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A RAGC dedica o Día do Científico a Luis Iglesias

A Academia de Ciencias recoñece o naturalista galego polo seu labor como entomólogo e na loita contra as pragas agrícolas//A celebración terá lugar o 16 de xuño

SANTIAGO. E.P.  | 28.05.2014 
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O naturalista Luis Iglesias, a figura máis destacada das Ciencias Naturais en Galicia, será o protagonista este ano do Día do Científico Galego, que se celebrará o 16 de xuño, despois de que a Real Academia Galega de Ciencias (RAGC) aprobase por unanimidade a súa elección pola súa contribución á entomoloxía e á loita contra as pragas agrícolas causadas tanto por insectos coma por fungos, cunha especial atención a Galicia.

Luis Iglesias dálle nome ao Museo de Historia Natural da Universidade de Santiago (USC), a colección de patrimonio histórico-científico máis importante de Galicia, que ten previsto reabrir as súas portas na súa nova sede en próximas datas, coincidindo con esta celebración.

O museo fora creado no século XIX, pero tras unha etapa de decadencia polo abandono das autoridades universitarias e políticas recuperou o seu esplendor a principios do século XX, en boa medida grazas á achega de Iglesias, que contribuíu cunha colección de preto de 6.000 insectos clasificados e documentados.

Na súa tese de doutoramento, Luis Iglesias Iglesias (Vigo, 1895-Pontevedra, 1976) foi o primeiro investigador en catalogar en España a familia de insectos coñecidos como curculiónidos, formada por gurgullos e picudos. A súa enumeración consiste en 135 xéneros con 1.117 especies destes insectos, moitos deles causantes de pragas moi prexudiciais para diferentes tipos de cultivos agrícolas.

Tras completar a súa formación en Italia e realizar varias estanzas de investigación en institutos de Nápoles, Roma, Florencia e Bolonia, ao seu regreso a Galicia, Iglesias exerceu como docente no Instituto de Segundo Ensino de Santiago e en 1932 alcanzou a Cátedra de Bioloxía Xeral da Facultade de Ciencias de Santiago, que ocupou ata a súa xubilación en 1965.

 


FAUNA GALEGA. O seu labor investigador sobre os insectos foise centrando co paso dos anos na fauna galega, con descubrimentos significativos no campo dos coleópteros, concretamente os das familias Carabidae, Cerambycidae e Chrysomelidae.

 


ACTO ACADÉMICO. O acto académico celebrarase o 16 de xuño, coa colaboración de educaBarrié, a iniciativa da Fundación Barrié para achegarse á comunidade educativa, pero as actividades de difusión estenderanse ao longo de todo o ano. Tamén o 16 de xuño se dará a coñecer o nome do gañador do preguntoiro científico online sobre a figura de Luis Iglesias, que a fundación pon en marcha no seu web. Así mesmo, o Concello de Santiago colocará no parque de San Roque unha placa correspondente a Luis Iglesias.

{ EL RINCÓN DE LA DEMENCIA }

¿Avanzan en sincronía la sociedad y la ciencia?

en la última centuria, la humanidad ha vivido con estupor el rápido avance de la ciencia y las comunicaciones. Digo 'con estupor' porque la ideología y las costumbres no cambian con la misma rapidez, lo que dificulta la adaptación.

La rapidez de los cambios queda patente al recordar que las primeras compañías aéreas surgieron hace menos de 100 años, Radio Nacional comenzó a emitir en 1937 y Televisión Española en 1956, los primeros ordenadores portátiles y teléfonos móviles similares a los actuales se lanzaron en 1981 y www, la web, comenzó a funcionar en 1991.

En el ámbito de la medicina, la penicilina comenzó su desarrollo industrial hace tan solo 7 décadas. En España, la primera hemodiálisis se realizó en 1957, el primer equipo de TAC se instaló en 1975 y el primero de resonancia magnética en 1983. Actualmente se conocen cientos de mutaciones genéticas productoras de enfermedades que siempre fueron consideradas de origen desconocido, existe gran experiencia en la cirugía de la enfermedad de Parkinson y se realizan con éxito trasplantes multiorgánicos, por citar solo unos ejemplos que reflejan la rápida expansión de los recursos diagnósticos y curativos.

La situación actual genera sentimientos encontrados. En cuanto se afronta o termina una fase de ensayo clínico sobre un fármaco, tenemos conocimiento de ello a través de los medios de comunicación o las redes sociales. Esto inspira esperanza, sobre todo si sentimos la necesidad de solucionar ese problema en nuestras carnes o en un ser querido. Lo que no se dice es que solo una de cada 10000 moléculas que se investigan llegará al mercado, proceso que requiere de 10 a 15 años. Si el nuevo fármaco solo es útil para una enfermedad poco frecuente ("medicamento huérfano"), la industria farmacéutica no encuentra rentable su producción y, en consecuencia, su desarrollo podría quedar pospuesto sine die. En ocasiones, el retraso en la comercialización trata de reducir las pérdidas que supone el cese de otro fármaco al que el nuevo sustituirá, o se debe al tiempo dedicado a negociaciones sobre el precio, entre el fabricante y el Estado.

A veces la noticia no es un fármaco, sino una técnica de diagnóstico novedosa, que detecta alguna enfermedad de forma incruenta en fase muy temprana. Generalmente, la información no aclara que la prueba va a tardar años en estar disponible para uso clínico, al menos para la mayoría de la población, porque inicialmente será muy cara y solo la adquirirán unos pocos centros 'de excelencia'. A veces la prueba diagnostica enfermedades para las que aún no se ha descubierto tratamiento curativo y, por ende, el índice coste/beneficio es excesivo. También puede ocurrir que la prueba requiera un aparato que debe sustituir a otro, que se ha visto superado mucho antes de que haya sido amortizado. O puede suceder que la nueva técnica no sea aplicable de forma masiva simplemente porque su aplicación o interpretación requiere mucho tiempo o resulta muy difícil para quienes tienen que manejarla.

Desde aquí lanzo tres vivas al progreso, porque a todos nos beneficia. Pero debemos saber que no es oro todo lo que reluce, y que a veces las noticias son cantos de sirena para captar simpatías sobre la gestión de los recursos y, en la mayoría de los casos, no disponemos de información suficiente para juzgarla adecuadamente.

(*) Neurólogo