masa discal y, como al carecer de disco quedan inestables y hay dolor, fijó ese segmento con una instrumentación de material de carbono que colocó por detrás. Utilizó este tipo de material porque es fuerte, resistente y radio-transparente, lo que facilita que si se quiere hacer un control de resonancia magnética no implicaría ningún trastorno de imagen.

Entre la 4.ª y 5.ª vértebra lumbar y entre ésta y el sacro había dos discos vivos degenerados con dos hernias discales que producían dolor, ahí aplicó técnicas combinadas. Con una cánula en cada disco introdujo el discogel y las células mesenquimales, una cantidad importante para que se produzca una hidratación máxima del disco y una pequeña porción hacia la zona posterior del mismo para tratar la hernia discal.

A continuación, realizó una denervación de las pequeñas articulaciones entre vértebras para quitarle la sensibilidad dolorosa. Con un electrodo de alta frecuencia produjo una coagulación de los ramitos nerviosos de la articulación de una vértebra con otra.

Por ultimo, con anestesia total, llevó a cabo la cirugía abierta, consistente en la fijación y liberación del espacio discal, entre 3.ª y 4.ª, para limpiar el tejido que produce una comprensión de tipo nervioso.

Al día siguiente, Clara Pérez Barrientos se levantó y caminó sin problema.

A los tres días, recibió el alta hospitalaria.

La paciente Clara Pérez Barrientos con el doctor Echeverry en el hospital donde se realizó la operación