
Javier Rosende Novo
El incivismo visto por los peregrinos
El auge sin precedentes del Camino de Santiago lleva de media cada día hasta 1.500 peregrinos a Compostela y aunque la mayoría de visitantes no causa problemas, algunos comportamientos incívicos como los cánticos, gritos o acampadas en espacios emblemáticos, han reavivado el malestar de los vecinos del casco histórico, que denuncian desde hace años dificultades para descansar y vivir con normalidad. Sin embargo, los peregrinos recién llegados al Obradoiro aseguran no ser conscientes de causar molestias, lo que apunta a que el problema puede estar más relacionado con la masificación turística que con la conducta individual de cada visitante.



