Carla Maronda es una joven de 25 años de Xàtiva a la que una extraña bacteria le ha dejado sin manos ni pies. Parecía que iba a ser una sencilla operación para extirparle un quiste pero todo se complicó y le tuvieron que inducir en coma para salvarle la vida. Tras despertar vio que le había amputado las extremidades, lo que le ha provocado un shock del que todavía no se ha podido recuperar. Ahora todo su entorno y mucha gente anónima se está volcando para ayudarle a pagar las prótesis que necesita.