A las cinco de la tarde, los pequeños propietarios de viviendas de uso turístico (VUT) se concentraban en el Obradoiro minutos antes de que comenzase el pleno en el que se iba a someter a votación la ordenanza para regular definitivamente el sector en Santiago. Pese a que tanto el BNG, como el PSOE les habían prometido que se incluiría una especie de indulto a los pisos que estaban anotados en el registro autonómico finalmente a principios de mes, el bipartito presentó la ordenanza sin esta posibilidad. La alcaldesa Goretti Sanmartín explicó que los informes jurídicos no permitían regular los usos preexistentes a través de esta vía. La decisión explica cerrar la vía de una posible legalización para 650 pisos turísticos que operan en Santiago sin licencia municipal. La norma que se votó esta tarde simplemente recoge los pasos a seguir para aquellos propietarios que quieran destinar la vivienda como turística dos meses al año.