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{ humor }

La risa según auténticos especialistas

Especialistas secundarios, (podría ser peor), VV.AA. (guiones de radio + CD), Libros del silencio, 2010, 395 págs, 20 €

JOSÉ MIGUEL GIRÁLDEZ  | 15.01.2011 
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SIEMPRE HE DEFENDIDO que el humor es una de las mejores cosas que hacemos, por mucho que sean los anglosajones (o quizás los rusos) los que se lleven el gato al agua. Lo único malo es que nos han vendido como humor español un humor de souvenir, algo que no tiene nada que ver con la grandeza de nuestro humor del absurdo, o de nuestro humor surrealista, suponiendo que sean diferentes. Todavía lloro de risa cuando leo Tres sombreros de copa, de Mihura, imaginen si la viera representada. Tono es perfecto para entonarse. Y en La Codorniz cacé algunas piezas de humor que no sólo me disparaban la risa, sino que me dejaban tocado del ala. De todo eso queda El jueves y poco más. Queda la televisión, donde, además de programas de cotilleo, también se hacen cosas buenas. El humor televisivo suele ser excelente. Salvo en los programas de cotillas, que suelen estar de mal humor. Pero qué decirles de Buenafuente, Wyoming o Joaquín Reyes. Y luego está la radio. Este gran libro que acaba de publicar Libros del silencio, y del que deberíamos hablar antes de terminar esta columna, es un libro de radio. De hecho, tiene un CD. Se trata de la recopilación de lo mejor (tendría que estar todo, sin recopilaciones) creado por Especialistas secundarios durante diez años. Habituales en varios programas de la Ser (Hoy por hoy, entre ellos), esta tripleta atacante formada por Íñigo Espinosa, Javier Hernáez y Armand Anjaumá, nombre desconocidos para el gran y pequeño público, nos ofrecen una catarata hilarante de la que aún no me he recuperado. Ni quiero hacerlo. Se trata de mi humor favorito, he de confesarlo. Pero bastará con que pasen unas páginas de este volumen (amarillo, por más señas, en el buen sentido) para que se hagan adictos. Desde la leona que se comía a las gacelas que cuidaba hasta el peluquero de Beckham. Por citar dos de estos diálogos insuperables. No se lo pierdan. Me van a agradecer el consejo.