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Maruja Mallo - Pablo Neruda, amor por las caracolas y el misterio de Rapa Nui

    maruja mallo y pablo neruda compartieron una cercana amistad que se prolongó en el tiempo. Se encontraron en ocasiones durante la larga estancia de la pintora en América y ambos sintieron una enorme fascinación por el mar y los frutos que este ofrece; fue una fuente de inspiración que se ha visto reflejada en poemas y pinturas y de todo ello han quedado referencias.

    Ese entusiasmo se aprecia en las fotografías en las que aparecen juntos, en las playas chilenas de rocas oscuras y de espectaculares algas, con las que la pintora se cubre y traza un manto. Son los escenarios próximos a la residencia de Neruda en Isla Negra, al sur de Valparaíso.

    El extraordinario universo marino se inmiscuye en su poesía y en sus colecciones. A a los conjuntos de mariposas, máscaras, botellas con formas de múltiples procedencias se suman los grupos de mascarones, estatuas de proa y caracolas de variada e insólita belleza, de caprichosas formas e infinito colorido, raros ejemplares de curiosas especies y texturas. Las caracolas darán lugar a una antología única, que fue enriqueciendo la existencia del poeta a lo largo de los años.

    Amante del mar desde la niñez, Neruda logró reunir más de ocho mil piezas y en 1954 donó a la Universidad de Santiago de Chile una parte considerable de ese conjunto.

    El Instituto Cervantes organizó en 2009-2010, la exposición Amor al mar. Las caracolas de Pablo Neruda y en ella se mostraban por primera vez más de 400 ejemplares de su preciado tesoro, procedentes del Archivo Central Andrés Bello de la Universidad de Chile.

    Y ese extraordinario poder de las oceánicas aguas que bañan las playas de Chile y Uruguay, del Pacífico y el Atlántico, arraigó igualmente en la pintura de Maruja Mallo. Las singulares especies marinas de aquellas costas: peces, algas, medusas, estrellas de mar, caracolas, ramas de coral quedarían reflejadas en las Naturalezas vivas, creadas a partir de 1941, elementos que conviven en simbiosis con exóticas flores y plantas autóctonas de aquella naturaleza, formando asociaciones de sublime belleza.

    Compartiendo un sentimiento común de admiración por las sorprendentes estructuras de aquella diversidad de objetos, la pintora y el poeta dejaron constancia de su influencia en sus respectivas obras. Y desde los mismos sentimientos, fruto del encuentro con la grandeza del mar y su lejanía, quedaran reflejadas otras ensoñaciones que hicieron posible una historia de fabulación, que deriva de la identidad con Pascua y la cultura Rapa Nui.

    Maruja Mallo mencionó en ocasiones en algunos medios de comunicación, a su regreso a España, el viaje realizado a la Isla de Pascua con Pablo Neruda. En una de esas confesiones, en la entrevista: Maruja Mallo: “La forma explica el contenido de una época”, publicada en el diario El País, el 30 de enero de 1977, decía, “Recuerdo mi asombro ante la Isla de Pascua, adonde fui con Neruda. Quinientos gigantes, hombres que contemplan el cielo pueblan la isla”.

    Durante años se transmitió esa información, se daba por hecho que ese viaje se había producido en torno a mediados de los años cuarenta y se consideró real, asociado al conocimiento de la isla, a la inmersión en su fascinante enigma y a las revelaciones e intuiciones allí surgidas, que estarían en el trasfondo de una serie de obras de Mallo de herméticos contenidos. Pero en realidad, no hay referencias fidedignas que atestigüen que esa aventura legendaria en compañía del poeta se hubiese llevado a cabo.

    Si bien, Gunter Castanedo, en Pablo Neruda y el enigma de Isla de Pascua (2009 ), y El “otro” viaje de Neruda a la Isla de Pascua (2010), mantiene la hipótesis de que el poeta habría viajado con la pintora de un modo secreto, en 1945, y que no quiso documentar. Se sustenta su teoría en la idea de que Neruda no hubiese escrito sobre la isla de un modo imaginario, sin haber estado allí.

    Canto General incluye tres poemas referidos a Pascua, asociados a una cosmogonía americana ancestral que surgía del océano y que Neruda magistralmente construye y Maruja Mallo conoce. No obstante, el único viaje a la isla del que se tiene constancia, y se describe en la biografía oficial del poeta, es el que realiza en el año 1971, participando de una misión que se traslada a Pascua para la filmación de una serie para el Canal 13 de la TV Chilena. Mientras tanto, dejemos pendiente en los territorios del misterio ese fabuloso viaje del poeta y la pintora, ya fuese soñado o cierto.

    04 may 2021 / 01:00
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