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Inauguración

La bocatería Papos desembarca en Santiago por todo lo alto

La apertura en la Rúa Fernando III O Santo supone el primer paso de la expansión de uno de los establecimientos «más míticos» de Vigo

Foto de familia en el día de la inauguración de Papos en Santiago.

Foto de familia en el día de la inauguración de Papos en Santiago. / Carlos Arcay Fernández

B. C.

Si un negocio sigue funcionando después de 43 años en activo y en un mundo tan cambiante como el actual, es porque ha dado con la tecla. O si no, que se lo digan a la bocatería Papos. Este lugar ha conseguido convertirse en un clásico en la ciudad de Vigo, donde abrió sus puertas allá por septiembre de 1982, en un pequeño local de la calle Venezuela.

Hoy, liderado por el hijo de los fundadores, José y Lourdes, el Papos no solo se asienta en un espacio más grande en Vigo, sino que acaba de dar un importante paso: ha abierto el primer local fuera de la urbe olívica, en Santiago de Compostela.

La bocatería comienza de esta forma un proceso de expansión que afronta con ilusión y una misión muy clara: no abandonar su autenticidad y su esencia familiar, pase lo que pase.

Bocatas y burgers «de toda la vida»

El nuevo local de Papos en Santiago se encuentra en el número 18 de la Rúa Fernando III O Santo y este pasado jueves, celebró su inauguración como la ocasión merecía. Los DJs Kaixo y Xiari amenizaron la velada, en la que se repartió merchandising gratuito y se regalaron 100 bocadillos a los primeros 100 comensales.

«Escogimos Santiago por su proximidad a Vigo y su ambiente universitario», explica Óscar, sucesor del negocio familiar. El restaurante ocupa 120 metros cuadrados y luce la nueva imagen de la marca, pero mantiene algunas señas de la identidad del local de Vigo, como la foto de José y Lourdes en la entrada o una moto colgada de la pared (en este caso, la del socio de Óscar, pero en Vigo es la suya propia).

Por supuesto, la oferta culinaria de Papos también se mantiene. Los platos estrella son los bocadillos—que ya son historia, como el Lourdes— y hamburguesas «de toda la vida», algo que cada vez escasea más, junto con las burgers premium. «Usamos el mismo pan que desde hace 40 años o el mismo bacon sabroso de siempre », explica su dueño.

La carta se completa con platos combinados contundentes que harán las delicias de universitarios y público general, bowls, perritos y otras raciones a un precio asequible. Así, Papos da el salto fuera de Vigo para conquistar a tantos paladares como en su ciudad natal. Pero esto no es todo: su expansión no ha hecho más que comenzar.

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