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TRIBUNA LIBRE

Una efemérides olvidada

El rector García Garrido y la Junta de Gobierno
de la USC con Pedro Barrié de la Maza
El rector García Garrido y la Junta de Gobierno de la USC con Pedro Barrié de la Maza

GINÉS FERNÁNDEZ NICOLÁS / LICENCIADO EN CIENCIAS ECONÓMICAS Y EMPRESARIALES Y GRADUADO EN HISTORIA   | 01.09.2019 
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Recientemente se han cumplido 50 años del inicio de la informática universitaria en Galicia. Esta efemérides ha pasado totalmente desapercibida para las universidades gallegas, todas ellas con centros dedicados a la docencia y a la investigación en informática, así como para otros organismos y asociaciones profesionales gallegas relacionadas con esta actividad.

Para compensar esta falta de interés en recordar las bodas de oro de unos comienzos bastante modestos pero también pioneros entre las universidades españolas de la época, me permito aportar algunos datos sobre cómo fueron estos inicios.

El 1 de agosto de 1969 la Fundación Barrié firmó el contrato de compra de un ordenador digital IBM 1130 y un conjunto de equipos auxiliares que donaba a la USC, la única universidad gallega en aquellas fechas. Ésta aportaba el personal necesario para la explotación y funcionamiento del nuevo equipo informático creándose el Centro de Cálculo "Barrié de la Maza" de la USC (CCBM).

Aunque hoy en día todo el mundo utiliza multitud de aparatos "inteligentes", hace 50 años la situación era radicalmente distinta y la informática y los ordenadores era algo bastante desconocido para la sociedad en general.

El nuevo ordenador de la USC no fue de los primeros en utilizarse en la universidad española pues desde 1964 algunos departamentos de escuelas y facultades disponían de ordenadores pertenecientes a la denominada segunda generación, pero sí fue de los primeros de la tercera generación. Además, el CCBM fue uno de los primeros centros de cálculo universitarios que, desde sus inicios, dio servicio al conjunto de la universidad con una triple función: apoyar la investigación y la docencia de las distintas facultades, iniciar la docencia, divulgación y formación en el ámbito informático y dar soporte a las labores de gestión administrativa y económica de la USC.

El primer Centro de Cálculo de la universidad española había empezado a funcionar unos meses antes, a finales de 1968, en la Universidad de Madrid (actual Complutense) tras una donación de IBM a la "universidad española" de un potente ordenador IBM 7090 de segunda mano perteneciente también a la segunda generación que se dedicaría exclusivamente a tareas docentes y de investigación. En esos primeros años confluyeron en el CCUM la mayoría de los pioneros de la informática universitaria española a través de estancias formativas para seguir los numerosos cursos que allí se impartieron.

Por allí pasaron, el primer responsable del CCBM, el profesor Miguel Ángel Ríos Fernández y su sustituto en 1971, el profesor José María Busta Rodríguez, así como otros futuros profesores. Como coordinador entre el CCUM y la USC fue nombrado el profesor Manuel Bao Iglesias que participó activamente en los inicios del CCBM.

Desde un principio se impartieron numerosos cursos de programación entre profesores y alumnos de últimos cursos. Hasta finales de 1972 se realizaron con ayuda del nuevo ordenador 28 tesinas, 13 tesis y más de una docena de trabajos de investigación. Además se puso en marcha todo el proceso de mecanización de la contabilidad y la gestión de alumnos de la universidad.

Aunque los medios disponibles eran muy limitados, comparados con los existentes pocos años después e inimaginables por los actuales millenials, la labor desarrollada en esos primeros años contribuyó a que los alumnos y profesores universitarios comprendieran la utilidad de los ordenadores y su programación como herramienta para sus trabajos e investigaciones.

Muy pocos podían imaginar en aquella época la importancia que la informática tendría al cabo de unos años. Pero para que eso fuese así fue necesario dar los primeros pasos que lo hicieron posible.

Para finalizar quiero destacar la labor que desde de 1971 desarrolló José Mª Busta al frente del CCBM, logrando que en esa década hubiese un crecimiento muy importante de recursos y personal, así como de trabajos de investigación, docencia y soporte económico-administrativo. El profesor Busta trabajó sobre Bases de Datos y Redes de Ordenadores con una beca en el IRIA de París y en octubre de 1978 leyó su tesis doctoral "Integridad externa de una Base de Datos distribuida en una Red General de Ordenadores", una de las primeras tesis doctorales leídas en España sobre Informática, que obtuvo el Premio Nacional CITEMA a la mejor Tesis Doctoral en Informática. En 1984 un desafortunado accidente de tráfico, le provocó graves secuelas físicas que truncaron su exitosa carrera profesional.