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Adolfo Domínguez, escritor

El diseñador Adolfo Domínguez, en el centro, acompañado por David Barro, y María Solar, durante la presentación en Santiago de su libro ‘Juan Griego’
El diseñador Adolfo Domínguez, en el centro, acompañado por David Barro, y María Solar, durante la presentación en Santiago de su libro ‘Juan Griego’

ROMÁN PADÍN OTERO // PROFESOR Y DOCTOR EN BELLAS ARTES  | 21.04.2019 
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Se ha presentado en la Fundación Didac de Santiago de Compostela el libro Juan Griego, escrito por el modisto, empresario, creador, diseñador, cineasta, lector impenitente, bibliotecario bisoño y escritor, Adolfo Domínguez.

El acto lo abrió y coordinó David Barro. Para introducir a los asistentes al libro mantuvo María Solar una conversación con Adolfo Domínguez. La Sra. Solar dejó patente su perfil de especialista en literatura y arte, invitando al Sr. Domínguez con una sutileza brillante a desarrollar la pléyade de temas que trata la novela publicada por Defausta Editorial.

Las intervenciones de Adolfo Domínguez para narrar sus tribulaciones hasta rematar la novela fueron asombrosas por su enciclopedismo, por su seguridad clarividente en asuntos culturales y por su cercanía. Tanta fascinación despertó el Adolfo Domínguez artista escritor, que era necesario parpadear para volver en uno mismo y evidenciar que teníamos ante nosotros a uno de los grandes y principales artífices de la escena empresarial y cultural de Galicia y el mundo en los últimos 40 años.

Adolfo Domínguez el diseñador y empresario, pero también el hombre, fue una inspiración para generaciones desde la década de los años 1980 y 1990. Nos sedujo con diseños esenciales, colores piedra o nube, aire intelectual y una vocación de nueva ola, new wave. Un estilo de progresía que miraba al futuro bajo el prisma del diseño innovador y no se anclaba en la nostalgia de un pasado del que España deseaba desperezarse. Quizá sin saberlo ese diseñador fue ideólogo, si vestías Adolfo Domínguez admirabas a la Bauhaus, el diseño industrial, a los diseñadores japoneses, a las arquitecturas racionalistas o postmodern y los materiales con colores telúricos.

Proponía avanzar desde una Galicia arquitectónica y pétrea, de Ulises viajeros con atraque en Argentina y de estudiantes formados en las aulas de los religiosos, hasta un futuro de mejoramiento económico, social, cultural. Vestidos con formas inspiradas en el kimono y los estampados abstractos, el aire monacal y la templanza de la austeridad formal.

Adolfo en el programa de televisión La Clave debatiendo con Courrèges; Adolfo abriendo tienda en París cerca de Place des Victoires; Adolfo diseñando uniformes para Iberia; Adolfo saliendo a bolsa; Adolfo escribiendo un libro publicado por Galaxia en 1992 titulado Juan Griego; Adolfo produciendo el film La Moños.

Es realmente inspirador tener en España, en Galicia, un industrial ilustrado; un diseñador vanguardista (optó por la línea japonesa más iconoclasta de la moda de la década de los años 1980); un escritor singular y un partícipe en la industria cinematográfica.

La fascinación sigue cuando un proyecto industrial y de diseño con casi medio siglo de bagaje se sigue desarrollando con nuevas generaciones y Adolfo Domínguez sigue de ideólogo de ese proyecto. Y crea una de esas obras de arte de una vida, reescribiendo Juan Griego, convirtiéndola ahora en una novela escrita en poesía libre, con 700 páginas y trufada de temas culteranos localizados en la vida de Juan Griego. Un oficial de la Armada en la Argentina durante una época de conflicto violento interno y dictaduras políticas. Es una obra seminal desde el planteamiento filosófico y con cierta complejidad en la estructura pues encierra ficción y realismo mágico en unas narraciones que abrazan otros relatos. Muchas son las tramas que se solapan: de amor, romance, cultura, estética, encuentros afortunados de personajes conocidos y otros que representan arquetipos, acción, suspense, tortura, crimen, en un escenario de violencia.

Y Adolfo Domínguez es de nuevo una inspiración pues crea una de esas obras magnas, que llevan una vida para ser rematadas. Como El Gran Vidrio de Marcel Duchamp, la Tetralogía de Richard Wagner o El Gatopardo, la novela de Giuseppe Tomasi di Lampedusa y la película homónima de Luchino Visconti.

Fue conmovedor y diría que para mí, una epifanía, poder disfrutar de la lectura del libro y muy especialmente de la conferencia o conversación que nos dispensó el Sr. Domínguez en donde habló de su propia vida y su conocimiento del amor, del estudio, de la física, de la lectura; también del dolor y la represión que conoció de cerca contra sí mismo y fatalmente contra compañeros de piso en años de estudiante en Santiago. Habló de su entendimiento infantil de la Argentina como parte de España por la numerosa familia que tenían allá. Habló de física, de antropología, de filosofía, de ballet y danza, de psicoanálisis y de literatura. Y de mujeres, expresando la virtud de la vida para ser buena al ser compartida.

Adolfo Domínguez, escritor, es un creador contemporáneo que introdujo el diseño industrial como parte de la moda en España, levantó un nombre propio universal y lleva treinta años escribiendo varios libros, un libro solo.