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Mus en Vilagarcía, adiós a Maestral en Sanxenxo y regata de barcos clásicos

Suspendidos los conciertos de Pablo López y Vanessa Martín, entre otros, en Sanxenxo // Fiesta de cumpleaños de Telmo Martín // El veraneo de Rajoy // Luis Zahera será pregonero hoy de la XXVI Festa da Ameixa de Carril

Participantes en el X Torneo de Mus celebrado en el Club de Regatas de Vilagarcía de Arousa.  - FOTO: RCRG
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Participantes en el X Torneo de Mus celebrado en el Club de Regatas de Vilagarcía de Arousa. - FOTO: RCRG

ANA IGLESIAS SANXENXO  | 18.08.2019 
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Bueno, ya está bien. Que alguien me dé buenas noticias, por favor, que llevo dos días escuchando mil pesares. El último, la suspensión del Maestral Music Festival, lo que supone no poder escuchar en vivo a Luar na Lubre, Alfred García, God Save The Queen, Vanesa Martín, Pastora Soler y Pablo López, que todavía estaban en el cartel de este Starlite a la gallega, y que por más vueltas que le doy, todavía no entiendo qué ha pasado para esta desbandada colectiva.

Pero desde aquí mi más sentido pésame y todo el apoyo del mundo a Pablo Alcalá, director del festival, que le ha puesto muchísima ilusión y muchas ganas al proyecto, y ojalá el próximo año se anime a repetir la experiencia. Eso sí, espero que los astros se alíen un poco más a su favor y eliminen de su camino temporales y contratiempos.

RCRG
Ganadores de esta décima edición del famoso torneo estival de mus.
FOTO: RCRG

Una lástima no poder disfrutar de más música en vivo y de más gastronomía con el sello de los chefs Chisco Jiménez y Edu Pardo, y una pena también el tiempo que hizo ayer en el comienzo de la edición más internacional de la Regata das Illas Atlánticas para barcos Clásicos de Época en San Vicente do Mar, en la que destacaron varias embarcaciones venidas de La Rochelle y algunas ya habituales como el Blue Moon, de Luis Molina; el Pingüino Uno, de Carlos Romero; el holandés Miss Demena, de Flor Long; el Cassandra, de Fernando Pazó o el Ayala, de Francisco José Padín, y los barcos con aparejo de vela Cangreja, mis preferidos, como A Meca, de José Manuel Triñanes; el Irmandiña, de José Garrido o el Sara O, de Avelino Ochoa, y que tanto gustaban a N­acho Montenegro.

Y es que es difícil estar en medio del trasiego de barcos por el pantalán y no acordarse de él. Habiéndolo conocido, es fácil entender el vacío que ha dejado en todos cuantos le trataron, como Ana Pastor, amiga personal desde hacía muchos años y la cara amable de la política, que no quiso perderse el homenaje para acompañar a la familia en un momento tan especial y recordar las muchísimas ocasiones en las que ella misma estuvo inaugurando esta regata que lleva la impronta de Nacho.

Una cita casi tan habitual del calendario veraniego de la vicepresidenta del Congreso, como lo son para su marido, José Benito Suárez Costas, los paseos matinales con Mariano Rajoy y algún que otro amigo, como Javier Suárez, por la zona.

Cristina Saiz
La tripulación del Kraker en la salida del puerto de Pedras Negras.
FOTO: Cristina Saiz

Más relajado que en la época presidencial, ya lo digo, con mucho plan pandilla y al parecer, la vista puesta en Leiro, donde la próxima semana ejercerá de pregonero, y donde yo espero encontrarme a su mujer, Viri Fernández, a la que todavía no he visto.

No sé si entre las aficiones del expresidente del Gobierno estará el mus, pero si es así, le reto a él y a su grupo de amigos a que se preparen a fondo para poder competir el próximo año en el torneo que celebra el Real Club de Regatas Galicia de Vilagarcía de Arosa, organizado por Pedro Sánchez de Diego, Joaquín Cuiña y Juan Pita, y en el que este año resultaron ganadores Rafael de la Rocha y su hijo Sergio, seguidos por Beatriz Ozores Rey y Gonzalo Fernández de Mesa, y la pareja formada por Lourdes Portela y Montse Cuiña, con mucha asistencia de participantes.

Un exitazo, vaya, igual que la celebración del cumpleaños del alcalde de Sanxenxo, Telmo Martín, que al parecer llenó la cuarta planta del Náutico de rostros muy conocidos, mientras un piso más abajo Los Limones animaban una cena social.

Tanto ir y venir de coches oficiales y tanto glamour hizo que corriese como la pólvora que por estar, estaba hasta el rey emérito, que digo yo que de haber sido así, bien podía habérselo traído Alfonso Rueda con él a tomar el vinito al Aviador y hacer gala de su famosa campechanería a dúo.