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Resurrection Fest 2019, el inmenso concierto en ese bello entorno

Se cumplen ya 14 ediciones del que ha resultado ser uno de los macroconciertos más importantes del Planeta Tierra. Y va a más. Y se cumplen las expectativas del público. Como lo de Slipknot. Todos los años era la banda más votada. Al fín, se ha conseguido. A pesar de todo

Entorno paradisíaco del Resu - FOTO: FERNANDO BLANCO/JUAN MORILLAS/THE INDEPENDENT/RF
Entorno paradisíaco del Resu - FOTO: FERNANDO BLANCO/JUAN MORILLAS/THE INDEPENDENT/RF

XURXO FERNÁNDEZ / PERIODISTA  | 30.06.2019 
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Las negociaciones con la banda Slipknot estaban ya cerradas. Y una tragedia les sobrevino. El sábado, 18 de mayo, la hija del percusionista Shawn Crahan, Gabrielle Crahan, de 22 años, era hallada muerta. Hacía menos de un mes, ella misma había exhibido en su cuenta de Instagram la medalla que garantizaba que llevaba 5 meses sobria. No más comentarios. No es, en absoluto, necesario. La tragedia está presente. Pero la vida sigue adelante. Y aquí estará, con su inigualable y colorido show, ese que es uno de los grupos más carismáticos en todos los sentidos desde hace años, y cuyos destinos suelen correr a cargo de Corey Taylor, su cantante solista.

El resto del cartel es tremendo. Aquí aparecerán, de nuevo, los queridísimos Arch Enemy, con Alissa White-Gluz al frente. Y vendrán los eternos Cradle of Filth. Y no faltará un ejército de bandas de esas que arrastra automáticamente tras de sí a muchos miles de seguidores. Porque vendrán los Gojira, uno de esos grupos mágicos que suele hacer de flautista de Hamelín. Y Slayer, siempre clásicos, siempre novedosos. Y Testament, y Lamb of God, y Within Temptation, y King Diamond. La escena estatal estará representada por un buen montón de nombres maravillosos. Por poner sólo dos ejemplos, los Toundra de Esteban Girón, lo mejor del rock instrumental, y los Berri Txarrak. Grandísimo...

 

FERNANDO BLANCO/JUAN MORILLAS/THE INDEPENDENT/RF
Un instante decisivo, como diría Henri Cartier-Bresson, en el desarrollo del Resurrection Fest del pasado 2018. Concretamente, el público, entregado y fiel a lo largo de décadas, al grupo Kiss.
FOTO: FERNANDO BLANCO/JUAN MORILLAS/THE INDEPENDENT/RF

Algunos datos sobre este Resu

Las cifras igualan o superan los años anteriores. Serán cien los grupos que figuran en total en el cartel. Y cien mil personas pasarán por la villa marinera de Celeiro, enclave del Resu, subdivididas en 28.000 por día los días jueves, viernes y sábado, y añadiendo la Warm Up Party del miércoles día 3. Los abonos para todos los días están agotados desde el pasado 15 de febrero. Quedan unas cuantas entradas sueltas para cada jornada, pero, la verdad, no son muchas, yb seguramente se producirá en breve el Sold Out. Conviene observar la siguiente desproporción: cien mil visitantes al festival, en contraste con el número total de habitantes de Viveiro, que no sobrepasan los 16.000. La joya de la corona del festival, una de las cosas que más llama la atención a todo el mundo, es el fenómeno de los Resukids, la organización interna que se ocupa de los hijos de los visitantes, y que se lo pasan de pura fábula yendo de un lado a otro, haciendo deporte y un sinfín de cosas más. Uno da fe de la hermosura de esa idea. Y, como de costumbre, habrá de tener lugar una encuesta sobre qué grupos desea el público que vengan el próximo año 2020.

Información general:

www.resurrectionfest.es/info

1963

Se firma entre España y Noruega un convenio bilateral para evitar la doble imposición. Mediante este acuerdo, se decidió que debían pagar impuestos en Noruega. Eso sí, por ley tenían prohibido afiliarse a la seguridad social, ya que para ello había que estar empadronado en un municipio del país. Requisito que no se le exigía a los noruegos, ya que algunos incluso tenían residencia en España.

1994

Hasta la década de los noventa, con la instauración del Espacio Económico Europeo (EEE) el 1 de enero de 1994, no hubo un acuerdo entre los gobiernos español y noruego para el reconocimiento de los trabajadores internacionales, su derecho a entrar en el sistema de protección social y, con ello, la garantía del pago de sus pensiones. No obstante, éste no tiene carácter retroactivo.

 

2008

Nace el colectivo Long Hope. La organización es la responsable de interponer una demanda contra el Estado Noruego, al amparodel Convenio Europeo de Derechos Humanos, y en tribunales noruegos, como paso previo a Estrasburgo.