Santiago
+15° C
Actualizado
jueves, 27 enero 2022
19:47
h

Obesidad, insomnio o lesiones por el mal uso de las pantallas en la infancia

Uno de los riesgos principales está en la utilización de dispositivos como la tableta o el móvil como mecanismo de desconexión ante la dependencia virtual que conlleva

Los niños y adolescentes actualmente hacen uso de las pantallas para todo: leer, estudiar, entretenerse, relacionarse con amigos, compañeros y familiares, a veces desmesurado, con una media de cinco horas diarias, que puede alterar su salud.

El doctor Manuel Baca, jefe del servicio de Pediatría y de la Unidad del Adolescente del Hospital Quirónsalud Málaga señala, en una entrevista a Europa Press, que “el excesivo uso de dispositivos con pantallas, como ordenadores, tabletas, móviles, puede originar déficit de atención, problemas de sueño, hiperactividad, agresividad, menor rendimiento académico y dificultades en el desarrollo del lenguaje y de la adquisición de vocabulario”.

Por ello, recomienda establecer un orden y unas normas para su correcto uso bajo supervisión. Aconseja el entretenimiento mediante lectura y juegos tradicionales, pues potencian la resolución de problemas, la creatividad y el ejercicio físico.

El uso de las nuevas tecnologías puede ser muy bueno y estimulante, son herramientas de conexión y aprendizaje; sin embargo, “se estima que los jóvenes pasan cinco horas al día con ellas, lo que supone un uso desmedido que altera su conducta y salud”.

“Lo más importante es ser conscientes de que un mal uso puede crear adicciones y se puede perder la dimensión de la realidad e intensificar el riesgo de aislamiento social”, incide el especialista.

De esta manera, existe un riesgo social y emocional; cada vez se necesita más tiempo de uso para obtener el mismo nivel de satisfacción, manifestándose en limitaciones de la conducta social, cambios en las relaciones familiares y en el rendimiento académico, señalan desde Quirónsalud.

Por otro lado, apuntan que en muchas ocasiones la adicción a las pantallas lleva a utilizarlas a todas horas, alterando incluso las del sueño.

“El riesgo se encuentra en usar el móvil o tableta como desconexión, como preparativo al sueño, sin tener en cuenta la dependencia virtual que conlleva y la disminución de la calidad del mismo”, se alerta desde la Unidad del Adolescente del Quirónsalud Málaga.

Diversos estudios muestran que interactuar con dispositivos electrónicos antes de acostarse provoca insomnio crónico, una de las grandes patologías del siglo XXI. De hecho, un reciente estudio en la revista científica PNAS advierte de su capacidad de hiperalterar el cerebro; es decir, que emiten información de manera compulsiva y nuestro ojo se ve obligado a asimilarla a un ritmo frenético, por lo que el cerebro continúa con alta actividad.

“Para dormirse nuestro cuerpo debe liberar melatonina, la hormona inductora del sueño y ésta solo se produce si creamos un entorno propicio para ello: oscuridad, silencio, cuerpo relajado, párpados cerrados. La luminiscencia es un factor que lucha contra nuestro descanso. El uso de cualquier dispositivo emisor de luz acaba por retrasar la conciliación del sueño y retarda la fase REM de éste”, según el doctor Baca.

La Fundación Nacional del Sueño de Estados Unidos demostró, con un sondeo, que chatear es la actividad más frecuente en horizontal. Un 20 % lo hace cada noche y un 69,5 son menores de 30 años.

La encuesta emitió un dato preocupante sobre la interferencia del sonido del móvil: un 16 % ase despertaba por los sonidos del teléfono.

En relación con posibles patologías, si los niños pasan mucho tiempo con una pantalla muy reducida y cercana a la vista, su sistema de enfoque se podrá ver alterado.

Además, y según el especialista, podrían observarse defectos de graduación como la hipermetropía, el astigmatismo o incluso estrabismo.

Aumentan las lesiones musculares y el sedentarismo, y se pueden generar contracturas, además de multiplicarse el riesgo de obesidad y diabetes ante la falta de ejercicio.

tecnologías
Consejos

···Los dispositivos tecnológicos no pueden estar en la habitación del niño o adolescente, sino en una de tránsito, como el salón o despacho.

···Debe haber una persona adulta presente cuando el menor esté utilizando la tecnología para que controle el tiempo de exposición, así como los contenidos, medios y redes sociales que se visitan y la información que se entrega.

···Es fundamental que las contraseñas de acceso a las redes y otros canales no estén sólo en posesión del niño, sino que los padres también deben conocerlas.

···Hay que añadir la limitación del uso de diferentes pantallas y pactar con los hijos en qué circunstancias se pueden utilizar y cuándo no, como en el colegio o en reuniones familiares. Y se debe sumar la desconexión obligatoria a la hora de dormir.

···El dispositivo debe estar fuera de la habitación, en silencio. Si se necesita algún hábito de desconexión, leer.

···Los pediatras ven fundamental fomentar las actividades al aire libre y los juegos tradicionales, ya que “el juego debe convertirse en una fuente de salud y no en una dificultad para el bienestar presente y futuro del niño.

22 nov 2021 / 01:00
  • Ver comentarios
Noticia marcada para leer más tarde en Tu Correo Gallego
Selecciona los que más te interesen y verás todas las noticias relacionadas con ellos en Mi Correo Gallego.