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José, Antonio y Manuel, más comunes que Josefa, Carmen y María en el s. XX

Investigadores del CSIC analizan los cambios en los nombres de los residentes en España a partir del padrón continuo del INE

MARIO ÁLVAREZ SANTIAGO  | 29.04.2016 
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A lo largo del pasado siglo los nombres más populares de niño fueron más frecuentes que los más populares de niña; es decir, José, Antonio y Manuel fueron más habituales que María, Carmen y Josefa, según se desprende de un análisis elaborado por investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) a partir de la Estadística del Padrón Continuo del INE.
Este registro ha permitido estudiar los cambios en los nombres de los residentes en España, e ilustra algunos rasgos de la reciente historia demográfica.
Además, ha determinado que esta tendencia se ha invertido durante este siglo XXI y los nombres más populares de las niñas ya son menos diversos que los de los niños.
“La concentración masculina a lo largo del siglo XX pudo reflejar una tradición de sagas familiares: el varón representaba la continuidad de la familia, la propiedad, el negocio, y el nombre venía más determinado, era menos variable”, según explicó en relación con esta realidad la investigadora del CSIC, Isabel Fernández.
El informe apunta que, a principios del siglo pasado, los diez primeros nombres de niños sumaban el 39,3% de todos los nombres de niños que estaban registrados; en las niñas únicamente el 29,3%.
Durante las décadas siguientes la concentración fue descendiendo. “Es posible que la asignación de un nombre responda a fuerzas institucionales y sociales, y no sea tan libre como parece”, según apuntó otro de los autores del trabajo, Antonio Abellán.
En este sentido, explicó que, antiguamente, los nombres parecían determinados por la tradición de sagas familiares, que ocasionaba cierta uniformidad, salvo en zonas donde el santo del día tenía preferencia, de manera que la capacidad de decisión de las parejas era reducida. “La presión institucional era grande. Predominaban los nombres de José, Antonio, Manuel, María, Carmen y Josefa”, según precisó Fernández Morales en este sentido.
En la década de los años sesenta destaca el doble baby-boom: el de nacimientos y el de la asignación de nombres marianos.
De los diez primeros nombres de niña, ocho venían acompañados de María (María Carmen, Ana María, María Dolores, María Pilar, María José, María Teresa, María Angeles, María Isabel); el nombre de José también se extendió entre los varones, mientras retrocedían los arcángeles, como Miguel y Rafael.
Sin embargo, desde hace unas décadas, se ha producido una inversión en la tendencia dentro del territorio estatal.
No sólo los nombres de niños y niñas son más diversos, sino que ya hay más concentración en los nombres de niñas. “Los diez nombres de niñas más populares (María, Lucía, Paula, Laura, Marta, Alba, Sara, Andrea, Claudia, Carla) suman el 21,9 por ciento de todos los nombres otorgados a niñas, y los diez nombres de niños más populares se quedan en 20 por ciento, en una tendencia que va del 2000 al 2013”, según añadió la investigadora.
La caída de la concentración puede deberse a un menor poder de las instituciones (Iglesia, sagas familiares), señaló.
Por otra parte, lo funcional, lo práctico y las modas nuevas (con un papel relevante de la televisión) han entrado en el hogar.