El Correo Gallego

Tendencias » El Correo 2

TRIBUNA LIBRE

La conducta política

ÁNGEL NÚÑEZ SOBRINO / ESCRITOR  | 11.11.2018 
A- A+

La conducta política puede equivaler a conducta pública : aquella conducta que es vista por la gente, y por ello analizada, comentada o criticada, y como onducta pública lleva una técnica de comportamiento exhibido, con la aceptación de gente que se interesa por la política o por ese político.

La conducta política es compleja?. No lo es en cuanto busca la compresión fácil por parte de los afiliados y simpatizantes, y la conducta política busca aceptación y obediencia, con la vertiente pragmática de los votos, que son los aplausos psíquicos del actuar político. Tampoco es muy completa, porque la mayor parte de los políticos no son intelectuales, no tienen una preparación completa de formación académica, lecturas, reflexión y publicaciones ; sino que lo que les más les interesa es ser convencedores para el sí colectivo, lo que les lleva a una aceptación pública para ejercer el poder. Como elemento antropológico suele andar dentro la vanidad.

MANDAR, ORGANIZAR, DIRIGIR. No son en absoluto sinónimos: poseen potente jerarquía, una separación con desdén y una función con efectos distintos. Lo más fácil es mandar, y que interpreto como un directo dominar al prójimo, en plan cuartel, porque todo es por la patria. Sus ramas suelen ser manipular, tergiversar y mangonear, y viene así la obediencia ingenua como una consecuencia del engaño, en cálculo alejado de la verdad.

Organizar supone resolver un programa, establecer un orden y cumplir una reflexión previa. Dirigir supone una racionalidad, una lucidez hacia un fin proyectado y un afán de que ese proyecto (político) salga logrado. De estos tres aspectos vienen características con interés específico.

Helas aquí : La excelencia frente a la perfeccción, que le gana ; el resultado frente a la intención, igualmente; el acierto frente al procedimiento, que siempre es mejor ; la dialéctica frente a la retórica teatral, que es superior siempre ; la convicción frente a la convención, con distancia y calidad ;la autenticidad frente a la apariencia, con todos sus quilates éticos ; estudio serio frente a superficialidad ; formación profunda frente a exhibición y artificio técnico ; ideas claras y distintas, en recto cartesianismo, frente a confusión echada a propósito para vencer o con torpeza perjudicar ; pensamiento y proyección propia frente a intereses e ideología repetidos con obediencia ; solución y reflexión frente a arrebato y complicación ; y finalmente, vocación frente a ambición.

Dentro de la obediencia política existen diversos aspectos, cuales son la obediencia ingenua , la ideológica, la política, la alienada, la interesada y calculada, la obligada, la aprendida. Los partidos políticos presionan, con tensión y cargas de ambiguedad, suelen utilizar a miembos concretos para que cumplan los fines que les intesesan, y una vez ejecutados los abandonan.

Es significativa la obra de Sartre " Les Mains Sales" / " Las manos sucias", estrenada en 1948. Ha sido comentada por el crítico Philip Thody , 1960, 1966. Muchos políticos se parecen a deportistas: son muy hábiles y osados desde la tribuna, y ellos, ágiles, desde su práctica deportiva , pero en la vida muchos escapan a valentías, y los políticos, cuando se trata de convertir los discursos a la dura e imperfecta realidad, muy pocos se atreven: se evaden con rellenos verbales ante miedos sociológicos, que son las excusas del incumplimiento.

Un ejemplo directo es el feísmo, al que no intentan corregir ninguno de los grupos políticos, porque si utilizan una conducta ilustrada cara al progreso, queriendo mejorar las casas feas , las aldeas y los pueblos estropeados, se quedarían sin votos ante la protesta mayoritaria de los vecinos, que quieren la costumbre. Escapan del compromiso y del riesgo :la mentalidad colectiva les interesa tenerla tranquila.

LA VERTIENTE POSITIVA. Pero frente a este fresco, surgen también conductas políticas positivas de coraje, ímpetu y talento que los instala a la producción de hechos nuevos, o nunca antes admitidos, como ciertas conductas sexuales. Lograr con empuje, insistencia y talante acertado leyes, derechos y costumbres nuevas me parece la mejor labor de un político de vocación.

Las dotes innatas de algunos políticos se traducen en un constante obrar en progresos, en el avance claro,y, sobre todo, en un lograr desde un esfuerzo directo, luminoso y potente. La política debe ser la historia de idealismos realizados, nunca frustrados, en un panorama de complacencias, éxitos y luchas que florecieron a las penalidades.I gualmente, si hubiera que practicar alguna enmienda también. Añadir igualmente la cultura, que siempre trae prestigio, respeto y atracción.