Miércoles 16.10.2019 Actualizado 18:35
Google    

El Correo Gallego

Noticia 1 de 1 Tendencias | tendencias@elcorreogallego.es  |   RSS - Tendencias RSS

Secuenciación masiva de restos arqueológicos humanos de América

El estudio internacional, con participación de la USC y publicado ahora en 'Science', permite identificar el proceso de colonización

Antonio Salas Ellacuriaga, investigador de la USC - FOTO: USC
Antonio Salas Ellacuriaga, investigador de la USC - FOTO: USC

MARIO ÁLVAREZ SANTIAGO   | 09.11.2018 
A- A+

Nunca antes se había logrado un resultado semejante y nunca antes se había alcanzado un retrato tan preciso de cómo se llevó a cabo la colonización del continente americano, los movimientos poblacionales a través de los que se conformaron las comunidades de esta región y cómo el genoma de las poblaciones actuales se refleja en estos momentos iniciales de la prehistoria humana en el continente americano.

La revista Science acaba de publicar los resultados del mayor esfuerzo de secuenciación masiva llevado a cabo en restos arqueológicos humanos de América con la colaboración del investigador de la Facultad de Medicina de la Universidade de Santiago de Compostela (USC) Antonio Salas Ellacuriaga, único español en un equipo con personal de Dinamarca, Canadá, Inglaterra, Estados Unidos, Brasil, Argentina, Armenia, Chile, Alemania o Suiza.

En la última década se publicaron trabajos de una docena de genomas aislados extraídos de restos arqueológicos, cada uno de los cuales permitió líneas "muy interesantes, pero inmaduras", explica Antonio Salas. El estudio de ahora descifra el genoma completo de 15 restos arqueológicos en América, de los que seis tienen una antigüedad superior a los 10.000 años, lo que según el investigador de la USC "representa el esfuerzo genómico más grande realizado hasta la actualidad en el campo del ADN antiguo".

La magnitud de los resultados conseguidos tiene un alcance singular. "Son tantas las conclusiones que se derivan que es difícil resumir la trascendencia de los hallazgos. ES llamativa la cantidad de información que puede cobijar un solo genoma" señala el profesor Sala Ellacuriaga.

El investigador explica que el estudio se centra en el modelo de expansión de las poblaciones americanas desde sus inicios más ancestrales hace más de 25.000 años, desde que estas poblaciones proto-americana divergen de sus vecinos y ancestros en Siberia y el este de Asia".

La mayor parte de la variabilidad nativo-americana deriva de un grupo ancestral que vivía en Alaska y en el territorio Yukón, aproximadamente 23.000 años atrás. Esta población, aclara Antonio Salas, se divide "al menos en dos grupos: uno dará lugar a todas las poblaciones de nativo americanos que conocemos hoy en día y el otro permanece en la región de Alaska, lo que hoy denominamos como antiguos beringianos". No dejaron descendientes y "su existencia tan sólo se puede deducir del análisis del genoma de restos arqueológicos".

"Hoy sabemos que la gente habitaba Alaska como mínimo desde hace 14.000 años", señala Salas, para quien los análisis permiten "precisar el momento y lugar donde se pudo haber llevado a cabo esta división poblacional entre los antiguos beringianos y los ancestros de todos los nativoamericanos actuales, clave para la colonización de todo el continente".

Según el equipo del estudio, "desde hace entre 17.500 y 14.600 años existe una división mayor en el norte de América entre las gentes, que daría lugar a los norteamericanos y los sudamericanos".

El trabajo evidencia que existe un "componente genético misterioso de origen austral-asiático, más próximo a poblaciones australianas, de Nueva Guinea, con una antigüedad de como mínimo 10.400 años".

Sobre ello, Salas afirma que "detectamos la existencia de un ADN fantasma que no sabemos cómo pudo llegar a América: se detecta en Brasil; es decir, en el lado este de los Andes, ubicación que añade más misterio, aunque que nuestra hipótesis es que procede del lado norte americano".