
Javier Rosende Novo
El casco viejo de Santiago, entre turistas y temperaturas récord
El 3 de agosto, una ola de calor excepcional llevó a la declaración de la alerta en Galicia. En pleno casco histórico de Santiago, cientos de turistas y peregrinos recorren calles y plazas abrasadas por un sol implacable. La piedra centenaria de la Catedral no solo atrae miradas, también irradia calor, multiplicando el sofoco en largas colas que se extienden por la Praza da Quintana y las callejuelas adyacentes. Sin sombra ni infraestructuras de enfriamiento, solo los soportales de granito, los abanicos y las bebidas refrescantes ofrecen un respiro breve antes de volver a la espera. Más información



