Santiago
+15° C
Actualizado
martes, 29 septiembre 2020
02:12
h

Secretos del auténtico pimiento de Herbón

Santiago. Arturo Reboyras

Agosto es el mes del pimiento. En Herbón (Padrón), de no estar sumergidos en una pandemia mundial, se hubiese celebrado el pasado fin de semana una gran fiesta de exaltación de esta pequeña hortaliza de color verde esperanza que un día del siglo XVI los frailes franciscanos llevaron de América a su convento de la ribera del Ulla. Hoy los pimientos de Herbón se han convertido en el producto estrella de la capital del Sar, y gracias a ellos el nombre de Padrón resuena en todos los rincones del mundo: desde la Quinta Avenida de Nueva York hasta el Camino Kumano Kodo de Japón.

Es fruto de verano y el sol es su mejor aliado para lograr el color, textura y sobre todo sabor que se busca. El buen clima del pasado mes de julio ha permitido que las plantas ofrezcan un aspecto vigoroso. Al menos en las fincas de Carmucha Lago, a donde nos hemos desplazado para conocer de primera mano los secretos del cultivo de esta hortaliza tan famosa, cotizada y sabedeira. Allí brotan de las plantas miles de pimientos cada día. Y además, este año son de una calidad excelente, según la reconocida maestra pementeira, quien lleva en estas labores nada menos que sesenta años, desde los catorce, cuando su madre, Carmucha Rivera, que, centenaria, sigue gozando de muy buena salud, le entregó su primer gran cesto de mimbre para ir a apañar a las leiras de Herbón y la comarca.

Para obtener unos buenos pimientos es fundamental gozar de un tiempo caluroso y también disponer de un buen sistema de riego; aunque el proceso no es tan fácil como parece. Es muy trabajoso y para conseguir un producto de alta calidad hace falta experiencia. Porque los trucos empiezan ya en el proceso de selección de la planta y en su cultivo. Secretos muy bien guardados, como la elección del día o mismo de la persona que debe hacer el agujero y deja caer la semilla, son la clave.

La campaña se presenta con muy buenas expectativas: “Hai moito pemento e moi bo”; sin embargo, parece que el coronavirus lo está chafando todo. Productores como Pementos Carmucha han notado una bajada de la demanda, sobre todo teniendo en cuenta que el sector hostelero es su principal cliente. No obstante, en sus instalaciones se siguen envasando cada día, con los sellos de Denominación de Orixe Protexida y Galicia Calidade, cientos de bolsas de pimientos de Herbón. Además, su laboratorio de ideas tampoco descansa ni un minuto. Allí dan el callo el hijo y los nietos de Carmucha: José Manuel Ferro, Alejandro y Andrea. Ellos son los creadores de una rica confitura de pimiento y también del exitoso pimentón verde made in Herbón por el que se pelean grandes cocineros de nuestro país; y que también ha dado productos tan interesantes gastronómicamente hablando como el queso que elabora Casa Zolle y que deja un elegante chute de pimiento en el paladar. El equipo de I+d+i trabaja ahora en nuevos productos que previsiblemente verán la luz en los próximos meses. Todo con el objetivo de desestacionalizar y llevar a la mesa durante todo el año una hortaliza que hasta no hace mucho se limitaba al verano.

José Luis Ferro, el marido de Carmucha, es un gran experto catador. Solo con ver un pimiento sabe si es de Herbón o no: por su forma, su brillo, su olor... y también si pica ou non. Dice que el pimiento se puede plantar en muchos lugares del mundo, pero en ninguno logrará el sabor inconfundible que solo alcanzan aquellos que nacen y crecen en Herbón.

05 ago 2020 / 11:19
Noticia marcada para leer más tarde en Tu Correo Gallego
Tema marcado como favorito