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Pleno de la Real Academia Española de la Lengua

Memoria del director Darío Villanueva

Imagen de archivo de Darío Villanueva, exdirector de la Real Academia de la Lengua Española, un gallego que dignifica a Galicia - FOTO: EFE/Zipi
Imagen de archivo de Darío Villanueva, exdirector de la Real Academia de la Lengua Española, un gallego que dignifica a Galicia - FOTO: EFE/Zipi

DARÍO VILLANUEVA // EXPRESIDENTE DE LA RAE   | 20.01.2019 
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El hasta ahora director de la RAE (Real Academia de la Lengua), el gallego Darío Vi­llanueva, presentó como acto de despedida un resumen detallando lo realizado en los cuatro años que estuvo al frente de la institución. Después de recordar que consiguió el consenso de todas las academias para refundar el "genuino espíritu panhispánico", puso el énfasis en la promoción de las nuevas academias en Guinea cuatorial e Israel. Sentar las bases y marcar el rumbo de los "nativos digitales", nuevas generaciones nacidas en la era digital, ha sido otro de los objetivos de la legislatura. Además, Darío Villanueva citó como hechos de especial relevancia el programa de actuaciones del bienio pidalino que conmemorará el cincuentenario del fallecimiento y el sesquicentenario del natalicio de don Ramón Menéndez Pidal, director que fue de la RAE durante treinta y dos años, antes y después de la Guerra Civil.

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La simple mención del nombre de Menéndez Pidal en este recinto académico suscita inexorablemente el recuerdo de la cita atribuida a Bernardo de Chartres que un humilde director como el que les habla tiene muy presente: "Nos esse quasi nanos, gigantium humeris incidentes".

En él se reunían epónimamente dos condiciones inherentes a la dirección de la Real Academia Española. Por una parte, la auctoritas intelectual y científica que lo distinguía como el primer filólogo del país. Y, complementariamente, la potestas que lo acompañaba en sus relaciones institucionales e incluso diplomáticas como máximo representante, nacional e internacionalmente, del español.

Pero por mi experiencia personal de cuatro años como modesto trigésimo director de la RAE, en modo alguno comparable con la del maestro de los filólogos españoles, he de añadir a aquellas dos condiciones propias de tan exigente y noble puesto la intelectual y la institucional una tercera que desde hace años se nos ha impuesto de manera inexorable, sobre todo en la época que más de cerca me ha tocado vivir como secretario y director.

Me refiero a la dimensión gestora, primordialmente centrada en los aspectos económicos y presupuestarios de la Real Academia Española, ante las profundas y todavía no superadas crisis resultantes de la debacle económica global desencadenada a partir de septiembre de 2008.

La subvención ministerial que en 2008 superaba los 4.100.000 euros pasó en 2014 a poco más de 1.600.000. Un recorte de un 60 %.

Como consecuencia de este escenario económico, los presupuestos de la RAE comenzaron a ser deficitarios en 2011, y la diferencia entre ingresos y gastos superó los dos millones de euros en 2013 y 2014. Dicha cifra comenzó a reducirse en el primer año de mi mandato y, a la espera del cierre definitivo del ejercicio de 2018, se cifró en el ejercicio de 2017 en poco más de setecientos setenta mil euros.

Esa reducción se logró mediante la captación de ingresos extraordinarios. El proyecto de los diccionarios jurídicos y el consiguiente libro de estilo, dirigido por don Santiago Muñoz Machado, aportó, entre 2015 y 2018, 2.765.000 euros. Y las gestiones del director representaron un total de ingresos de 6.988.029 euros, apartado en el que merecen especial atención el convenio trianual, que se acaba de prorrogar, con la Obra social de La Caixa para el patrocinio del d­iccionario en línea, el firmado con Inditex para el Nuevo Diccionario Histórico de la Lengua Española, y los alcanzados con la Sociedad de la Información y la Agenda Digital (Sesiad) para la construcción de un corpus textual, así como con la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (Fecyt) para contribuir a una base de datos lexicográfica de contenido científico.

El ya mencionado recorte en la asignación estatal afectó también a la partida que tradicionalmente se consignaba en los presupuestos generales del Estado para atender al mantenimiento de nuestras dos sedes. Ello está siendo muy gravoso para nuestras finanzas. Solo un ejemplo: como consecuencia de la ITE desfavorable del edificio de Felipe IV, se procedió a una actuación muy costosa para subsanar los defectos señalados, fundamentalmente un serio problema de humedades en el sótano, fisuras en los muros exteriores e interiores, así como degradación de la piedra de las fachadas y de las contraventanas.

A la vista de la situación presupuestaria, que sufrió un considerable deterioro que precisó un severo ajuste de los gastos anuales a causa del recorte de la transferencia anual por parte de la Fundación pro RAE, nuestros esfuerzos se concentraron en el ajuste de los gastos anuales, en el incremento de las gestiones ante el Gobierno, en un amplio despliegue de contactos institucionales y en el desarrollo de un plan estratégico para el periodo 2015-2018 centrado en la actividad de la Sociedad RAE Gestión.

Dicho plan estratégico fue presentado ante el Patronato de la Fundación pro RAE en su junta, presidida por S. M. el Rey, que tuvo lugar en abril de 2015, y su segunda fase, para el periodo 2019-2022, se entregó por escrito y se expuso en la última reunión del mismo órgano, realizada en La Zarzuela el 10 de diciembre pasado.

Tras la formalización de todos los trámites necesarios, la empresa RAE Gestión, creada al final de su mandato por el director Blecua, estuvo operativa a partir de junio de 2015, con su consejo de administración formado por miembros del pleno académico y el gerente de la RAE y con el personal traspasado desde la Real Academia Española, en total 59 trabajadores. Una vez culminado el plan de bajas laborales incentivadas, el resultado ha sido un redimensionamiento de la plantilla de la RAE, que cuenta ahora con 24 empleados. La actuación se completó con una reducción salarial del 10 %. Desde el ejercicio de 2015 es de destacar la elaboración de nuestro presupuesto sobre el principio de la separación efectiva entre RAE y RAE Gestión.

El ENCLAVE RAE permite el acceso en línea a todos los recursos de la Academia; a un servicio de respuesta automática a consultas ortográficas y gramaticales; a la base de datos de consultas al Diccionario de la Lengua Española y al uso de herramientas de base lingüística tales como el verificador ortográfico, gramatical y de estilo, el anotador lingüístico y el conjugador. Añádase también la consulta avanzada al DLE, a los corpus y a la Gramática; y la visita a un repositorio de contenidos académicos especialmente dirigidos al mundo de la docencia, que se ha denominado Aula RAE.

Cabe resaltar asimismo los contactos, en algunos casos plasmados ya en convenios puntuales, con los gobiernos de diversas comunidades autónomas en relación con el Enclave RAE, presentado en numerosas instituciones públicas y privadas. Pero su envergadura y su utilidad para todo lo relacionado con el estudio, la investigación, el aprendizaje y el correcto uso del español reclama ofrecerlo más allá de nuestro país. Así, ya se hizo una presentación en París con destino a responsables ministeriales de la enseñanza de nuestra lengua. Y con todas las academias hermanas tenemos el acuerdo de que los beneficios obtenidos por la adquisición del ENCLAVE por parte de sus autoridades educativas serán compartidos por la RAE con ellas y con ASALE.

Mas sin menoscabo de la importancia de todas estas opciones, estoy convencido de que en China se ha abierto una oportunidad de oro para el español y para el servicio que nuestro ENCLAVE RAE puede prestar allí para su difusión.

A principios de 2018 el Gobierno chino aprobó un nuevo diseño de la enseñanza Secundaria y del Bachillerato en el que se contempla la inclusión de otras tres lenguas extranjeras en la oferta del currículo educativo además de las tres ya existentes, el inglés, el japonés y el ruso. Se trata ahora del español, el francés y el alemán.

Cuando tuvimos noticia contrastada de estas posibilidades abiertas para el español recurrimos enseguida a nuestro académico correspondiente Lu Jinseng, catedrático de la Universidad de Estudios Internacionales (SISU) de Shanghái y presidente de la Comisión nacional para la enseñanza del español en su país, organismo del Ministerio de Educación.

Una delegación oficial de SISU visitó la RAE en junio de 2018. Conocieron en detalle ENCLAVE RAE y de ese encuentro surgió la realización de un Simposio internacional de la Enseñanza del español en China que se desarrolló en septiembre con asistencia, fundamentalmente, de 130 especialistas y profesores de español en universidades y escuelas secundarias.

El último de estos convenios, de carácter marcadamente comercial, se firmó el 28 de noviembre de 2018 en el Palacio de La Moncloa en presencia del presidente de la República Popular China y de nuestro presidente como un acto más de la visita de Estado de Xi Jinping.

De todos modos, el buque insignia de la producción académica seguirá siendo el Diccionario de la lengua española, en cuya 24.ª edición trabaja el Instituto de Lexicografía bajo la dirección de doña Paz Battaner.

La realización, en noviembre de 2014, del simposio internacional sobre el futuro de los diccionarios en la era digital nos ha proporcionado los criterios fundamentales para lo que representa una verdadera refundación del propio diccionario, entendiendo por tal la revisión en profundidad de la obra para adaptar a los nuevos tiempos sus principios originales, que los fundadores empezaron a establecer en 1713. Es decir, adaptar definitivamente el DLE a la sociedad de los nativos digitales.

El catálogo de la producción lexicográfica de la RAE ha abierto un nuevo capítulo con la publicación en abril de 2016 del Diccionario del español jurídico, fruto del convenio suscrito con el Consejo General del Poder Judicial y preparado bajo la dirección de D. Santiago Muñoz Machado. Con posterioridad se publicó también como una notable primicia bibliográfica el Libro de estilo de la justicia. Y en diciembre de 2017 fue presentado en la Universidad de Salamanca, en un acto presidido por S.M. el rey D. Felipe VI, el D­iccionario panhispánico del español jurídico, en cuya edición electrónica se trabaja actualmente.

Hace poco más de un mes se presentó en nuestra sede el Libro de estilo de la RAE según la norma panhispánica, obra coordinada por don Víctor García de la Concha, cuyo proyecto figuraba en los planes de la Academia desde hace varios lustros. Inmediatamente después de su presentación en un acto sumamente concurrido de público y medios de comunicación, esta obra pasó a figurar entre los libros de no ficción más vendidos y se sucedieron varias reimpresiones.

Está ya ultimada para su publicación una obra de envergadura, dirigida por don Ignacio Bosque. Se trata del Glosario de términos gramaticales (GTG). Comprende 500 entradas y está concebida para facilitar, sobre todo en el ámbito docente, la unificación terminológica de los fenómenos gramaticales que reciben denominaciones diferentes según las distintas escuelas de la Lingüística.

Es digno de destacar que el Nuevo diccionario histórico del español dirigido por don José Antonio Pascual viene publicando en su dirección web (http://web.frl.es/DH) nuevos artículos, a razón de unos mil cada año hasta alcanzar actualmente la cifra de 3.500.

Durante los últimos cursos, el Corpus del Español del Siglo XXI, dirigido por don Guillermo Rojo, se ha incrementado anualmente en algo más de 25 millones de formas, escritas y orales, lo que supone que, en la actualidad, el CORPES reúna algo más de 282 millones de formas ortográficas distribuidas de acuerdo con los parámetros de selección de su diseño.

En el departamento de Español al Día, dirigido por don Salvador Gutiérrez, están siendo atendidas cada año una media de 75.000 consultas a través del formulario de la página electrónica, de Twitter y de la plataforma Enclave RAE. El Diccionario panhispánico de dudas ha seguido enriqueciéndose con enmiendas y adiciones. No obstante, como ya ocurrió en años anteriores, no ha sido posible retomar las labores de la segunda edición de esta obra porque todos los efectivos del departamento han estado atendiendo las consultas lingüísticas y colaborando con la Unidad de Negocio para el Enclave RAE y la Comisión de Neologismos.

El Departamento de Comunicación, junto a sus cometidos habituales, desarrolla una serie de actividades cuya finalidad es difundir y mejorar la buena imagen de la institución. Destacan, entre ellas, las visitas guiadas a nuestra sede, más de mil al año. El portal de la RAE cuenta con una media de más de diez millones de visitantes únicos mensuales, al margen del acceso a los diccionarios. La cuenta de Twitter suma ya 1.206. 426 seguidores; Facebook, 275.477; e Instagram, 21.500.

La Biblioteca académica, dirigida don Pedro Álvarez de Miranda, sigue ingresando y procesado anualmente una media de más de mil doscientos libros y 527 títulos de revistas. Por la sala de estudio siguen pasando numerosos investigadores, servicio presencial al que hay que añadir las consultas realizadas por los usuarios a través del correo postal y electrónico. En el marco del convenio firmado con la Comunidad de Madrid para el proyecto de digitalización de fondos, se han volcado en la web de la Academia varios miles de registros.

Por su parte, el Departamento del Archivo, dirigido por los secretarios de la RAE, se ha centrado en la digitalización y difusión en línea de sus fondos documentales. A finales del mes de julio de 2018, el número de visitas en línea superaba las 50.000 al mes.

Concluiré mi memoria abordando el último capítulo inicialmente propuesto, que acojo bajo el rubro, suficientemente comprehensivo, de lo institucional. En él va incluida, lógicamente, la actividad del director de la RAE como presidente de la Asociación de Academias de la Lengua Española.

Tras el ingreso de don Federico Corriente Córdoba, conforman actualmente la nómina completa de la Real Academia Española 44 académicos de número y 2 electos: los Sres. Carlos García Gual y Juan Mayorga. En total, se han cubierto en estos cuatro años los siete sillones vacantes, con cuatro ingresos en 2015, los de los señores Gutiérrez Aragón y Félix de Azúa, y de las académicas Janés y Battaner.

Igualmente, la Real Academia Española ha aumentado notablemente la nómina de sus académicos correspondientes eligiendo en diciembre de 2015 a 24 españoles y, en otras tres convocatorias, de noviembre, abril y junio del siguiente año, a 64 hispanistas extranjeros y especialistas en judeoespañol residentes en diversos países del mundo.

La elección al final del mandato de don José Manuel Blecua de cinco nuevos correspondientes extranjeros en Guinea Ecuatorial posibilitó la constitución en aquel país africano de la vigesimotercera Academia que se incorporó a ASALE en marzo de 2016. Y la misma pauta nos conducirá a la creación de la vigesimocuarta. A lo largo del curso 2016-2017 se potenciaron los contactos con los académicos correspondientes del ámbito del judeoespañol, especialmente los residentes en Israel. Todo ello desembocaría en la celebración, el pasado mes de febrero de 2018, en la sede de la RAE, de una convención académica que concluyó con el acuerdo de creación de una Academia Nacional del Judeoespañol. La reunión contó con el apoyo de los gobiernos de España y de Israel, cuya ministra de Cultura comunicó el pasado diciembre la aprobación de la nueva Academia.

Recibido en audiencia por S.M. el rey don Felipe VI el 27 de enero de 2015, el entonces nuevo director reiteró el compromiso de la Real Academia Española con la Corona y presentó al monarca el programa de futuro de la institución, que contemplaba el trabajo de acción panhispánica, un plan estratégico para la RAE y el fortalecimiento de la Fundación pro RAE, cuyo patronato, presidido por el rey, se reunió ya en abril en el Palacio de la Zarzuela.

El apoyo de la Corona a la Real Academia Española se ha puesto especialmente de manifiesto en el hecho de que SS.MM. los reyes don Felipe y doña Letizia presidieran el pleno del 2 de junio de 2016, y que un año más tarde, el 22 de junio de 2017, participaran, por segunda vez, en el pleno de la RAE lo que les permitió conocer directamente el trabajo académico y ratificar su compromiso con nuestra institución.

Por otro lado, se retomó la incorporación de la RAE a la agenda de las visitas oficiales a España de los jefes de Estado hispanoamericanos con la recepción el 7 de julio al presidente de la República del Perú, señor Ollanta Humala.

En otro plano de acción institucional, se han seguido fomentando las relaciones internacionales mediante reuniones mantenidas, generalmente en la propia sede de la Academia, con los embajadores de Israel, México, Nicaragua, Corea, Guinea Ecuatorial, Uruguay, Perú, República Dominicana, Paraguay, Francia, Italia, Polonia, Andorra, Filipinas y Colombia.

Mención especial en las relaciones institucionales de la Real Academia supuso la audiencia privada concedida por el papa en el Vaticano a los directores de la RAE y del Instituto Cervantes y a don Francisco Rico, en el transcurso de la cual estos hicieron entrega a su santidad del Quijote del Instituto Cervantes y la BCRAE, así como de un ejemplar de la edición facsimilar del Diccionario de autoridades.

Desde mi toma de posesión como director, he trabajado para afianzar la relación institucional con el Gobierno y las Administraciones Públicas a través de contactos y reuniones con responsables de diversas carteras del Gobierno Rajoy y el Gobierno Sánchez, así como con ocho presidentes de gobiernos autónomos. Mención especial merece todo el apoyo que el actual Ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, don Josep Borrell, nos viene prestando desde su toma de posesión.

En algún pleno me pareció que venía a cuento una cita de López de Gómara, cuando resume una arenga de Hernán Cortés a sus menguadas huestes con esta afirmación: nuestra victoria depende de nuestra reputación. Y la reputación de la RAE se basa fundamentalmente en la de todos y cada uno de sus académicos, los que somos y los que fueron hasta un total de más de cuatrocientos. Las obras de todos ellos, literarias, filológicas o científicas, la ejemplaridad de sus conductas públicas, sus iniciativas y realizaciones profesionales, políticas, diplomáticas o incluso gubernativas han cimentado el reconocimiento de nuestra corporación como uno de los pilares de la sociedad, la historia y la cultura española.

Como secretario me cupo el honor de organizar la conmemoración, y recuperar en la medida de lo posible la ocasión anterior perdida por el hecho de que el director don Antonio Maura un pudo llevar adelante la conmemoración del segundo por el estallido de la guerra europea en 1914.

El primer año de mi mandato como director, la actividad institucional de la RAE estuvo marcada, en gran medida, por la clausura de este tricentenario durante la celebración del Día de la Fundación pro RAE el 29 de octubre 2015. Complementariamente, cumple reseñar que entre 2015 y 2018 las arcas de la Academia han ingresado la suma de 649.677 euros en virtud de compromisos asumidos por los patrocinadores del tricentenario.

En torno a él, fueron numerosas las distinciones que, entre 2015 y 2016, la Real Academia Española ha recibido, entre ellas la Medalla de Oro de la ciudad de Madrid; la Medalla de Oro de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha; y la Medalla de Oro de las Cortes, que concede el Parlamento autonómico de Castilla y León.

En el marco del programa conmemorativo de su III Centenario, la RAE publicó varios títulos de interés. En mayo de 2015 fue presentada la edición revisada y actualizada de La Real Academia Española de don Alonso Zamora Vicente. En noviembre se recupera en edición facsimilar la primera edición de Orthographia española, aparecida en 1741, y en julio la Gramática académica de 1771, ambas en la misma línea de ediciones facsimilares inaugurada un año antes con el Diccionario de autoridades. Finalmente, con ocasión del IV centenario de la muerte de Cervantes, se reeditó la edición conmemorativa del Quijote que la RAE y la Asociación de Academias de la Lengua Española publicaran con gran éxito de ventas en 2004. Esta colección se ha incrementado entre 2015 y 2018 con cuatro nuevos volúmenes dedicados al nicaragüense Rubén Darío, al argentino Borges, el español Camilo José Cela y el paraguayo Augusto Roa Bastos, así con otra reedición, esta vez de Cien años de soledad del colombiano Gabriel García Márquez.

Intensa como siempre ha sido durante este cuatrienio nuestra dedicación a la política panhispánica. En su calidad de presidente de la ASALE, el director de la RAE ha realizado visitas oficiales de apoyo a 15 de las 22 Academias hermanas, en concreto a la Chilena, Uruguaya, Mexicana, Salvadoreña, Nicaragüense, Puertorriqueña, Ecuatoriana, Argentina, Colombiana, Norteamericana, Hondureña, Peruana, Costarricense, Filipina y Cubana. En todos los casos, ha mantenido encuentros con las autoridades gubernamentales de los distintos países y con las juntas directivas de cada corporación, a fin de conocer directamente su situación, problemas y necesidades. Lejos de ser visitas puramente protocolarias, permitieron resolver problemas concretos, económicos o institucionales, de la Academia que nos recibía.

En marzo, entre los días 15 y 18, se celebró en San Juan de Puerto Rico el VII Congreso Internacional de la Lengua Española (CILE). Sus majestades los reyes presidieron el solemne acto inaugural junto con el gobernador de Puerto Rico y su esposa.

El pasado jueves 20 de diciembre, sin adoptar un registro de despedida sino de celebración conjunta de un final de año, agradecía yo a los ochenta y tres trabajadores de la Real Academia Española y de la sociedad RAE GESTIÓN su contribución a nuestros trabajos comunes a lo largo del ejercicio que entonces terminaba. La Academia nació en 1713 como una iniciativa genuina de la sociedad civil de entonces mediante la reunión de ocho ilustrados. Pero hoy por hoy, a la altura del siglo XXI, la Academia es más que la corporación de sus 46 miembros. Sin nuestros colaboradores no podríamos hacer en modo alguno lo que estamos haciendo, la imponente tarea que justifica nuestra mantenida referencia como el faro global de la lengua española.

Desafortunadamente para mí, las actas de los plenos recogen en algunas muy pocas sesiones intervenciones contrarias a los códigos no escritos que nos rigen, extrañas a la cortesía y el respeto a la condición de los académicos y al cargo de director que de siempre fueron norma de nuestra docta corporación. Me resulta imposible obviarlas como un capítulo tan inusual como ingrato de la historia interna de la Academia que me ha tocado vivir.