En medio de una grave crisis humanitaria, un paramédico palestino fue captado intentando reanimar a una bebé con una mano mientras conducía una ambulancia llena de heridos. La pequeña gemía débilmente entre los gritos de dolor y el sonido de los bombardeos. Sin espacio ni ayuda disponible, el paramédico usó su propio brazo para mantenerla con vida, sin apartar la vista del camino. La ofensiva de Israel en Gaza ha matado a más de 57.000 palestinos, más de la mitad de ellos mujeres y niños, según el Ministerio de Salud de Gaza.