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Memorias de un confidente del CNI español

Desvela cómo actúan en España los servicios secretos del país vecino y cuál es la labor del contraespionaje español

Portada del libro El Agente Oscuro, anónimo - FOTO: Galaxia Gutenberg
Portada del libro El Agente Oscuro, anónimo - FOTO: Galaxia Gutenberg

JOSÉ ZARZA  | 16.06.2019 
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El agente oscuro, memorias de un espía infiltrado por el CNI, editado el mes pasado por Galaxia Gutenberg, es obra de un confidente del CNI y está prologado por el periodista español especialista en los países del Magreb, Ignacio Cembrero.

Según la sinopsis, la tecnología, el pinchazo de los teléfonos, el hackeo de los ordenadores no lo es todo. El espionaje sigue necesitando el trabajo silencioso de los agentes de campo para recabar información que no transita por Internet.

El autor de este libro, que permanece en el anonimato, ha sido durante mucho tiempo y hasta hace poco uno de esos imprescindibles hombres de terreno. Fue reclutado y formado por el Centro Superior de Información de la Defensa (CESID), antecesor del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), el gran servicio secreto español, para infiltrarse primero, en los años ochenta en círculos de extrema izquierda y más tarde en comunidades islámicas. Acabó, finalmente, introduciéndose en las filas de la inteligencia marroquí en España.

Este es el relato, escrito en primera persona, de la vida de un supuesto pequeño empresario dedicado, en realidad, a convivir con radicales islamistas, viajar con predicadores de una rama minoritaria del islam, pernoctar en oratorios musulmanes y codearse con agentes de la inteligencia marroquí en España para reportar después al CNI el resultado de sus indagaciones.

Su trepidante narración desvela cómo actúan en España los servicios secretos del país vecino y arroja nueva luz sobre cuál es la labor del contraespionaje español en territorio nacional y cómo los servicios de información españoles intentan controlar los focos de radicalización islamista.

En el largo prólogo que precede al libro, Ignacio Cembrero, ex corresponsal de El País en Marruecos, desmenuza la labor de los servicios secretos marroquíes en España y en Europa. En él revela cuándo y por qué Marruecos interrumpió su cooperación en materia de seguridad, incluida la lucha antiterrorista, con España y con Francia.

El autor relata tres etapas de su vida de confidente. Cembrero lo conoció durante la segunda, cuando pasaba las noches en las mezquitas escuchando charlas teológicas soporíferas y peregrinaba con sus correligionarios del Tabligh, una rama minoritaria que trata de abrirse camino en España para propagar su doctrina. Fingía ser un converso, lo que quizás en algunas otras religiones suscitaría recelos, pero los musulmanes acogen con los brazos abiertos a los que se incorporan a la umma (comunidad de creyentes) y les otorgan incluso cierto protagonismo. El periodista da fe de que su conocimiento del islam superaba al de muchos de los que han nacido musulmanes e indica que el texto es también una pequeña iniciación al islam que se practica España.

De la primera etapa de topo del confidente en las filas de la ultraizquierda de una gran ciudad española, el prologuista desconoce casi todo.

De su última etapa, por orden cronológico, en la que el autor logró trabar relaciones con la DGED marroquí, ha entrevisto algo más. Es la que aporta un mayor número de datos inéditos, porque hasta ahora nadie había contado el día a día del servicio secreto de Marruecos.

La obra tiene un ritmo trepidante, por lo que se asemeja más a una novela de espionaje que a unas memorias.