El Correo Gallego

Verano

DE FIESTA EN TRAJE... DE BAÑO

Comida en Noia de empleadas de la antigua fábrica de cajas de Pepsi

Treinta y cinco extrabajadoras de la desaparecida empresa Carmade se reencontraron en el Hotel Tío Manolo por iniciativa de Marisa Salgado y un grupo de amigas // La exitosa cita nace con vocación de continuidad

Marisa Salgado, de pie, primera por la izquierda, en la foto de familia con todas las asistentes al encuentro - FOTO: G.
Marisa Salgado, de pie, primera por la izquierda, en la foto de familia con todas las asistentes al encuentro - FOTO: G.

SUSO SOUTO NOIA  | 23.08.2019 
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Les traigo hoy una de esas historias con sabor, con chispa y con frescura. Sabe a cola y rebosa juventud. Hasta principios de los años setenta funcionaba en Noia a todo gas la fábrica de cajas de madera Carmade SL, donde actualmente se levanta el supermercado Eroski.

Su plantilla estaba formada por unas 150 personas, en su mayoría mujeres, y era uno de los motores económicos del municipio. Su principal línea de producción era la de cajas para la compañía Pepsi Cola.

La irrupción del plástico en este ámbito del mercado obligó a los propietarios a diversificar el negocio, y empezó a profesionalizarse en las cajas para botellas.

Posteriormente, la empresa se trasladó a la zona de Miñortos, en Porto do Son, donde en la actualidad sigue siendo líder en su sector. Con cuatro décadas de experiencia en embalaje, los mejores vinos franceses se almacenan y distribuyen en las cajas fabricadas por la firma Ornanda, que anualmente exporta una media de dos millones de unidades.

Pues bien: una de sus extrabajadoras, Marisa Salgado (tía de la concejala de Deportes noiesa, Laura Salgado), decidió contactar con sus antiguas compañeras de faena y organizar un reencuentro.

La iniciativa fue todo un éxito y finalmente se reunieron un total de 35 para comer y pasar el día juntas en el Hotel Tío Manolo de la villa noiesa.

Aquella fábrica dio trabajo a muchas familias de noieses, y fueron varios los vecinos que se ganaron la vida allí junto a otros familiares... e incluso miembros de varias generaciones. De hecho, además de Marisa también trabajaron allí sus hermanos Manolo, Sara y Eduardo (ya fallecido).

Almeida, de Merelle, que era operador de sierra, lo hizo también junto a sus dos hijas, Carmen y Pilar.

En esta primera cita (que nace con vocación de continuidad) la más veterana era Pepita, de 81 años, que dedicó a esa tarea buena parte de su vida y de jubiló allí.

"Montábamos muchísimas cajas al día e incluso cargábamos los camiones", recuerda Marisa, la promotora de la fiesta, que estuvo en la planta siete años. "No sólo producíamos para la Pepsi; también para cadenas de bollería como Donuts o Panrico y para marcas de cerveza como Skol", añade. Durante esta fiesta de confraternidad, todas recordaron anécdotas de su juventud. Como pueden ver en sus rostros, se lo pasaron divinamente y ya se han puesto manos a la obra para que la del próximo verano sea aún más multitudinaria.