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Piratas, un lazareto, una cárcel: eso es San Simón

Santiago. Sonia Rey.

La isla de San Simón es uno de los parajes más desconocidos y, a la vez, más reconocidos de Galicia: a todos nos suena, pero ninguno sabríamos decir por qué y casi nadie habrá tenido el placer de visitarla. Entrar en ella es saltar directamente a otra época, formar parte de un grandioso y a la vez triste pasado, pues en ella han sucedido las escenas más emblemáticas, maravillosas y también las más horribles y crueles de la ría de Vigo.

¿Sabíais que en este rincón del Atlántico estuvo inspirado el atraco del famoso Nautilus del capitán Nemo, creado en Veinte mil leguas de viaje submarino? Existe una placa conmemorativa en la zona dedicada a Julio Verne.

Un lugar así no deja indiferente a nadie, pues nada más cruzar el acceso a la misma el ambiente cambia. “La atmósfera que te envuelve es mágica, absolutamente distinta a todo lo conocido”, asegura la artista e investigadora cultural Iria Vázquez, guía de las visitas realizadas a la isla durante el Festival SinSal.

En la Prehistoria, la isla estuvo habitada, al igual que durante la ocupación romana de la península Ibérica, aunque realmente fueron los caballeros templarios los que la rescataron del mapa con la fundación de un monasterio en el siglo XII, que luego pasó a la orden de los franciscanos. Siglos después, la isla pasó a manos de Isabel la Católica.

LEJOS DE SER LA TÍPICA ISLA PARADISÍACA. “San Simón se ha ido reconvirtiendo desde la Edad Media hasta la Contemporaneidad, pasando por un montón de estilos distintos y, precisamente, la isla resulta especial por todas esas reconversiones que ha hecho a lo largo de su historia”, explica Iria. “Ha pasado por todas las polaridades y ángulos y se aleja mucho de la típica isla paradisíaca, tiene una naturaleza agreste y se puede apreciar su pasado colonial a través de la arquitectura”.

El famoso pirata y corsario Francis Drake saqueó la isla de San Simón a finales del siglo XVI. Uno de los avantes históricos acaecidos en el islote y su ensenada más relevante fue la batalla naval de Rande, en 1702, que enfrentó a los escuadras de las coaliciones anglo-holandesa e hispano-francesa dentro del contexto de la Guerra de Sucesión Española entre los Austrias y los Borbones, con la derrota de esta última. Se dice que de uno de los galeones arrasados perdura todavía un tesoro oculto bajo el mar. ¿Os atreveriais a buscarlo?

PASEO DOS BUXOS. El lugar más emblemático y que llama poderosamente la atención de todos los visitantes es el paseo de Os Buxos, “una cúpula arbolada que tiene más de 150 años y forma parte del Catálogo de Árboles Senlleiras creado por la Xunta de Galicia, en el que se incluyen los ejemplares y especies arbóreas que es necesario proteger”, afirma Iria.

Ataques piratas, la batalla de Rande, asentamiento de diferentes órdenes monásticas y religiosas, templarios, anglicanos... San Simón ha absorbido los momentos históricos más importantes de la ría de Vigo. “Siempre ha pasado de un lugar a otro: de lo místico y lo religioso a lo tempestuoso y dramático”. “Ha pasado por todos los estadíos humanos, es una isla muy poliédrica, en ese sentido”, asevera la experta.

GRAN SINGULARIDAD. “No hay un ejemplo parecido de una isla similar en todo el territorio nacional, tanto es así que a finales del siglo XIX, los únicos lazaretos y centros de cuarentena internacional para aislar a personas con enfermedades infecciosas que existían en España eran el de San Simón, de 1842, y el de Mahón, en Menorca, por el que pasaba el tráfico marítimo del Mediterráneo, de 1817”, revela la guía.

Asimismo, cabe recordar que “fue muy disputado el lugar en el que se situaría el lazareto del Atlántico, ya que se barajaron más posibilidades, como las Islas Cíes o la Isla de Tambo, en Pontevedra”. Iria explica que esta disputas se debían a que “el lugar porque traería mucha riqueza comercial a la zona”.

AGRADECIMIENTO ANTE LO DESCONOCIDO. “Lo que más percibes cuando realizas este tipo de visitas guiadas es la fascinación de la gente, seguida de un inmenso agradecimiento por darles a conocer algo que desconocían totalmente”, asegura Iria. Por un lado, ir a la isla “ya es una experiencia a nivel sensible e histórico, llegas a un lugar donde la arquitectura es ajena”.

“Es una arquitectura de vanguardia que fue traída, que se desarrolló en Francia después de muchas investigaciones sobre los centros sanitarios, una arquitectura racionalista de vanguardia, de la mano de arquitectos como Bernard Foillet”. Además, “Alejo Andrade fue el encargado e ingeniero de todo el diseño del lazareto, un hombre humanista con una sensibilidad increíble y siempre en conexión con avances y progresos internacionales”.

LEYENDAS. San Simón, pese a ser una desconocida siempre ha sido objeto de la creación de leyendas populares. “Hay muchos relatos personales y biográficos de personas que estuvieron allí, incluso cartas de presos... que te llegan de manera muy intensa”. Esto contrasta mucho, tal con cómo podemos ver a la isla en la actualidad: templada, con estética racionalista, depurada y equilibrada.

27 jul 2020 / 00:01
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