Una realidad en datos: el alquiler de Santiago se disparó en agosto

El precio de la vivienda de arrendamiento, según Fotocasa, se incrementó un 17,2 % en la capital gallega // La escasa oferta y la alta demanda, los culpables
Alquiler de viviendas
Brais Fernández
Las mensualidades han subido considerablemente. Foto: R. Escuredo

El alto precio de los alquileres de Santiago es una realidad que se ha venido destacando de un tiempo a esta parte. La escasa oferta en el mercado, en comparación con la alta demanda, han provocado una escalada sin cesar que tiene como principales afectados a los inquilinos. Dentro de esta situación crítica, el portal Fotocasa, uno de los más destacados en España en la cesión de viviendas, ha puesto el foco en el incremento desmesurado de los arrendamientos en la capital gallega durante el pasado mes de agosto, muy encima del resto de la comunidad y sólo a la altura de algunas localidades nacionales muy turísticas. Así, en comparación con el mismo mes del año pasado, han subido un 17,2 %.

Esta subida interanual ha provocado que se hayan alcanzado los valores más altos en los últimos dieciséis años, llegando a unos límites que contrastan con la capacidad económica de los bolsillos de los compostelanos, quienes cada vez acusan más la escalada sin cesar de los precios de todos los productos.

De esta manera, por ejemplo, por un piso que en agosto de 2021 costaba 800 euros, este verano se estuvo alquilando a una media de 937 euros, mientras que uno de 1.000 estaría en 1.172 euros, una variación que no responde a la realidad que vive la ciudad actualmente.

En base a este disparatado incremento, el precio del metro cuadrado en Compostela se situó en 8,73 euros, una media que se acerca a los valores de A Coruña y, sobre todo, Vigo, urbes de una dimensión mayor y que, hasta ahora, siempre habían estado alejadas, en cuanto a importes del suelo, a Santiago.

¿A QUÉ SE DEBE? El pico alcanzado en el pasado mes de agosto puede tener su explicación en diferentes motivos, comenzando por el éxito del Camino de Santiago, que sigue batiendo marcas históricas y que convierten a la capital gallega en muy atractiva, tanto para los viajeros internacionales como nacionales. En esta línea, se encuentra el citado escapismo hacia las viviendas de uso turístico, dejando en escasas las oportunidades para el alquiler tradicional.

Sin embargo, no se trata del único motivo, puesto que, tal y como se ha reflejado en más de una ocasión, existe un gran parque inmobiliario vacío, sobre el que se ha intentado actuar, con diferentes programas, pero que, a día de hoy, sigue muy parado.

De este modo, tal y como reflejó Carlos Debasa, presidente de Asociación Galega de Inmobiliarias (Agalin) a EL CORREO GALLEGO, una familia que pretende buscar un inmueble para su residencia habitual se encuentra con muy pocas o nulas posibilidades, provocando la aceptación de peores condiciones, tanto económicas como de calidades, por la necesidad.

Así, cualquier piso que sale al mercado del alquiler en buen estado de conservación, cualquiera que sea su precio, en estos momentos, vuela, ya que existen decenas de interesados compitiendo por el mismo bocado.