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Un repaso a doce meses por la gran pantalla

Títulos oscarizados como 'La forma del agua' o 'Tres anuncios en las afueras', la certera 'Foxtrot', el singular terror de 'Hereditary', la monumental 'Los archivos del Pentágono', la inclasificable 'El reverendo' o la deliciosa 'Loving Vincent' son solo algunas de las películas que quedan fuera de esta incompleta y caprichosa lista

S. OTERO   | 06.01.2019 
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Después de que 2018 se conviertiera en historia, es justo y necesario repasar lo mejor del año cinematográfico. Un curso que, ante la ausencia de la últimamente habitual cita navideña con Star Wars, terminó con una cartelera tomada por superhéroes marinos, niñeras cantarinas, robots ochenteros e ídolos musicales que se nos fueron antes de tiempo. Títulos oscarizados como La forma del agua o Tres anuncios en las afueras, la certera Foxtrot, el singular terror de Hereditary, la monumental Los archivos del Pentágono, la inclasificable El reverendo o la deliciosa Loving Vincent son solo algunos de los filmes que quedan fuera de esta incompleta y caprichosa lista que intenta resumir doce meses de cine. Una lista en la que también tendrían cabida un buen puñado de brillantes cintas patrias como La enfermedad del domingo , Carmen y Lola, Campeones, Viaje al cuarto de una madre o Sin Fin.

Ahí van, en orden totalmente aleatorio, 18 películas que marcaron 2018 :

'THE FLORIDA PROYECT'. Sean Baker demostró que en los arrabales de Disneyworld también habita la magia, otra clase de magia, en un filme duro pero no exento de ternura y humanidad. Virtudes, ambas, reflejadas con desbordante veracidad en los jóvenes protagonistas del filme, apuntalados por un excepcional y certero Willem Dafoe.

LUCKY'. Ese formidable y siempre poco reconocido prodigio interpretativo que es Harry Dean Stanton brilla como rostro y alma de este socarron drama sobre la vejez adornado con hechuras de wéstern crepuscular. Una película admirable que cuenta, además, con uno de los mejores cameos del año cortesía del genio y figura David Lynch.

'THE GUILTY'. Un escenario, un protagonista y toneladas de tensión dispensadas únicamente a través del hilo telefónico. El danés Jakob Cedergren sufre en sus carnes la impotencia y tormento que, también en su intento de buscar una salida ante una situación límite armados únicamente de un teléfono, vivieron el Ryan Reynolds de Buried o el Tom Hardy de Locke. Con una propuesta no tan claustrofóbica, pero igual de austera, la opera prima de Gustav Möller convierte sus limitaciones en fortalezas para, llamada a llamada, armar uno de los thrillers más sorprendentes del año.


'QUIÉN TE CANTARÁ'. Con su último trabajo, el director de Magical Girl y Diamond Flash vuelve a demostrar que es una de las voces más lúcidas y singulares del cine español. Lo nuevo de Vermut es viaje perturbador, hipnótico y absolutamente exquisito en lo formal en el que, además de la voz de Eva Amaral, brilla con luz propia el soberbio trabajo de Eva Llorach.

'SPIDER-MAN: UN NUEVO UNIVERSO'. Miles Morales ha llegado para quedarse. La protagonizada por la última versión del trepamuros es la película de animación más impactante del año, una de las mejores cintas de superhéroes de la historia, y sin duda alguna, la mejor película de Spiderman hasta la fecha. Una aventura valiente e innovadora, tanto desde el punto de vista argumental como formal, que abraza libremente el espíritu de los cómics y que, sobre todo, es condenadamente divertida.

'EL HILO INVISIBLE'. Quizá no sea su trabajo más redondo, pero Paul Thomas Anderson obsequia a Daniel Day-Lewis con la despedida que un titán como él se merece y al público con un filme... de alta costura. Un complejo, pérfido y fascinante tratado sobre la obsesión inherente a la genialidad.

'ISLA DE PERROS'. Wes Anderson volvió a hincarle el colmillo al stop motion, una artesa técnica con la que ya probó (buena) fortuna en 2008 con Fantástico Mr. Fox y que le permite plasmar en pantalla todo lo que pasa, clasifica y compone su cabeza sin tener que supeditar sus simetrías y pulsiones 'tweeds' a las limitaciones de las imágenes reales. Isla de perros es, además de un respetuoso homenaje a la cultura nipona, un filme simplemente delicioso. Muy posiblemente, el mejor cuento cinético del año.

'LEAN ON PETE'. En su tercer largometraje Andrew Haigh relata la odisea de un adolescente que tras quedarse huérfano, inicia acompañado de su viejo caballo un viaje del Oeste al Este en busca de una familia que evite su entrada en el pozo negro del sistema. El joven Charlie Plummer protagoniza, con el aplomo de todo un veterano, otra de esas pequeñas grandes historias de la América profunda que, como ya la mencionada Lucky o la también imprescindible The Rider, rebosan verdad y brillante melancolía.

'COLD WAR'. Poco más de hora y media le basta a Pawel Pawlikowski para armar una de las historias de amor más fascinantes y poéticas de los últimos años. Una joya inmensamente poderosa en su fondo y superdotada en lo formal en la que cada uno de los planos es, en su glorioso blanco y negro, una postal imborrable.

'UN ASUNTO DE FAMILIA'. Kore-eda, el director que más y mejor habla de la familia, regresa a su tema estrella para relatar el día a día de un clan marginal y su extravagante, y moralmente muy dudoso, estilo de supervivencia. Un filme sutil, simpático y tierno en no pocos pasajes, que rompe definitivamente en obra maestra con su demoledor tercer acto. Un último tramo en el que, sin juzgar, sin moralinas, Kore-eda sacude los cimientos de lo mostrado con una incómoda revelación que amenaza con derribar la idílica imagen que el espectador había construido de esa familia hecha de retales, de deshechos cosidos por la solidaridad de los desamparados, de aquellos que tienen poco o nada.

'ROMA'. Alfonso Cuarón también abraza la en estos casos casi milagrosa monocromía para parir una bellísima carta de amor a su niñera y a su acomodada infancia en unos años convulsos en México. El trabajo más personal del mexicano es, además de un ejercicio de desnudez emocional , un alarde del manejo del lenguaje cinematográfico y de algunas de sus más sutiles armas, esas con las que el séptimo arte es capaz de revivir como propias sensaciones y sentimientos vividos por otro.

'UN LUGAR TRANQUILO'. Junto a Hereditary, la de John Krasinski es la cinta de terror del año. Un alarde de libertad en el cine de género que demuestra que al verdadero terror se llega más y mejor a través de la tensión que de los carruseles y sustos y gritos. Un lugar tranquilo es, en definitiva, de esas criaturas cinematográficas que valen, literalmente, más por lo que callan.

'VENGADORES: INFINITY WAR'. Diez años y casi una veintena de películas han tenido que recorrer los fans del Universo Cinematográfico Marvel para vivir el primer y devastador enfrentamiento contra Thanos , el villano que redujo a cenizas la mitad de la vida del universo... y rompió la maldición de los malos en CGI. El partido de vuelta de esta final de la 'Champions Cósmica Superheróica', en la que los buenos van perdiendo por goleada, será en abril bajo el título de Endgame.

'EL REINO'. Ni la titánica actuación de Antonio de la Torre. Tampoco su excepcional plantel de secundarios. Ni siquiera esos momentos en los que la musculosa dirección de Sorogoyen consigue disparar la tensión. Puede que el gran atractivo de El Reino , aquello que hace de ella un filme tan magnético e inmersivo, resida en su capacidad para, mientras intentamos canalizar nuestra indignación , mantener durante dos horas nuestra mente jugando al 'Quién es quién', cotejando los personajes y hechos que se relatan en pantalla con las andanzas de los rostros que vemos día sí y día también en las noticias... y pensando en que todo eso que no vemos, y nunca veremos, debe parecerse bastante a esto.

'MISIÓN IMPOSIBLE: FALLOUT'. El blockbuster, en el más glorioso y gozoso sentido de un término injustamente denostado, más completo del año. Espectáculo puro y duro capitaneado de nuevo por un Tom Cruise al que el adjetivo incombustible ya se le ha quedado corto . La película de acción del año nos regaló además, con permiso del bigotón de Rami en Bohemiam Rhapsody, el mostacho más célebre del año cinematográfico cortesía del Superman (en su tiempo libre) Henry Cavill.

'SIN AMOR'. Andrey Zvyagintsev se acerca de nuevo sin condescendencia a su país natal para armar un relato brillante y desolador sobre la desaparición de un joven de doce años. Él, Alyosha, es la víctima, el daño colateral de la guerra sin cuartel que desde hace años libran sus padres. Una pareja rota ya hace años que proyecta en él sus frustraciones, errores y resentimientos. Así, a través de las miserias y desesperación del matrimonio putrefacto , Zvyagintsev escruta a todo un país ante el que el término desafección también se le ha quedado corto.

'DOGMAN'. Junto a la también imprescindible Lazzaro Feliz, la de Matteo Garrone es el gran hallazgo cinematográfico transalpino del último año. Una fábula cotidiana y a la vez extraña que constata la máxima de que, por muy bueno y paria que uno sea, todo el mundo tiene un límite .

'CUSTODIA COMPARTIDA'. Tremenda, terrible y, por desgracia, todavía muy necesaria, la cinta francesa escrita y dirigida por Xavier Legrand refleja con admirable y perturbadora crudeza esa lacra que sigue siendo la violencia machista.