El Correo Gallego

Verano
1681

BOIRO // EX PROFESO

La cita estival de 38 seminaristas

El autor del 'Conxuro da Queimada', entre los ex alumnos de la promoción de 1950-51 del San Roque que ayer se reunieron en Lampón // Cuatro de ellos vinieron ex profeso desde Alicante, Málaga, Tenerife y Sevilla para reencontrarse con sus compañeros

Foto de familia de los antiguos alumnos del seminario de San Roque de Santiago, ayer en el atrio de la iglesia parroquial de Lampón
Foto de familia de los antiguos alumnos del seminario de San Roque de Santiago, ayer en el atrio de la iglesia parroquial de Lampón

SUSO SOUTO • BOIRO   | 06.08.2009 
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En el atrio de la iglesia parroquial de Santiago de Lampón, en Boiro, se amontonaban ayer los recuerdos de aquel verano de 1950, el primero de la promoción del seminario compostelano de San Roque. No todos acabaron su formación en el curso de 1962-63. De los 67 que compartieron las aulas de dicho centro, 38 se reunieron ayer para pasar revista a sus vidas.

Hoy, todos están jubilados y la mayoría peinan canas, pero mantienen un excelente sentido del humor y, sobre todo, un envidiable sentido del compañerismo, que han sabido cultivar durante seis décadas. Tras asistir a una misa solemne en dicho templo, compartieron mesa y mantel en el restaurante Chicolino.

Entre los participantes en esta emotiva xuntanza se encontraba el autor del Conxuro da Queimada, Mariano Marcos Abalo, natural de A Pobra y residente en Vigo desde 1960, donde trabajó como administrativo de banca.

Marcos Abalo compuso en 1967 el Mouchos, coruxas, sapos e bruxas, al que en 1974 añadió dos estrofas. En 2001 registró la propiedad intelectual de una composición que forma parte ya de la historia popular de Galicia. Ayer, Abalo confesó que el conxuro nació una noche de juerga a bordo de un barco decomisado en el puerto de Vigo.

Otro ilustre que forma parte de esta generación de seminaristas del 50 es el que fue alcalde de Vedra durante 8 años, José Mogo, quien ayer portaba la cruz mientras recordaba el calvario que soportó en más de una ocasión en su faceta política.

Cuatro de ellos residen fuera de Galicia y se desplazaron ex profeso para esta cita; se trata de José Pena Collazo, de Alicante, que fue maestro nacional y director de música; Santos Cardama, de Málaga, que fue jefe de operaciones del puerto; Antonio Olveira Alcalde, de Sevilla, que fue maestro nacional, y Juan Gándara Mouzo, de Tenerife, que fue militar.

Albariño desde Puerto Rico

El único que reside fuera de España es Generoso Trigo García, catedrático de Filosofía en Puerto Rico, que sí acudió a la xuntanza del año pasado en Carballo. A esta sexta edición no pudo acudir, pero le hizo llegar a sus compañeros 40 botellas de albariño Martín Codax. Todo un detalle desde la diáspora de un hombre que hizo honor a su nombre.

De aquella promoción, 20 acabaron ordenados sacerdotes: Barbazán Tomé, Botana Agra, Canedo Villamisar, Domínguez Suárez, García Rozados, Garrido Vázquez, Otero González, Parada González, Porca Viñas, Rial Souto, Silva Magariños, Torea Sendón, Ismael Esmorís Bello, Manuel Castroagudín Torres, Enrique Camino Furelos, Manuel Tasende Díaz, José Madriñán Soto, Daniel Espiño Otero, Manuel Longa Pérez y José Bande Castro. Los ocho últimos oficiaron la misa solemne junto al párroco de Lampón, Marcelino Sánchez Somoza, y el de Santiago do Deán, José Soneira.

El eslabón perdido de esta cadena generacional es Vilas Alvite (nadie recuerda su nombre), cuyo rastro de perdió en Brasil. Sus compañeros recuerdan que era un excelente jugador de fútbol.

Dos de los responsables del éxito de esta concentración son Francisco Pérez Domínguez, más conocido como Pacucho (el brazo derecho del párroco de Lampón) y Santiago González-Brañas Barreiro, sobrino-nieto de Alfredo Brañas, que fue el encargado de localizar a buena parte de sus antiguos compañeros y que forma parte del grupo músical vigués Brétema junto a Mariano Marcos Abalo.

Algunos acabaron en el sector de la banca, como José Manuel Lago Santiago, de Muros, ex empleado del Banco Pastor; otros, en la docencia, como Manuel José Botana Agra, que fue catedrático de Derecho Mercantil y Trabajo en la Universidad de Santiago, o José López Silva, ex profesor del instituto Rosalía de Castro de Santiago, que hoy, alejado ya de las aulas, confiesa que en su etapa de seminarista "era el más rebelde y copiaba en los exámenes sujetando el libro entre los pies". Pecata minuta.

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