Lo más habitual es que las pensiones de los jubilados en España se abonen en 14 pagas, una por cada uno de los meses del año y dos pagas extraordinarias al año, que se hacen efectivas junto con las mensualidades de junio y noviembre por el mismo importe que el de la mensualidad ordinaria correspondiente a dichos meses.

Sin embargo, no todos los pensionistas se encuentran en la misma situación. Los que tienen la pensión prorrateada seguramente ya son conocedores de que, por ejemplo, el próximo junio no verán doblarse la cantidad que reciban en su entidad bancaria, como sí sucederá en las cuentas del resto de jubilados. Es lo que les sucederá a aquellos beneficiarios de una incapacidad permanente con origen en una enfermedad profesional o en un accidente laboral. Pero hay más pensionistas que pueden no cobrar la totalidad de su paga extraordinaria de forma inesperada. Se trata de aquellos que tengan deudas con Hacienda o con la Seguridad Social.

Por normativa legal, la administración no puede embargar el dinero, o parte del dinero, que un pensionista le adeuda si su pensión es inferior al Salario Mínimo Interprofesional (1.134 euros). La cosa, sin embargo, cambia cuando la pensión es superior a esa cifra. Como el mes en el que se recibe una paga extra el pensionista duplica sus ingresos habituales sí podrían ver cómo se les puede retener a cuenta de lo que debe toda aquella cantidad que supere el SMI.