Médico, cuadro y misterio

Fernando Ponte Hernando

Me propongo hoy contarles un curioso suceso relacionado con un destacado, pero discreto, personaje compostelano, con motivo del hallazgo de un importante cuadro relacionado con él.

En el famoso viaje de 1922 de D. Alfonso XIII a Las Hurdes con el Dr. Marañón y pocos más, aparece, en un segundo plano, un médico apellidado Varela, del que teníamos escasa noticia.

Por lo común del apellido, y el prestigio del pontevedrés Manuel Varela Radío como catedrático de Obstetricia y Ginecología, primero en Santiago, desde 1905, y luego en Madrid, a partir de 1919, hubo quién pensó que se trataba de este. Error que cometió alguna prensa de la época, e incluso el gran biógrafo de Marañón, el buen amigo Marino Gómez Santos (1930-2020) recientemente fallecido.

Este extremo nos fue desmentido por su propio hijo, el también ginecólogo y ex secretario de estado para la Sanidad, Manuel Varela Uña, en su señorial casa de Noia, en verano de 2010, en una visita con Javier Baltar.

Pues no, se trataba del compostelano D. Ricardo Varela y Varela, nacido el 5 de junio de 1860, en el número 3 de la calle de santa Cristina y empadronado, muy cerca de allí, en la Plazuela de San Miguel nº 5.

Varela hizo el bachillerato en el Instituto de Santiago y cursó la carrera de Medicina en nuestra Facultad desde 1876 hasta 1882, en que se licenció con sobresaliente.

Ingresó en el Cuerpo de Sanidad de la Armada, dónde, según Estrada Catoyra, prestó servicios notables, entre ellos, era médico segundo del Acorazado Vitoria en Cuba el 18 de junio de 1898, por los que fue llevado a Palacio por el ya anciano general médico del Ejército y académico de la nacional de Medicina Dr. D. Laureano García-Camisón y Domínguez (1836-1910), que había sido médico del anterior monarca, Alfonso XII, y operado a Marañón de niño.

El 1 de julio de 1904 vemos a nuestro paisano como médico del Cuarto Militar del Rey. El 10 de Octubre de 1914, con Alfonso XIII convaleciente de un cuadro respiratorio agudo, jura como médico de la Real Cámara, de la que llegaría a ser decano.

A partir de ahí, aparece como inseparable en los actos Reales, hasta que el 8 marzo de 1931, apenas un mes antes de la proclamación de la II República, diagnosticó a la Infanta María Cristina de apendicitis, de la que fue operada por D. Mariano Gómez Ulla en el Hospital de la Cruz Roja.

Varela es miembro del séquito real en actividades oficiales, de ocio y privadas. En 1910, se le confía la salud del príncipe Leopoldo de Battemberg, hermano de la Reina Victoria Eugenia. En 1916 ante la epidemia de viruela, vacuna al Rey y a los infantes; posteriormente se hace cargo de la atención a la anciana emperatriz española de los franceses Eugenia de Montijo, que fallece en 1920 en el palacio de Liria de Madrid, a los 94 años, asistida, en su ausencia, ya que Varela estaba en Londres con el Rey, por otro compostelano, el Dr. López Elizagaray (1856-1934). En agosto de 1922 era profesor del infante D. Jaime, sordomudo. El 5 de enero de 1924 atiende de una indisposición a la Reina Madre María Cristina. También trató hasta su muerte al gran tribuno tradicionalista Juan Vázquez de Mella (1861-1928), primo suyo. El padre de Vázquez de Mella, era el teniente coronel Juan Vázquez de Mella y Varela y ambos eran naturales de Boimorto. Hay referencias de que cursaron la carrera a la vez, Juan, Derecho, y Ricardo, Medicina, pues eran de la misma edad.

La amistad con el rey debió ser intensa pues, en 1918, se le concede la Gran Cruz de Isabel la Católica, a la par que al catedrático compostelano de Medicina Blanco Rivero y cuando, en 1929, Varela sufrió un accidente de coche, en el camino del Real Sitio de La Granja de San Ildefonso, fue visitado en su domicilio por el monarca, que acudió a interesarse por su salud.

Como investigador escribe sobre: significación pronóstica de algunos síntomas de la fiebre amarilla y conferencia sobre temas como: valores médico-sociales de la posguerra, en las Jornadas Médicas Gallegas de 1929. Ejerció la urología en su consulta particular, según el Dr. Enrique Hervada, en el libro Semblanzas raciales de Martínez Morás.

En junio de 1931, a los dos meses de ser destronado Alfonso XIII; ya con 71 años, D. Ricardo aparece como miembro del Comité organizador de la segunda asamblea de dichas Jornadas, que preside su compañero de la Real Casa, el Dr. López Elizagaray, junto a otros nombres de prestigio como: Alsina y los republicanos Rodríguez Cadarso, Nóvoa Santos. Se ve que había unos niveles de convivencia, tolerancia y respeto superiores a los que respiramos últimamente.