Las cristalinas aguas y las limpias arenas de las islas Cíes aparecieron ayer moteadas de negro. Pero no se trataba de los efectos de ningún vertido de hidrocarburos, sino que era una invasión de cangrejos patexos, que llegaron a todo el archipiélago, incluida la playa de Rodas. Aunque la imagen es impactante, se trata de un fenómeno habitual cuando aumenta la temperatura de las aguas.