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Adiós a Cuerda, un referente del cine español

El cineasta es famoso por su trilogía denominada del “surreralismo”, compuesta por Total, Amanece, que no es poco y Así en el cielo como en la tierra, que él calificaba como “un retorcimiento de la realidad que sigue siendo realidad”.

Su vínculo con Galicia se plasmó en Los girasoles ciegos y en la bodega que puso en marcha en O Ribeiro
Su vínculo con Galicia se plasmó en Los girasoles ciegos y en la bodega que puso en marcha en O Ribeiro

EDUARDO NORIEGA  | 09.02.2020 
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José Luis Cuerda, tótem del cine, del humor absurdo y de la lucidez, ha muerto este martes 4 de febrero a los 72 años. Amanece, que no es poco, El bosque animado, La lengua de las mariposas o Los girasoles ciegos son algunos de los títulos más destacados en la singular filmografía del director, guionista, productor y escritor de Albacete.

Lo curioso es que su primera vocación fue la de ser sacerdote, pero después de tres años abandonó el seminario para estudiar Derecho, que tampoco terminaría. Al final acabó convirtiéndose en técnico de radiodifusión, colaborando en informativos y llegando a dirigir programas culturales en TVE (1968-1972). Fue esa casa la que le financiaría dos telefilmes, que supusieron sus primeros trabajos como realizador, El túnel, una interesante adaptación de la célebre novela de Ernesto Sábato, y Mala racha, protagonizada por Sancho Gracia en la piel de un  boxeador.

Repasamos la trayectoria de una de las figuras clave del cine español de las últimas décadas a través de sus 9 títulos esenciales.

‘TOTAL’ (1983). En el 9177, mil años arriba, mil años abajo -que tampoco hay que pillarse los dedos con estas minucias-, el mundo entero (y según algunos, el universo también) se ha visto reducido a un solo Edificio Representativo y a unas afueras cochambrosas habitadas por todos los parados y hambrientos del cosmos. Entre todos estos desgraciados está José María, un tipo que decide que salvando ciertas dificultades, y mediante la venta en el Edificio Representativo de una riquísima limonada que él mismo manufactura, otro mundo es posible.

   Con este mediometraje para televisión ambientado en un singular futuro apocalíptico, Cuerda abrió su conocida como trilogía del surruralismo, que completan Amanece que no es poco y Así en el Cielo como en la Tierra y que más tarde, con el estreno de su última película, Tiempo después, se convertiría en tetralogía.

‘EL BOSQUE ANIMADO’ (1987). Malvís, un ex-albañil bonachón y simple, se refugia en el bosque para asaltar a los viandantes. Allí vive también un joven cojitranco llamado Geraldo, amigo de Malvís y enamorado en silencio de Hermenelinda, una joven que está esclavizada por su tía Juanita, mujer avara y gruñona. La chica, harta de su situación, se marcha a la ciudad ante la pena de Geraldo, que acude a casa de la bruja Moucha a consultarle lo que debe hacer para que la joven vuelva. Pilara, hija de Marica da Fame, ocupa el lugar de Hermelinda. A ella es a la única a quien Malvís, convertido ahora en el bandido “Feldetestas”, no ataca. Al singular atracador no le van mal las cosas en el nuevo oficio, hasta que aparece en el bosque Fiz de Cotovelo, un fantasma que espanta a todo aquel que pasa por allí.

Una de las sorpresas más agradables del cine español de los 80, que adaptaba con singular tino una narración de Wenceslao Fernández Flórez. En la misma destaca su capacidad de fabulación, a medio camino entre un absurdo radical y un sensato racionalismo. Huyendo por igual del ruralismo trascendente como de la payasada con pretensiones, impone una narrativa tan simple como penetrante. Cinco premios Goya, incluyendo mejor película mejor guión y mejor actor para Alfredo Landa logró con esta excelente adaptación de Wenceslao Fernández Flórez cuyo guión firmó otro mito del cine español, Rafael Azcona.

‘LA MARRANA’ (1992). Otro Goya para Alfredo Landa de la mano de Cuerda con esta comedia rural ambientada en el siglo XV durante el reinado de los Reyes católicos que relata las azarosas andanzas de dos hombres, Bartolomé (Alfredo Landa) y (Ruy Antonio Resines) y una cerda.

‘ASÍ EN EL CIELO COMO EN LA TIERRA’ (1995). Cuerda convierte a Fernando Fernán Gómez en Dios, a Francisco Rabal en San Pedro, a Manuel Alexandre en San José, a Enrique San Francisco en el Arcángel San Gabriel, a Mary Carmen Ramírez en la Virgen María o a Jesús Bonilla en Jesucristo en esta comedia delirante con toques decidamente celestiales y que le valió a Luis Ciges su único Goya como actor.

‘LA LENGUA DE LAS MARIPOSAS’ (1999). Con esta adaptación del relato de Manuel Rivas, Cuerda logró la friolera de 13 nominaciones a los Goya... aunque finalmente solo se llevó el premio al mejor guión adaptado. Una historia cotidiana y conmovedora ambientada en la Galicia rural del 36 y que contó con música de Alejandro Amenábar.

‘LA EDUCACIÓN DE LAS HADAS’ (2006). Ricardo Darín protagoniza esta película basada en la novela de Didier van Cauwelaert que relata la historia de amor (y desamor) entre una ornitóloga viuda, encarnada por Irène Jacob, y un inventor de juguetes.

‘LOS GIRASOLES CIEGOS’ (2008).  Salvador, un diácono desorientado tras su lucha en el frente, vuelve al seminario de Orense. Las dudas en la vocación del joven llevan al rector a retrasar su acceso al sacerdocio durante un año. Mientras, Salvador dará clases en el colegio donde estudia Lorenzo, el hijo de Elena, a quien Salvador cree viuda. El diácono se obsesiona con ella y la acosa. La frágil realidad de la familia se tambalea.

Heridos y zarandeados por las circunstancias, los protagonistas de Los girasoles ciegos se golpean contra un muro de represión, amores imposibles y derrotas emocionales buscando un rayo de luz que les devuelva a la vida.

Maribel Verdú, el topo Javier Cámara y el amenazante Raúl Arévalo son el trío protagonista de esta historia de posguerra basada en la novela de Alberto Méndez con la que Cuerda logró ni más ni menos que 15 nominaciones a los Goya... de los que, una vez más, se fue con un solo premio: mejor guión adaptado. Fue el filme elegido por la Academia para representar a España en los Oscar.

‘TIEMPO DESPUÉS’ (2018). La última película dirigida por Cuerda es otro disfrutable festival del absurdo ambientado, mil años arriba, mil años abajo, en 9177 cuando toda la humanidad se ha visto reducida al Edificio Representativo y sus precarios suburbios. Un panorama nada alentador contra el que se revela José María (Roberto Álamo) que, que con su puesto de venta de limonada como caballo de batalla, sueña con que otro mundo es posible.