Revolución en la recogida de basura con 5.000 contenedores por toda la ciudad

Sale a licitación el nuevo contrato de limpieza con más medios y más modernos, dotados con tecnología inteligente // Habrá colector de color marrón para biorresiduos // Tendrá una duración de diez años
Carlos Deaño
IMAGEN HABITUAL. Basura acumulada en la rúa Manuel Vázquez Cacharrón, en Pontepedriña

Tendrá una duración de diez años, en lugar de los quince del anterior, y supondrá una renovación total en material y métodos. Así, el nuevo contrato para la limpieza urbana producirá una total revolución del servicio, según explicó ayer la concejala delegada, Mila Castro, en la presentación del nuevo concurso, que ya está abierto y cuenta con un presupuesto de más de cien millones. Tal y como recoge el pliego, el servicio contará con un total de 4.630 contenedores repartidos por toda la ciudad. El desglose es el siguiente: 2.934 para restos y materia orgánica; 605 para envases ligeros; 428, vidrio; 395 para cartón y 275 para pilas.

Se adjudicará en dos lotes, el primero de los cuales, con 99 millones, comprenderá la limpieza, la recogida de residuos y el mantenimiento de todos los equipamientos, mientras que el segundo, con 4,5 millones, será para centros especiales de empleo, y se destinará a la recogida de papel y cartón.

El actual contrato, que se adjudicó en 2005 tenía una duración de diez años prorrogables por cinco más, ya estaba caducado, y funcionando en precario con los medios materiales y humanos de aquella época, como habían denunciado los propios trabajadores de la empresa en el pleno, y habían apreciado todos los vecinos, porque se había quedado insuficiente.

Ahora, explicó la concejala, lo que se pretende es una nueva visión del servicio no solo con una mejora cuantitativa, ya que se aumentará el número de contenedores y las zonas por las que se distribuyen, que ahora estarán catalogadas en función de sus características urbanísticas, sino que también se modernizarán los sistemas. De esta forma, los nuevos contenedores contarán con un medidor de carga que avisará en el momento en el que se supere el 75 % de capacidad, para que se proceda a su vaciado.

Recorridos. Esta información, además de evitar desbordamientos cuando el colector se llena, también permitirán optimizar la recogida, estableciendo los recorridos del servicio de limpieza en función del nivel de carga existente en cada zona, y adaptarlo a las necesidades en cada momento.

Es decir, que habrá un sistema de recogida ‘a la carta’ que también se aplicará en el casco histórico, donde en lugar de contenedores estáticos lo que habrá son instalaciones temporales a determinadas horas, para que los vecinos depositen los residuos, y posteriormente se retirarán. Para otros puntos del casco urbano también está previsto un servicio especial en los puntos donde la presencia de algún establecimiento genera un mayor volumen de residuos, como las grandes superficies, o donde se acumulen negocios de hostelería. Otro de los cambios importantes es la introducción de un nuevo contenedor, que tendrá color marrón, y que se destinará de forma exclusiva a la recogida selectiva de biorresiduos.